La obesidad, un asunto de familia: obligar a comer todo lo que hay en el plato, ¿es sano?
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Image656b2d7aac2b4ee68e27b40a12b0fb95.jpg)
"Mangia che ti fa bene", -comé que te hace bien- decía la nona cuando servía el almuerzo y la porción rebosaba el plato. Que un niño coma todo lo que hay en el plato era, hace años, culturalmente, un signo de salud y un mandato que todavía suele aparecer con el premio al que come toda la comida servida. Pero no hay nada más lejano que eso.
Si bien la obesidad se produce por múltiples factores, la sobrealimentación combinada con el sedentarismo se convierte en una de las principales causas.
"En el ámbito familiar es donde se aprende a regular la saciedad, clave para evitar el sobrepeso y la obesidad. Construir hábitos de alimentación saludables desde la primera infancia, práctica regular de actividad física, fomentar la autoestima, favorecer espacios de comunicación y expresión emocional; como elementos claves para prevenir el desarrollo de obesidad y otros trastornos alimenticios", aseguraron desde el Servicio de Obesología que comenzó a funcionar en la Clínica Regional del Este.
El servicio está integrado por: la licenciada en Nutrición María Paula Marsón (MP- 3414); la licenciada en Psicología Valeria Sapei (MP-7986); el doctor Pablo Vega Médico Cirujano (MP-31335/3); la doctora Violeta Casale Médica Cirujana (MP- 33089) y el profesor de Educación Física, Nicolás Venier.
En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO recordaron que la mayoría de los casos de obesidad "son de origen multifactorial. Se reconocen factores genéticos, metabólicos, endocrinológicos y ambientales. Sin embargo, la obesidad por sobrealimentación asociada a sedentarismo constituye la principal causa".
"Así como la familia es la fuente primaria de afecto, también es el espacio natural donde se aprende a regular la saciedad, clave para evitar el sobrepeso y la obesidad. Pero no sólo eso. Las intervenciones de los padres son fundamentales para establecer hábitos de vida saludables de dieta y actividad física", recordaron.
Advirtieron que muchas veces "los padres se guían por mitos, creencias erróneas o mandatos y no aprenden a percibir las señales que los chicos exhiben. Un ejemplo típico es la extraordinaria capacidad de ellos para autorregular la cantidad de alimento según sus propias señales de saciedad. Ellos suelen mostrarla, pero los padres no la observamos o respetamos. De hecho, presionamos a terminar la porción o premiamos el comer todo el plato, alejando a los chicos de su propio registro".
Afirmaron que como plantea la doctora Mónica Katz, "existen a grandes rasgos 4 estilos parentales relacionados con la forma de alimentar y nutrir a sus hijos. Estos son:
- Padre/madre autoritario: Es indiferente a las demandas de sus hijos. Resuelve sin consultarles. Establece castigos y reglas demasiado rígidas. Manifiesta poco afecto, elevados niveles de control y exigencia. Suele obligar a terminar la porción o restringe alimentos no saludables a su criterio, ignorando las preferencias de sus hijos. Este modelo se asocia al mayor riesgo de sobrepeso, dado que valida el dietismo.
- Padre/madre democrático: Es un tipo de padre que se basa en la negociación y la aceptación incondicional del hijo. Responde a las demandas de los chicos, pero reconoce y acepta su independencia. Explica razones y pone límites claros. El modelo de comunicación es bidireccional. Esta basado en una "división de la responsabilidad": qué y cuándo se come, los padres; comer o no comer y cuánto, los chicos. Con este modelo, los niños aprenden autonomía y autocontrol con la guía de los padres. Comen más variedad de verduras, frutas y lácteos. Tienden a ser más delgados.
- Padre/madre indiferente: Este tipo de padre no demanda ni se contiene a sus hijos. Actúa como si hubiese renunciado al rol de padre, no pone límites y es incapaz de brindar afecto. Hay falta de reglas. ¿Qué produce en los chicos? Alimentación excesiva o carencias o preocupación por la comida y obesidad.
- Padre/madre permisivo: Es excesivamente tolerante y muy receptivo de las demandas y argumentos de sus hijos. ¡Es un padre de amor sin limites! Tiene miedo de enfrentarlos. Funciona como un sistema de eterna luz amarilla, ambigua, donde los chicos deciden. Así, suelen presentar mayor neofobia y selectividad. Consumen menos porciones de frutas y verduras.
Siempre se está a tiempo de cambiar hábitos
Las enseñanzas de la infancia suelen quedar marcadas a fuego y a veces hay adultos que tienen "registrado" que deben comerse todo lo que hay en el plato, con la consecuencias que eso acarrea para el peso corporal.
¿Se está a tiempo de cambiar hábitos?. "Para comenzar a afianzar un nuevo estilo de vida que contribuya a mejorar la salud y prevenir enfermedades. Es importante contar con un 'entorno favorable'", aseguraron los profesionales del servicio de Obesología de la Regional.
