Historia
La salud en Brinkmann: primera parte (1906-1923)
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Brinkmann, fundada en 1892, enfrentó grandes desafíos sanitarios en sus primeros años. Hasta 1914, solo contaba con médicos itinerantes. En 1910, la ordenanza municipal hizo obligatoria la vacunación. El 25 de junio de 1914, el Dr. Alfredo Decaroli se convirtió en el primer médico estable. La comunidad sufrió epidemias de tifus negro, fiebre tifoidea y peste bubónica. La lucha por la salud pública fue constante en estos primeros años.
Los manuales aseveran que la salud pública se centra en mejorar el bienestar comunitario mediante la prevención, promoción y protección, adaptando los servicios a necesidades específicas, enfrentando desafíos como la dispersión geográfica, acceso limitado a servicios de calidad y dependencia de factores socioeconómicos. No estuvieron ajenos a estos “pormenores” nuestros funcionarios y profesionales brinkmanenses quienes, en mayor o menor medida, desde los inicios de nuestra comunidad, han cooperado para que la situación sanitaria de la población haya mejorado progresivamente a través del tiempo. Vaya entonces una cronología de la pesquisa ejecutada por el Archivo Histórico de la Municipalidad de Brinkmann sobre este delicado, actual e importante cuestión.
En el año 1906, Brinkmann (fundada el 30 de diciembre de 1892), contaba con una escuela, oficina de correos y telégrafos y una capilla parroquial. Los primeros comercios y pequeñas industrias se sostenían con la materia prima de las actividades rurales.
En esa época era de suma importancia resolver la problemática existente en salud ya que el crecimiento poblacional demandaba ese servicio, y la misma dependía de médicos itinerantes o golondrinas, sin tener atención sanitaria constante.
Desde 1906 a 1912 hubo médicos que ejercían su profesión, pero sin domicilio fijo.
En 1909 el Dr. Sata Di Oría de Morteros, Dr. Gonella que procedía de Ramona, Dr. Piñeiro, Dr. Gómez, Dr. Farabelli y el Dr. Luis Espina. (datos extraídos de partidas de defunción)
En la gestión del Comisionado Municipal Santiago E. Juernet (1910), se dictan las primeras ordenanzas numeradas desde el Nº 1 al Nº 26. En ellas se reglamenta -entre otras cosas- la vacunación.
Aquí detallamos algunos importantes artículos de la puesta en vigencia de esta determinación municipal.
Art. 1°: Declárase obligatoria en todo el municipio la vacunación de las personas de los seis meses del nacimiento.
Art. 3°: Los directores de escuelas exigirán a padres o tutores el certificado de vacunación.
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Art. 8°: Los padres, tutores o directores de escuela que no diesen cumplimiento a la presente ordenanza incurrirán en una multa de 5 pesos por la 1° vez y de 10 pesos para las subsiguientes.
El 25 de junio de 1914 comienza a atender en nuestro pueblo el Dr. Alfredo Decaroli, primer médico estable, designado por la Comisión Municipal.
En 1916 la población transita una epidemia de tifus negro originada por la alta contaminación de las aguas. En ese año asume como presidente de la Comisión Municipal, Juan Clérico, quién durante su gestión, que continúa en 1917, eleva una nota al Departamento de Higiene de la Provincia con el fin de solicitarle el envío de 100 placas de vacunas. En 1917 y 1918, continúa el Dr. Decaroli.
En 1918 y 1919 se sufre una epidemia de fiebre tifoidea. Causaron muchas muertes las enfermedades post-gripales, neumonía, carbunclo, gastroenteritis o enterocolitis.
Para 1919 se pide al Consejo Provincial de Higiene una partida de vacunas antivariólicas y una serie de instrucciones para combatir las ratas que proliferaban en el casco urbano y las zonas aledañas. La falta de condiciones higiénicas ideales, provocaron una epidemia de peste bubónica que asoló la comarca durante ese año y provocó varios decesos entre los pobladores.
El Dr. Cúneo Vissini llega a Brinkmann a mediados de 1919, y hacia fines de 1920 parte hacia la localidad de Devoto.
En 1920 junto al Dr. Decaroli, desempeñan su labor el Dr. Ernesto Castellanos, el Dr. José Ferrer que figura como ciudadano de Estación Ramona; y también el Dr. Justo A. Cartas o Castas.
A partir de 1921 encontramos trabajando en Brinkmann al Dr. Gerardo Uva.
Hacia el año 1922 llega el Dr. Antonio Luna Posada, quien trabajará hasta el año1924.
En 1923 se produce una epidemia de sarampión y en 1924 se incorporan el Dr. Colombo o Colombero y el Dr. Francisco Aparicio.
Archivo Histórico Municipal de Brinkmann
Fuentes: Libro 100 años y mucho por decir (1992), Ordenanza Comisión Municipal (1910), Anuario Kraft
