Análisis
Las tres décadas del “Archivo”
Desde aquel comienzo esperanzador a esta tangible exitosa realidad han transcurrido 30 años de servicio invalorable. La sociedad de San Francisco supo de inmediato que el crecimiento del Archivo Gráfico y Museo Histórico era condición indispensable para garantizar el cuidado y la preservación de su pasado.
“Todos los pueblos tienen derecho a conocer su pasado”. Trabajamos “desde el año 1996 con el propósito de rescatar, conservar, organizar y exhibir, estudiar y difundir los elementos que hicieron a la vida de nuestros ancestros. Por ello, desde entonces, quienes desean conocer y valorar el ayer para mejorar su formación, cuentan con él como un fuerte aliado a la hora de investigar la historia local y regional”.
El párrafo anterior, extraído del portal oficial de la Fundación Archivo Gráfico y Museo Histórico de San Francisco esclarece la función trascendente que esta entidad cumple desde hace 30 años. Se ha constituido en una entidad que conserva el pasado y brinda un aporte de especial significación en el que la historia común se recrea para fortalecer los cimientos de la cultura y la educación de nuestra comunidad.
Hace diez años, en esta columna se afirmó que “el Archivo Gráfico y Museo Histórico de San Francisco es el mejor ejemplo de cómo las ideas y los sueños pueden corporizarse si existe amor por el terruño y pasión por su cultura, si el talento es acompañado por el sudor y el tesón, si la claridad en los objetivos es la que delinea el camino. Una trayectoria honrada, perseverante, significativa, plagada de concreciones, repleta de esfuerzos y de entrega desinteresada hacia un fin que hace al Bien Común”.
Transcurrió otra década. El aporte de esta entidad a la vida comunitaria de San Francisco ha crecido de manera considerable. Se ha fortalecido como faro cultural. Ha conseguido el reconocimiento nacional e internacional que proyecta a esta institución señera hacia un futuro venturoso, para alegría de las nuevas generaciones que seguirán teniendo la ocasión de abrevar en sus raíces y comprender los rasgos identitarios de toda esta región del país.
LA VOZ DE SAN JUSTO tiene el orgullo de haber sido el ámbito en el que comenzó a cobrar vida esta institución que hoy cumple 30 años. Liderados por Arturo Bienedell, el gran impulsor y difusor de la historia y la cultura sanfrancisqueñas, un grupo de periodistas y allegados comenzó tímidamente a recolectar fotografías y documentos que sirvieran como testimonio de tiempos pretéritos. Que mostraran cómo vivían nuestros antepasados y que recogieran las más diversas experiencias para luego ponerlas a disposición de todos los habitantes de la ciudad y la región.
Desde aquel comienzo esperanzador a esta tangible exitosa realidad han transcurrido tres décadas de servicio invalorable. Fruto del incansable trabajo de Arturo y su equipo. Y también del aporte de ciudadanos, empresas y entidades que comprendieron la importancia de la misión que unos pocos se impusieron y que muchos otros apoyaron luego. Porque la sociedad de San Francisco, a pesar de todas las vicisitudes y problemas, supo de inmediato que el crecimiento del Archivo Gráfico y Museo Histórico era condición indispensable para garantizar el cuidado y la preservación de su pasado.
Con más de 110 años sirviendo periodísticamente a esta comunidad, LA VOZ DE SAN JUSTO comparte con entusiasmo la alegría de haber acompañado desde el comienzo a una entidad cuya trayectoria es hoy orgullo de la comunidad. Su prestigio es el signo visible del esfuerzo empeñado a partir de aquel mágico momento en el que las fotografías que retratan nuestra historia común comenzaron a poblar el escritorio de Arturo Bienedell en la redacción de este diario.