Remarcaron que es importante "tomar conciencia sobre la importancia de modificar hábitos, tanto los referidos a una alimentación más saludable como a la práctica de actividad física de acuerdo a las posibilidades de cada individuo, todo siempre bajo la supervisión de un profesional".
"Esto puede ser un buen punto de partida para consolidar estos cambios en el largo plazo: las dietas llevadas a cabo por un tiempo determinado suelen dar resultados pobres. Lo importante es encarar programas que puedan mantenerse en el tiempo y que sean sustentables", explicaron.
Advirtieron que los cambios de hábitos "se inician desde que se va al supermercado, eligiendo mejor los alimentos. Conociendo cuáles son las opciones saludables. Continúan en la elección del menú, del método de cocción y del tamaño de las porciones para cada comensal. La alimentación es un acto de enorme responsabilidad individual y comunitaria. Cuando elijo qué come mi familia o mis amigos, me constituyo en el 'responsable' nutricional de mi red social".
Por otro lado recordaron que realizar "ejercicio aeróbico es útil para bajar de peso, sólo es cuestión de tomarse el tiempo para uno. Cada combustible gastado, no podrá ser almacenado y será más sencillo lograr un balance negativo de energía. Se puede caminar, correr, trotar, nadar, bailar o andar en bicicleta o simplemente, usar un cuentapasos e intentar alcanzar 10 mil pasos diarios. Es importante hacerlo entre 30 y 60 minutos por día, 5 a 7 veces por semana".
Qué pasa con los trastornos alimenticios
"Los trastornos alimenticios como la anorexia o bulimia son condiciones complejas que se derivan de una combinación tanto del comportamiento como de factores biológicos, emocionales, factores psicológicos, interpersonales y sociales", explicaron los profesionales.
Recordaron que algunos de los factores "son psicológicos como baja autoestima, sentimientos de desajuste o falta de control, depresión, ansiedad, ira, soledad. Interpersonales como problemas de familia y relaciones personales, dificultad para expresar emociones y sentimientos, historial de abusos o haber sido ridiculizado por su tamaño o peso".
"También sociales. Las presiones culturales que dan un valor añadido al hecho de estar delgado -advirtieron-. Los cánones de belleza tanto para mujeres como para hombres en cuanto a pesos y formas específicas del cuerpo"
"Por eso destacamos la importancia de: construir hábitos de alimentación saludables desde la primera infancia, práctica regular de actividad física, fomentar la autoestima, favorecer espacios de comunicación y expresión emocional; como elementos claves para prevenir", remarcaron.
Parte de los profesionales que integran
el Servicio de Obesología de la Clínica Regional
El objetivo el Servicio de Obesología es
el control, prevención y tratamiento del paciente obeso o con sobrepeso mas
comorbilidades, por un equipo multidisciplinario conformado por diferentes
especialistas como: médico clínico, médico nutricionista, nutricionista, psicóloga, profesor de educación física, y cirujano de
la obesidad. "El tratamiento del paciente obeso puede
ir desde un tratamiento médico nutricional, internaciones en la institución
especializada en este tipo de pacientes, hasta llegar a la conocida cirugía
bariátrica (cirugía de la obesidad)", explicaron los integrantes del equipo. Recordaron que la cirugía de la obesidad "nace
de la necesidad de dar una solución definitiva y perdurable en el tiempo a esta
enfermedad crónica, metabólica, inflamatoria, caracterizada por un exceso de
grasa corporal que se deposita en diferentes localizaciones que confieren
distinto riesgo de morbimortalidad". Al referirse a los criterios de inclusión
para el tratamiento de la obesidad, los profesionales explicaron que pueden
tratarse "menores de 18 años cuyo IMC (Índice de Masa Corporal) indique
sobrepeso u obesidad. Y adultos mayores de 18 años con sobrepeso más alguna
comorbilidad, entendiéndose como éstas a la diabetes, dislipemias, cardiopatía
isquémica, arteriopatias periféricas, insuficiencia cardíaca, hipertensión
arterial, esteatohepatitis no alcohólica,
trombosis venosa profunda, insuficiencia renal y Síndrome de Apnea Obstructiva
del Sueño (Saos)". La obesidad es una pandemia mundial - el
55-60% de las personas tiene sobrepeso y el 25-30% obesidad- y disminuye la
expectativa y calidad de vida. También es causa de un incremento millonario en
gastos de salud pública y privada. "Por tal razón otro de nuestros objetivos es
que las obras sociales presten cobertura a sus afiliados en este nuevo
servicio. Actualmente estamos trabajando con algunas obras sociales y
concretando con otras para continuar con nuestra labor", afirmaron desde el
servicio. El Servicio de Obesología de la Clínica
Regional del Este funciona en Corrientes 291 y se puede pedir turno al teléfono
(03564-438000). Tratamiento multidisciplinario
Quiénes pueden tratarse
