Le robaron su celular con las fotos y audios de su mamá fallecida y ofrece recompensa para recuperarlo
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"Pónganse una mano en el corazón", le imploró Natalia Hernández a los ladrones, pidiendo que le devuelvan el teléfono de Betty, su madre, una querida peluquera que murió hace cinco meses.
El sábado 24 de diciembre pasado, en la previa de la Nochebuena o esa misma noche, una familia de San Francisco fue víctima de un robo en su casa mientras ellos estaban en la ciudad de Córdoba.
Del domicilio de calles López y Planes y Chile, en barrio Roque Sáenz Peña, los ladrones se llevaron, entre otras cosas, un viejo celular y así las fotos que Natalia Hernández tenía con su madre, audios y más recuerdos, quien murió en junio de este año. Ahora la mujer ofrece una recompensa económica para recuperar el aparato, "lo único que nos importa".
"En estos días no estuve en casa, viaje porque operaban a mi pareja en Córdoba. El sábado entraron a robar y se llevaron dinero (fruto de trabajo) y el celular que era de mi mamá. Es un teléfono viejo, pero ahí tengo sus fotos, sus audios, sus recuerdos", contó Natalia a LA VOZ DE SAN JUSTO.
"Nadie escapa de los ojos de Dios..., pónganse una mano en el corazón", le pidió a quien o quienes hayan cometido el robo.
"Lo único que nos importa es recuperar el celular de mi madre", aseguró. Betty Hernández era una reconocida peluquera y una vecina muy querida por todos en el barrio. Murió por una extraña complicación de salud a los 66 años.
"Mi mamá era una gran mujer, una trabajadora. Trabajó hasta el último día, horas antes de que la internaran", la recordó su hija y agregó que siempre le mostraban los audios y las fotos de Betty a su nieta chiquita para que nunca olvide a su abuela.
Sobre el robo, Natalia sospecha que fue una sola persona quien ingresó a la casa, un joven, por un ventanal que da al patio. Cuando ella regresó, el domingo, notó que estaba apenas abierto y que del interior de la casa faltaba un dinero -40.000 pesos- que había dejado en una billetera en un modular del comedor.
"Pensamos que puede ser alguien que sabía que yo había viajado, que nos conocía del barrio. Viví en esa casa desde niña, nos conocemos todos y por eso uno a veces se confía. Pero esta vez me tocó a mí y el dinero ya no me importa, solo quiero recuperar los recuerdos de mi mamá, las fotos y los audios que no llegué a descargar. Ni siquiera e importa recuperar el teléfono, solo quiero que me devuelvan de alguna forma la información que contenía", dijo.
Natalia decidió no hacer la denuncia policial porque "seguramente es alguien de aquí cerca y de nada servirá".
