Las restricciones por el coronavirus afectan a diferentes actividades de la vida cotidiana
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Desde la disminución en el número de personas que permanecen en el interior de un local hasta el cierre de varias actividades, las medidas tienden a evitar la concentración de mucha gente en un mismo espacio como una manera de impedir el contagio del Coronavirus. Así, tanto organismos oficiales como establecimientos privados pusieron manos a la obra en la aplicación de políticas que van en ese sentido.
La irrupción del coronavirus en la vida cotidiana puso en marcha una serie de restricciones que apuntan a reducir la presencia de personas en espacios cerrados que incluyen sanciones a través de multas que pueden ascender hasta los 67.000 pesos para aquellos que incumplan las medidas restrictivas.
De esta manera, la delegación local de la Anses y el hipermercado limitaron el ingreso de personas, las misas se celebran sin la presencia de fieles, las confiterías y restaurantes deben guardar una distancia de dos metros ente cada mesa y el cine permanece sin actividad.
A esto se suma la inactividad de boliches y pubs que ven limitada su posibilidad de trabajar en el marco de esta emergencia que dispuso la aplicación de una serie de medidas surgidas desde el comité conformado para el tratamiento de la emergencia.
Uno de los sectores más afectados por estas medidas es el gastronómico. En nuestra ciudad, alrededor de 130 personas que se desempeñan en esta actividad han sido perjudicadas por la decisión de suspender todo tipo de concentración masiva de personas que puedan darse en fiestas, reuniones, etc.
Juan Molina, secretario general de la seccional San Francisco de la Unión Trabajadores Gastronómicos y Hoteleros de la República Argentina (Utghra) instó a los empleadores "a brindar las herramientas que garanticen una correcta seguridad a los trabajadores" como guantes y demás elementos de protección para evitar el contagio de esta enfermedad.
"Desde el sindicato exhorto a los empleadores para que doten a sus trabajadores de las herramientas que sean necesarias para la prevención de este virus. Cada empresa sabe que debemos protegernos entre todos".
La interrupción de la actividad aplicada en varias empresas gastronómicas atenta directamente contra el empleo de muchos trabajadores. En este caso Molina reconoció que esta situación "resiente severamente la economía de nuestros trabajadores".
Para Molina esta crisis genera "mucha preocupación" entre el personal de las empresas gastronómicas que ven paralizada su actividad.
Como dirigente sindical del sector Molina intentó "llevar tranquilidad" a los afiliados aunque reconoció que "la situación está delicada" a partir de la aplicación de estas medidas que restringen la actividad gastronómica.
Se suspendieron fiestas
Organización Cacho es una de las empresas que sufrió de manera directa la suspensión de eventos y fiestas que incluían el servicio de catering.
Eduardo Borgogno, propietario de Organización Cacho -Bv. 25 de Mayo 2445- explicó que como consecuencia de todas las medidas dispuestas por las autoridades municipales "decidimos suspender todas las fiestas que teníamos en estos próximos días y se llevarán a cabo del 4 de abril en adelante".
No obstante aclaró que anoche iban a intervenir en el servicio de un casamiento en San Jorge porque "la municipalidad autorizó a que lo hagan".
Además, la empresa Termini, que también preside, tiene a su cargo la concesión de la confitería de la Estación Terminal de Omnibus. En el local, según señaló "se amplió el espacio entre las mesas del salón y además no pueden sentarse alrededor de cada mesa más de cuatro personas".
Atento a las nuevas disposiciones dijo que "tuvimos que sacar algunas mesas para limitar la cantidad de personas. De esta manera se redujo en unas 20 personas la capacidad del salón".
Cine: antes del cierre cayó un 60 % los espectadores
Martín Adami, uno de los socios de la empresa propietaria del Cine Radar -Iturraspe 1448-, aseguró que cerraron el establecimiento "para acatar la medida" dispuesta desde la municipalidad.
El cine de nuestra ciudad tiene una capacidad para albergar a 750 espectadores en tres salas. La sala 1 puede contar con 180 espectadores, la sala 2, 250 y la 3 puede recibir a 320 personas.
En los últimos días, con el crecimiento del número de casos de coronavirus en distintos países del mundo la demanda de butacas en las salas del cine de nuestra ciudad cayó un 60 %.
Así lo aseguró Adami quien además explicó que "esto ocurrió en paralelo con la difusión de las noticias que hablaban del coronavirus y los riesgos de permanecer en espacios cerrados. En estos días habíamos notado una baja importante aunque también se dieron días de mucho calor y cuando esto ocurre baja la cantidad de espectadores".
Además, indicó que "en todo este tiempo estamos realizando un procedimiento de limpieza y desinfección de todos los ambientes con el objetivo de dejar todo listo para cuando se haga la reapertura".
Además reconoció que la inactividad del cine le ocasiona a la empresa una pérdida de más de 500 mil pesos mensuales. Sobre ello dijo que están "monitoreando la situación día a día".
"Nos preocupa mucho saber cómo vamos a afrontar todo esto. El lunes vamos a estudiar el impacto económico de esto ya que el cine tiene un gasto fijo de más de 500 mil pesos mensuales, contando el sueldo de empleados, alquiler, impuestos, energía, etc", agregó.
Para los bolicheros la medida debería ampliarse
Néstor Cachiarelli, propietario de Atlantis Discoteca -Bv. 25 de Mayo esq. Moreno- aseguró que la medida tomada por la municipalidad que establece la inactividad de este tipo de establecimientos "es algo totalmente razonable y necesario".
No obstante ello dijo que "no entendemos que en el único lugar donde se transmita el coronavirus sea en los boliches bailables y en las reuniones públicas".
De esta manera se mostró a favor de tomar idéntica medida en "colegios y fábricas donde se congrega mucha gente" porque de lo contrario "no tiene sentido de aplicarse".
Tras reiterar que está "a favor" de la medida, consideró que la misma "debe ser general y más abarcativa" de distintos sectores de la sociedad porque de lo contrario "exponemos a un sector de la población a un posible contagio".
Ninna: el principal perjuicio es económico
Mariano Miazga, de Ninna -Pueyrredón 82- aseguró que el principal inconveniente al que deben enfrentarse para acatar esta medida de restricción de público en espacios cerrados "es económico".
De todas maneras reconoció que en este contexto "prevalece las acciones que tiendan a fortalecer el bien común y la salud pública está antes que nada. Eso es algo que entendemos y por supuesto que aceptamos".
Miazga reconoció que esta situación "me pasa por primera vez" y estimó que "en este caso se están haciendo las cosas bien".
Luego apeló a "la solidaridad de la gente" solicitando que "se cumpla con las disposiciones que surgieron para implementar esta medida y que esto se cumpla no solo en San Francisco sino en toda la región".
