Las individualidades por sobre lo colectivo
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El “verde” pasa un mal momento en el torneo, con tres derrotas consecutivas y a la hora de analizar la problemática, los irregulares rendimientos individuales de muchos de los protagonistas, resaltan más, que cualquier análisis colectivo o esquemático.
Un equipo que piensa en grande y pretende pelear el ascenso, puede llegar a tener problemas, no está ajeno a eso, pero comúnmente los problemas son aislados, no crónicos y en su mayoría, esquemáticos y no individuales.
Sportivo, que también piensa en grande, sufre el “karma” de un equipo sin pretensiones; falta de carácter, entrega, y rendimientos individuales acordes a la categoría; es por eso, que deberá solucionar de inmediato eso, para encontrar una estabilidad y una regularidad, que le permita diferenciarse de los demás y pasar a tener solo problemas de un equipo candidato.
Lejos de eso, el primer síndrome a atacar, va más allá de las elecciones que realiza el DT, a la hora de elegir los planteos, si bien Pancaldo, también posee su cuota de caprichos, a la hora de darle continuidad a jugadores que no rinden, el entrenador siempre intentó amoldar los nombres a ideas interesantes, pensando siempre en el arco de enfrente, con buenos argumentos.
Teniendo nombres de buen pie y con buenos currículum, Pancaldo apostó desde un principio de torneo a un equipo protagonista, es por ello, que eligió el “esquema innovador” en el fútbol, el 4-2-3-1 y fue completando cada uno de los puestos, con los que mejores se mostraban.
Es que en cuanto a nombres, el “verde” parece estar bien armado o al menos eso se observa a la hora de leer los nombres propios, pero desde ese mismo minuto cero del torneo, los rendimientos no acompañan los antecedentes y desde aquel 3 - 0 en Santiago, hasta este ultimo 3 a 1 en Catamarca, muchos de los protagonistas, aún están en deuda dentro de la cancha.
De abajo hacía arriba, los pocos minutos de Cebreiro ante Santiago del Estero preocuparon, por sus errores, pero cuando se especulaba que con la recuperación de Aguiar, todo se solucionaría, el exArquero de Talleres de Córdoba, a diferencia del torneo anterior, aún no encuentra su estabilidad y comete errores, errores pocos comunes en él, si bien el miércoles en Catamarca no tuvo responsabilidad, aún falta mucho para que Aguiar, vuelva a brindar la seguridad, a la que todos estamos acostumbrados.
En la defensa, el principal problema radica en el lateral izquierdo. Lo hecho hasta aquí por Mariano Mauri es realmente muy pobre, de todas maneras, el “verde” carece de candidatos a ese puesto, pero cuando Rodrigo Chaves se recupere, la inclusión de un soldado bastante rendidor como Nahuel Rodríguez, en ese puesto, puede ser la solución al problema.
En el mismo sector defensivo, lo de Rodrigo López merece un párrafo a parte. Sus ganas de hacerse expulsar deberán desaparecer, y a la hora de estar en cancha, deberá pensar más en marcar que en generar pelotazos, algo que en los últimos duelos lo viene apasionando.
En líneas generales, la defensa no padece individualidades bajas, pero si distracciones colectivas y errores infantiles, urgentemente a coordinar.
El medio campo, es el principal problema del equipo. Exceptuando a Francia – con altibajos – y Castro, con mucha entrega y carácter, los demás, deambulan, de algunos pasajes buenos, a otro realmente pobres.
Lastra y Martinena, hasta hoy, han sido inexpresivos, se espera absolutamente mucho más de ellos. Bruna y Nievas Escobar están siendo muy irregulares, incluso, desorganizados, juntos y hasta separados como en el último duelo.
La mayor sorpresa, pasa por la actualidad de Leandro Puig, quien en los primeros duelos supo ser el “creativo” y “distinto” del equipo, pero con el correr de los minutos, pasó a desaparecer, lejos de querer tener la pelota, ni mucho menos de cargarse el equipo al hombro.
Hablar de Müller sería desacertado, ya que el safrancisqueño tuvo pocos minutos, merece más, pero en su posición natural y no de falso tres, posición con la que tuvo que lidiar el pasado miércoles. Poletto por su parte, aún no aprovecho sus oportunidades.
El oriundo de Suardi se muestra siempre acelerado y poco pensativo en su juego, lo que lo lleva a cometer errores en sus decisiones de ataque.
Arriba, la irregularidad no existe. Salvo algunos malos partidos de “Juanma” o del “Flaco”, ambos dan y tienen mucho por dar aún. Son la principal carta de gol del equipo y la entrega en ellos, por el amor que los une con los colores, jamás se negocia, pero si el medio no los abastece, poco podrán hacer.
Todo depende de ellos. El análisis es corto.
Pancaldo trabaja, propone, cambia y arriesga. En cuanto a plantel, el “verde” pareciera tener uno de los mejores, por lo menos, no inferior a los demás, pero si las individualidades no se activan, será complicado que funcione lo colectivo.
