Las clínicas piden más planificación y menos parches en medio de la crisis
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Prestadores de salud privada reprogramaron atenciones en todo el país por no contar con fondos suficientes, debido a la grave crisis económica que atraviesa el sector que se agravó por la pandemia de coronavirus.
San Francisco no está exenta a la crisis y si bien en el sector privado de salud los profesionales y las instituciones hacen muchos esfuerzos, la situación es delicada y no escapa a la realidad provincial y nacional.
LA VOZ DE SAN JUSTO analizó esta coyuntura junto a dos directores médicos de clínicas privadas de nuestra ciudad. El doctor Daniel Martelli, director del Sanatorio y Clínica San Justo Privado, y el doctor Daniel Puricelli de la Clínica Regional del Este.
Ambos coincidieron en que la situación de las clínicas en general ya era complicada antes de la pandemia y además consideraron necesaria la planificación en el sistema privado de salud, el alivio de la presión tributaria, definición de roles y aranceles, costeo de las prestaciones y una política de recursos humanos.
"La baja de prestaciones, las inversiones y adaptaciones que se debieron realizar desde el punto de vista edilicio y operativo, los insumos que, en algunos casos, tuvieron aumentos escandalosos y el atraso de los aranceles que aumentó durante la pandemia, produjeron una exacerbación de esta situación previa", afirmaron.
Martelli consideró que en esta situación de crisis "las necesidades más urgentes son de recomposición arancelaria, alivio de la presión tributaria, acuerdos de precios de los insumos. Con respecto a estos últimos, durante el último año se han dado aumentos desmesurados de precios, agravado por el aumento del consumo debido a la necesidad de incrementar las normas de bioseguridad".
Recordó que también "hubo una caída de las prestaciones por el efecto de la pandemia, tanto por las medidas de distanciamiento que obligaron a espaciar los turnos en la atención ambulatoria para evitar aglomeraciones, como por la postergación de cirugías y demás procedimientos, priorizando la atención de urgencias y emergencias durante largos períodos, lo cual lógicamente lleva a una caída de la facturación".
Más planificación
Por su parte, el doctor Puricelli afirmó que las instituciones de gestión privada atienden al 70 % de la población de todas las edades y condiciones, "de modo tal que resultan un sector esencial y central para cualquier desarrollo de políticas sanitarias, y justamente esto es lo que falta".
"Ningún gobierno ha encarado la necesaria planificación, definición de roles, costeo de las prestaciones privadas y especialmente públicas y la política de recursos humanos necesaria para contar con un proyecto estratégico para el sector", advirtió.
El director médico de la Clínica Regional consideró que lo que se ha implementado "salvo honrosas excepciones, son parches, medidas aisladas o geográficamente limitadas. Me gusta decir que tenemos un 'no' sistema, porque creemos que superponiendo la realidad a la definición de 'sistema' creamos uno, y los hechos demuestran lo contrario. Hay que salir de la comodidad de no tomar decisiones".
Al mismo tiempo subrayó que las clínicas del tamaño de las que tenemos en nuestra ciudad "no generan ganancias que se repartan a los socios, sino que los ingresos de los médicos corresponden a su trabajo profesional en cada caso. Además, por distintas modalidades todos los profesionales aportan parte de sus honorarios para el sostenimiento de la institución en la que se desempeñan".
Los problemas con las obras sociales y prepagas
Las obras sociales y las empresas de medicina prepaga tienen la tarea de contratar y pagar las prestaciones para sus afiliados o asociados, pero según los directores médicos de las clínicas "no acompañaron para nada" en esta situación.
Puricelli explicó que el problema con las obras sociales y prepagas "surge cuando los prestadores somos la variable de ajuste del sistema y terminamos con aranceles que no alcanzan a cubrir el costo de las instituciones, incluyendo los gastos corrientes y las inversiones, ya que si no invertimos constantemente no podríamos dar prestaciones de calidad".
