Las transformaciones del Bv. 25 de Mayo
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Mientras arquitectos y urbanistas se hallan dedicados a ver el futuro del Bv. 25 de Mayo entre calle Moreno y Bv. Buenos Aires, vemos en esta nota cómo fueron los cambios de la arteria desde 1932.
-Segunda
nota-
Por Arturo A. Bienedell | LVSJ
Vimos en la primera nota sobre este tema, el pasado domingo, que entre 1889 y 1929, el bulevar 25 de Mayo tuvo diferentes innovaciones que fueron jerarquizándolo, pero no tanto como la sociedad aspiraba a lo largo del siglo XX.
El gran cambio llegó en 1932, con la obra del adoquinado, que desde hace muchos años, tiene status de "patrimonio arquitectónico" dado por la Municipalidad. Esta realización permitió que desde Bv. Garibaldi hasta Urquiza, todo esté adoquinado en dos manos con canteros centrales que fueron un signo de distinción y tenían también, una finalidad práctica: sobre ellos se instalaron las columnas de hierro fundido que, con tres globos de vidrio y lámparas incandescentes, iluminaban como nunca antes, al bulevar y su entorno; además se permitieron varios kioscos de venta de periódicos, cigarrillos y golosinas, con un estilo más o menos parisino.
Luego de estos trabajos, pasaron más de diez años hasta que, para mejorar la visual nocturna, se colocaron columnas de hierro de un solo globo de vidrio blanco en la vereda norte, a razón de seis por cuadra. A esta mejora se la llamó "vía blanca" y coincidió en la época que se hicieron los primeros intentos de convertir algunas cuadras en peatonal, proyecto que terminó en un rotundo fracaso.

El bulevar con las casuarinas que se talaron
en 1957, por un pedido de los comerciantes.
Árboles "conflictivos"
El 13 de agosto 1957, comerciantes establecidos en Bv. 25 de Mayo, entre San Luis y Lisandro de la Torre, vereda sur, solicitaron por nota a la Municipalidad, que se retiren los ejemplares de casuarinas y se reemplacen por árboles como los plantados en la vereda norte (fresnos americanos). Sostenían que las casuarinas rompían los desagües y con sus espinas (hojas con esa forma) tapaban los desagotes de los techos, además de restarle posibilidades de exhibición a los negocios allí instalados.
El pedido fue atendido y el día 19, comenzó la tala de treinta árboles que habían sido plantados durante la intendencia de César Ferrero (1928-1930).
El 23, LA VOZ DE SAN JUSTO publicó el poema "Pequeño responso para las casuarinas", escrito por el artista Alfredo Vallini en el que se lamentó "por todo lo que perdemos"; el 29 de agosto, se publicó otro poema: "Elegía a los árboles hachados", de Jorge Manrique, con sutil crítica al comisionado municipal Alfredo Ricottini.
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Luces y más luces
Al llegar 1960, se empezaron a ver los primeros letreros comerciales de neón; multicolores y dinámicos. Desde los años 30, los comercios instalados en la vereda sur, desde Lisandro de la Torre hasta San Luis, contabancon toldos de lona que permitían cubrir del sol a las vidrieras, y apreciar la fina arquitectura de cada uno de los edificios. Desde 1960 comenzaron a ser reemplazados por diferentes marquesinas de metal y con diseños a gusto de cada empresario, y carteles de neón que cubrieron esos frentes que sería interesante volver a descubrir.
A modo experimental, el 12 de julio de 1961, con el aporte de los comercios de Bv. 25 de Mayo, se inauguró la nueva iluminación -una nueva y más poderosa vía blanca-, con columnas con dos lámparas de vapor de mercurio, que reemplazaron las columnas de hierro con tres lámparas con filamentos y globos blancos de vidrio. Las columnas se instalaron también en el centro de los canteros del bulevar.
No obstante, el 9 de setiembre, día del aniversario de la ciudad, la primera vía blanca se inauguró en Avenida del Libertador (N), entre 25 de Mayo e Independencia.
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Los frentistas de Bv. 25 de Mayo, reaccionaron de inmediato y el 14 de setiembre, iniciaron conversaciones para ofrecer su apoyo pecuniario a la realización de una obra igual. "La ciudad está en un impulso de transformación que requiere la disposición de ánimo de todos los propietarios y comerciantes. No olvidemos que ese embellecimiento traerá aparejada la prosperidad general", sostuvieron.
Días después, comerciantes agrupados en la Asociación "Amigos del Bulevar 25 de Mayo", solicitaron al comisionado Guillermo J. Peretti la realización de la obra y el retiro de los canteros del centro del bulevar "para descongestionar el intenso tránsito de vehículos que crece día a día".
En la tercera y última nota, veremos cómo se llegó a estas concreciones, además de conocer otras inquietudes para mejorar el bulevar de los silos.
