La muestra que Córdoba le dedica a Eugenio Zanetti: el valor de su legado
:format(webp):quality(60)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/09/eugenio_zanetti_1.webp)
El artista cordobés, ganador del Oscar por Restoration, murió a los 79 años en Buenos Aires, pocos días después de inaugurar en el Museo Tamburini una retrospectiva que reúne más de seis décadas de trayectoria. Pintura, cine, teatro y ópera conviven en una exposición que ahora se transforma en homenaje a quien volvió a Córdoba para encontrarse con sus propios mundos.
Bancor inauguró en el Museo Tamburini “Eugenio Zanetti. El hombre que habita muchos mundos”, una muestra que reúne obras y piezas de las distintas disciplinas en las que se destacó uno de los artistas cordobeses de mayor reconocimiento internacional.
La exposición propone un recorrido por su vasta producción en cine, pintura, teatro y ópera, a través de un diseño que integra sus creaciones con la arquitectura del histórico edificio.
La propuesta establece un diálogo directo entre la obra del artista y la arquitectura italianizante del Museo Tamburini, que se transforma en escenario para pinturas, bocetos, objetos de utilería utilizados en sus producciones de Hollywood, fragmentos cinematográficos y piezas de vestuario.
Entre los principales atractivos se encuentra parte del vestuario original de la ópera Don Carlo, presentada en el Teatro Colón en 2015, con diseño de escena y vestuario del propio Zanetti.
De esta manera, Bancor acerca al público cordobés una experiencia en la que confluyen el cine, la pintura, la música y la escenografía para recorrer el universo creativo de un artista nacido en Córdoba que alcanzó proyección mundial.
Con curaduría de Lucía del Milagro Arias y Luz Novillo Corvalán, la exposición aborda la producción de Zanetti desde una perspectiva transversal e integra los distintos lenguajes y campos en los que desarrolló su carrera. El circuito marca diálogos entre diferentes momentos de su trayectoria y pone en escena el singular estilo del artista y los vínculos entre sus múltiples prácticas. El eje conceptual se centra en la tensión entre lo real y lo ficticio, entendiendo su obra como una construcción en la que los límites entre artificio y realidad se diluyen.
:format(webp):quality(60)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/09/zanetti_bancor_2.webp)
El edificio del Museo Tamburini adquiere un papel fundamental en esta experiencia. Su arquitectura, diseñada por Francisco Tamburini —quien también proyectó el Teatro Colón—, se convierte en un gran escenario para las obras de Zanetti, generando un cruce entre teatralidad, memoria y experiencia contemporánea.
Desde el ingreso, grandes velos de tela reproducen pinturas de Zanetti a escala monumental y transforman el espacio arquitectónico. El diseño expositivo incorpora una mirada neobarroca, marcada por la exuberancia y la teatralidad, en diálogo con el universo visual del artista.
El recorrido incluye una sala dedicada a la pintura, concebida como una reconstrucción íntima de su atelier. En otros espacios se exhiben bocetos originales, objetos de utilería y archivos fotográficos que permiten acercarse al detrás de escena de sus producciones.
La dimensión cinematográfica está presente a través de fragmentos de películas en las que trabajó y de una sección especialmente dedicada al Premio Oscar que obtuvo por su trabajo en Restoration.
Otro de los núcleos destacados se dedica a la ópera Don Carlo, presentada en el Teatro Colón, con diseño de escena y vestuario de Zanetti. Allí se presentan máscaras y trajes de terciopelo con bordados, galones e intervenciones pictóricas. Se trata de una oportunidad inédita: es la primera vez que una exposición en Córdoba presenta vestuario perteneciente a una producción operística del Teatro Colón.
Un cordobés ganador del Oscar
Nacido en la ciudad de Córdoba, Zanetti construyó una trayectoria artística que trascendió fronteras y disciplinas. Desde sus primeras exposiciones en la década de 1960 hasta sus trabajos en Hollywood y en grandes escenarios líricos y teatrales, forjó una carrera de más de seis décadas.
Pintor, ilustrador, escenógrafo, diseñador de producción, dramaturgo y director de cine, teatro y ópera, alcanzó uno de los máximos reconocimientos de la industria cinematográfica al ganar el Premio Oscar por la dirección de arte de Restoration. Posteriormente recibió una nueva nominación por la Academia por su trabajo en What Dreams May Come.
La inauguración contó con la presencia estelar de Eugenio Zanetti. Fue, sin que nadie pudiera saberlo entonces, uno de sus últimos encuentros con Córdoba y con una exposición que había sido pensada para recorrer, precisamente, la amplitud de su universo creativo.
Zanetti murió a los 79 años el viernes en la Ciudad de Buenos Aires, a pocos días de haber inaugurado la muestra transversal sobre sus más de seis décadas de trayectoria en su provincia natal. La noticia transforma ahora el sentido del recorrido: la exposición que se proponía celebrar a un artista en plena conversación con su propia obra se convierte también en un homenaje a quien Córdoba despide.
En el Museo Tamburini quedaron sus pinturas, sus bocetos, sus objetos, los trajes, las máscaras y las imágenes de los mundos que construyó. Quedó también la memoria de sus últimas horas entre esas piezas, recorriéndolas con curiosidad, deteniéndose en los detalles y compartiendo con quienes habían trabajado para que la muestra fuera posible.