Al respecto ejemplicó diciendo que el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de la Fundación Mediterránea elabora todos los meses un índice de inflación médica, de mucha trayectoria y calidad, que este año rondó el 60%.
"El promedio de aumento de aranceles fue del 31%. Somos el actor más expuesto de la cadena de prestación médica, el más golpeado por la crisis y el más importante a los fines de garantizar la salud de nuestros pacientes", analizó.
En tanto, Martelli advirtió que las obras sociales como el resto de los financiadores, "recibieron fondos del gobierno nacional para cubrir sus caídas de recaudación por aportes, y no lo han trasladado a los aranceles".
"Con respecto a las prepagas tampoco hubo respuestas -amplió-, si bien no pudieron aumentar adecuadamente sus cuotas, un efecto de la pandemia es que las prestaciones requeridas por sus asociados cayeron de manera significativa, y con ello sus gastos, lo mismo se aplica para las obras sociales".
El ATP muy necesario
El Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) fue de mucha utilidad para cubrir el déficit de ingresos, "sin el ATP hubieran sido centenares las clínicas cerradas en el país, aunque en los últimos años la tendencia al cierre es creciente", afirmaron los médicos.
Martelli aseguró que sin el ATP "no hubieran podido trabajar normalmente porque no se podía soportar esta situación. El problema es que termina a fin de año, y las condiciones generales no han mejorado sino que por el contrario se han acentuado, con lo cual solo hemos pospuesto el problema".

"Ningún gobierno ha encarado la necesaria
planificación", advirtió el doctor Daniel Puricelli
Para Puricelli "la única solución de fondo
para poder no sólo subsistir sino desarrollarnos acorde a la demanda de
atención por parte de la población, es aplicar al sector la misma condición que
muchas escuelas de gestión privada, que prestan su servicio con aportes del
Estado. Pero a las clínicas se aplica un esquema impositivo y tarifario exactamente igual que el de un
comercio, lo que resulta escandaloso".
Cómo se encara el nuevo año
Comienza 2021 y las perspectivas no son muy buenas en el sector, aunque hay un poco de esperanza.
Por lo menos así lo analizó el doctor Puricelli quien afirmó que se espera que la pandemia "les haya enseñado a los gobiernos que la ausencia de planificación termina siendo muy costosa y que es necesario un giro copernicano en el sistema de salud para que se desarrolle a la altura de los avances científicos y las necesidades de la población. La pandemia nos enseñó la importancia de tomar decisiones estratégicas en materia de salud".
En tanto Martelli consideró que desde hace mucho tiempo "se habla -y solo se habla- de los grandes problemas que arrastra el Sistema de salud Argentino, pero no hay acciones concretas para corregirlo o modificarlo. En distintos ámbitos, lo que hizo la pandemia al respecto fue poner en evidencia el problema con su mayor crudeza".
"Desde hace años asistimos al cierre sistemático de clínicas y sanatorios privados, pero nada se ha hecho al respecto -advirtió-. Pretendemos atención de alta calidad y tecnología de avanzada pero no tenemos acceso a créditos para inversión, lo que se ha podido avanzar ha sido en base al aporte y esfuerzo personal"

El doctor Daniel Martelli advirtió que "solo se habla de los grandes problemas que arrastra el Sistema de salud Argentino,
pero no hay acciones concretas"
Martelli afirmó que éste "es momento de mezclar y dar de nuevo. No podemos seguir con la táctica de 'parches', porque estos ya no aguantan, y hace agua por todos lados. Se debería avanzar seriamente en la puesta en marcha de un sistema que integre los subsectores, y que contenga tanto a quienes necesitan de nuestra atención como a quienes la brindamos".
Finalmente, aunque hay incertidumbre en cuanto al futuro tenemos serias dudas respecto al Puricelli afirmó que aunque "hay problemas todos los días, como en cualquier institución o empresa, en San Francisco tenemos una prestación de salud de muy buena calidad si la comparamos con ciudades similares de nuestro país. Además, los profesionales y las instituciones hacen muchos esfuerzos para que los problemas no se transformen en crisis".
