La vida después del Covid-19: “Estaba nerviosa y con miedo de salir por la reacción de la gente"
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Estella Maris Giromini, la mujer morterense que contrajo la enfermedad durante un crucero fue dada de alta la semana pasada y lentamente comienza a "reintregarse" a la sociedad. Asegura que en un principio tuvo miedo de salir, pero que fue bien recibida por la mayoría de sus vecinos.
Estella Maris Giromini es uno de los tres casos con coronavirus que se registraron en la ciudad de Morteros y lograron recuperarse. La morterense contrajo la enfermedad durante un crucero por el Caribe que realizó en el mes de marzo y donde asegura comenzó la cuarentena. No obstante, cursó el aislamiento social preventivo y obligatorio desde el 20 de marzo, cuando regresó a su lugar de residencia.
Luego de un seguimiento médico y tras haber cumplido el período de cuarentena se sometió a dos hisopados que le dieron negativo. Fue dada de alta el pasado domingo pero recién este miércoles salió por primera vez para surtirse de mercadería.
Venciendo a todo prejuicio, Estella Maris asegura que fue bien recibida por la sociedad morterense.
"Estaba nerviosa y con miedo de salir por la reacción de la gente. Tenía temor de que se aislaran al verme, pero todo lo contrario, fui muy bien recibida y hasta muchos atinaban a abrazarme, cosa que ya no podemos hacer", relató Estella Maris a LA VOZ DE SAN JUSTO.
La vecina morterense, ya jubilada de su labor, fue la primera mujer en desempeñarse como policía en la ciudad, por lo que es "popular" y supo sembrar amistades en Morteros.
No obstante contó que siempre hay casos aislados en cuanto al prejuicio, pero lo toma como parte del mismo temor de la gente por esta pandemia.
"El primer lugar a donde fui es a cargar nafta, ya que estaba en cero mi auto. El playero tomó la llave apenas de la puntita y le dije que la agarrara con tranquilidad, que ya estaba curada", contó entre sus anécdotas.
También sumó la actitud de unas pocas personas en el supermercado. "Noté que una parejita no se animaba a entrar del lado de la góndola donde estaba comprando, pero en general me sorprendí de la buena respuesta de la gente".
De la gastroenteritis al coronavirus
Estella Maris asegura que cuando recibió la noticia del positivo se puso muy triste y estalló en llano. "No podía creer que eso me estuviera pasando porque yo estaba bien, pero al otro día decidí cambiar mi actitud y vivirlo con alegría y con una sonrisa como siempre hago con todo", expresó. De hecho contó que su primera salida la hizo tal como la conocen en la ciudad "arreglada, maquillada y con tacos".
Es que durante los primeros tres días de la cuarentena- tras regresar del crucero- no tuvo síntomas. El cuarto día tuvo naúseas y diarrea por lo que se comunicó con el hospital pero finalmente fue el servicio de emergencias de la ciudad (SEM) el que la asistió.
"Me diagnosticaron gastroenteritis, ya que en ese momento no había mucho conocimiento acerca de los síntomas del coronavirus, o mejor dicho estos que tenía yo no formaban parte de los mismos. Es que nunca tuve fiebre, ni tos, tampoco dolores musculares ni problemas respiratorios, aunque si falta de apetito", precisó.
La vecina morterense contó que el hospital hacía un seguimiento diario de su caso, junto a profesionales del sanatorio de la ciudad. "Un día, entre algunas de sus preguntas sale que yo soy diabética, por lo que a la noche me llaman para informarme que tenía que ir a San Francisco a hacerme el hisopado para descartar coronavirus, lo que se termina confirmando".
"Yo ya llevaba 10 días de cuarentena pero entiendo que la inexperiencia en el tema y la ausencia de síntomas claves hizo que se demorara la decisión del hisopado. De hecho en ese entonces sólo había un caso en la ciudad (el "paciente cero" de la provincia)", puntualizó.
"Creo que hoy todos están mejor preparados, al menos el conocimiento de la enfermedad es mayor y se reforzaron los protocolos", destacó la morterense.
"Mi cuarentena empezó en el barco"
Por otro lado, Estella Maris aseguró que su viaje al exterior se vio empañado por esta pandemia. "El tercer día de haber subido al barco todo cambió. Se cerraron todas las actividades y sólo dejaron habilitado el comedor. No podía parar en ningún lado por lo que dimos vueltas en el mar, una experiencia muy fea", manifestó.
Ya en ese momento tomaban las medidas de prevención. "Todo el tiempo estábamos con alcohol en gel y nos hacíamos gárgara con vinagre porque ya se corría el rumor de algunos casos en el barco, de hecho un día bajó un avión y se llevó a dos pasajeros con síntomas", comentó Estella Maris.
Por eso aseguró que "mi cuarentena empezó en el barco".
Volver a casa
Consultada sobre los pasos que dio desde su regreso al país, la morterense precisó que "llegué el 20 de marzo, justo el día en que comienza a regir el aislamiento social preventivo y obligatorio en el país. Bajé del avión, me tomé un remis y me metí adentro de mi casa. Sólo salí para hacerme el hisopado cuando vino a buscarme la ambulancia".
"Eso me da la tranquilidad de que no diseminé el virus porque además vivo sola y reforcé todas las medidas de higiene y desinfección. Lo cursé con tranquilidad y alegría pese a los comentarios que muchas veces se ven en las redes sociales", dijo.
Al respecto indicó que "lo tolero porque se justifica por el lado del miedo, de la gente".
"Pero yo siempre estuve tranquila de que cumplí con todo el protocolo de aislamiento y desinfección inclusive dentro de mi casa".
