Le robaron la moto y tuvo que pagar rescate para recuperarla
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El relato de una joven revela una maniobra que ya tuvo varias víctimas en nuestra ciudad. "Creo que tenía que tocarme a mí", dice resignada.
Una trabajadora del rubro gastronómico, que pidió resguardar su identidad, fue víctima de la inseguridad, contó su amarga experiencia para que "no vuelva a pasarle" a otros y la peripecia que protagonizó para poder recuperar la motocicleta que le robaron.
La mujer de 26 años de nuestra ciudad cuando retornaba a su casa fue asaltada por tres motochorros que le robaron su moto marca Guerrero Trip 110cc. Todo ocurrió el pasado domingo, alrededor de las tres de la madrugada. "Volvía de mi trabajo, había salido a la 1, pero me fui a tomar algo con unas compañeras. Cerca de las 3 tomé el camino hacia mi casa que es el de siempre, calles Las Malvinas hasta Cullen, por donde voy hasta la curvita de Juan de Garay que me saca al interprovincial. Reconozco que es una zona peligrosa, pero hoy ¿qué lugar de la ciudad no es peligroso? Creo que tenía que tocarme a mí", expresó la joven con cierta resignación.
La víctima de este hecho se quejó de la falta de seguridad y contó que para recuperar su moto tuvo que abonar un rescate de $ 30.000.
Continuando con el relato del asalto, narró que "antes de llegar al camino interprovincial se me aparecieron tres tipos en una moto tipo 110. Nunca escuché el sonido del motor ni mucho menos que me siguieran, creo que salieron del Parque Cincuentenario o del predio de Hermanos Maristas. Me hablaron, yo les respondo. Me pedían que frenara, se bajaron los dos que iban atrás y uno de ellos tenía algo en la mano, no era un arma pero me pareció que podía ser un cuchillo o un hierro. Les ofrecí el dinero que tenía en la billetera, yo no quería soltar la moto y el que estaba al costado me comenzó a empujar mientras me decía que me bajara, el tercer individuo se paró enfrente a la moto, yo estaba con el casco puesto sentada en el suelo, me revisó, me sacó la plata que tenía en los bolsillos, me pedía el celular y yo le dije que estaba debajo del asiento de la moto, allí fue que se subieron dos y salieron para el lado del interprovincial, hacia el sur, mientras que el que estaba en la moto se volvoó hacia el lado del Hospital (Iturraspe)".
"En medio de la oscuridad, cuando los delincuentes se fueron, yo caminé una cuadra hasta el interprovincial, me sentí muy sola, cuando llegué y vi la luz comencé a llorar; me dio un ataque de nervios, me temblaba todo el cuerpo -siguió relatando la mujer-. Apareció una camioneta, su conductor me tocó bocina, yo no le presté atención porque ya varios al verme sola habían hecho lo mismo, pero en este caso fue distinto porque el hombre descendió, me preguntó qué me había ocurrido y le conté. Esta persona me llevó a la Policía para radicar la denuncia".
Sobre cómo recuperó la moto que le robaron, contó que "el domingo cerca de las 13 me avisaron que en un barrio estaba dando vueltas mi moto. Me comienzo a informar por gente conocida, no llamé a la Policía porque me decían que si no daba nombre, dirección u otro dato, no podían hacer nada, entonces con ayuda de mi familia me comencé a mover en lugares en los que no debía haberme metido, hasta que la encontré".
Los documentos y el delantal de trabajo de la joven fueron hallados por personas que ese domingo salieron a caminar temprano. "Menos el dinero, estaban todos los documentos, las tarjetas; también me faltaban las zapatillas, un teléfono celular y cerca de las 16 ya tenía mi moto".
Para pagar el rescate, la joven tuvo que "pedir ayuda a familiares y amigos porque ese dinero no lo tenía, ahora tengo que ahorrar para devolver lo que me prestaron. Lo más grave es que tuve que pagar por algo que era mío".