Desde Bancor, Alejandra Piasco, gerente de Prensa y Relaciones Gubernamentales; Yanina Spongia, responsable del área de Museos y Colección; y Laura Castiñeira, líder de Gestión Cultural, recordaron con emoción al artista en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO.
“Para Bancor, recibir en su espacio cultural a uno de los artistas cordobeses de mayor proyección internacional representa una oportunidad para acercar a la comunidad una obra que atraviesa disciplinas, escenarios y fronteras”, afirmaron.
:format(webp):quality(60)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/09/zanetti_bancor.webp)
Spongia explicó que uno de los grandes desafíos y, a la vez, de los logros de la exposición fue conseguir un acuerdo con el Teatro Colón para incorporar el vestuario de Don Carlo. “Para nosotros fue una gestión inédita para traer vestuario de una de las óperas más representativas de Eugenio Zanetti que es Don Carlo. Fue muy emocionante”, dijo.
Para Castiñeira, la clave estuvo en no separar las disciplinas, sino en permitir que convivieran como convivían en el trabajo del propio Zanetti. “Un poco la idea de las curadoras era trabajar un recorrido de manera integral, que pudieran confluir todas las disciplinas, no hacer algo, digamos, esta sala es de pintura, esta sala es de teatro, sino que se vayan viendo como escenarios como él trabajaba”, explicó.
Y agregó: “La idea fue que cada una de las salas estuviera integrada y que se refleje o pueda dar al visitante la idea de ese mundo que él construyó”.
En esa construcción aparece una de las claves para comprender el título de la muestra. “Era un creador de mundos, de universos, no trabaja un escenario, un fondo, sino desde todos los puntos de vista”, señaló Castiñeira.
:format(webp):quality(60)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/09/zanetti.webp)
La exposición, entonces, no propone solamente mirar obras. Invita a entrar en el modo en que Zanetti imaginaba y construía. A observar cómo una pintura podía convertirse en escenario, cómo una escena cinematográfica podía tener la potencia de una obra pictórica y cómo un traje podía cargar con la atmósfera completa de un mundo.
Entre las piezas especialmente valoradas por el equipo aparece una pintura que, según explicaron, funciona como el inicio de una serie y como un punto de partida de una etapa de su producción pictórica. Pero Castiñeira también recordó la importancia que el propio Zanetti otorgaba a su trabajo cinematográfico.
“Él valoraba mucho el trabajo que hizo en cine y su producción como director de escena, director de arte en la película Más Allá de los Sueños”, contó. La película, protagonizada por Robin Williams, fue una de las obras por las que Zanetti recibió una nominación al Oscar. Allí, explicó Castiñeira, el artista construyó un universo visual en el que la pintura ocupa un lugar central.
“Restauración es la ambientación de la corte de Carlos II”, relató Spongia además al recordar una anécdota vinculada con aquella película. Según contó, después de la recreación de esa corte Zanetti tuvo un encuentro con el rey Juan Carlos. El monarca lo felicitó por la reconstrucción y, ante la aclaración de que se trataba de una fantasía, habría respondido en referencia al escenario creado: “Ya hubiéramos querido tener semejante escenario”.
La anécdota resume, de algún modo, una de las operaciones creativas que atraviesan toda la muestra: la capacidad de Zanetti para construir universos que parecen reales, aun cuando nacen de la imaginación.
El Oscar aparece en el recorrido, pero no como punto final. Castiñeira recordó que Zanetti obtuvo el Premio Oscar a la Mejor Dirección de Arte y Diseño de Producción en 1996 por Restoration, y que la Academia de Hollywood volvió a nominarlo en el año 2000 por su labor visual en What Dreams May Come (Más allá de los sueños).
También destacó otro reconocimiento que el artista valoraba especialmente: el premio del Sindicato de los Directores de Arte por Más allá de los sueños, o sea, “gana el premio de sus pares, sus pares lo eligieron”, indicó.
Más allá de los premios, lo que queda en el museo es una trayectoria construida a través de lenguajes diversos. Zanetti fue pintor, ilustrador, escenógrafo, diseñador de producción, dramaturgo, director... Esa amplitud es la que la exposición busca hacer visible y es, al mismo tiempo, la que ahora adquiere una dimensión especial después de su muerte.
Porque Zanetti llegó a Córdoba para encontrarse con su obra. Y quiso verla antes de que todo estuviera terminado. Frente a ese universo, el artista expresó: “Yo podría vivir tranquilamente en este lugar”, según recordaron quienes compartieron con él ese momento.
Castiñeira contó que el equipo había viajado a San Javier para retirar las obras. “Estuvimos con él, prácticamente nos acompañó todo el día que trabajamos ahí. Él acompañó todo el proceso. Nos esperó con un café con leche, con medialunas, gran anfitrión y después nos acompañó en el estudio”, relató.
La despedida, entonces, ocurre con sus mundos abiertos. En el Museo Tamburini (San Jerónimo 166), hasta el 8 de enero de 2027, Córdoba podrá encontrarse con Zanetti –con entrada libre y gratuita, de lunes a viernes de 9 a 16, y visitas guiadas-, allí, en el lugar donde su obra fue reunida y donde, pocos días antes de morir, él mismo volvió a mirarla con emoción.
