La mitad de quienes compran armas fueron víctima de la inseguridad
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En nuestra ciudad se estima que el 50 por ciento de las personas que adquieren un arma de fuego previamente sufrió algún hecho de inseguridad. Sin embargo, no todos lo admiten desde el principio, según pudo conocer LA VOZ DE SAN JUSTO.
Según los casos conocidos por este diario, la intención de tener un arma consiste en poder "amedrentar" a cualquier persona que amenace su propia seguridad y la de su familia.
Cabe señalar que para adquirir un arma de fuego de manera legal, el comprador debe gestionar el certificado de legítimo usuario así como el de tenencia y portación.
El instructor de tiro, Gabriel Alesso, explicó a LA VOZ DE SAN JUSTO que "entre las personas que compran un arma de fuego, la mitad de ellas admiten haber sido víctimas de algún hecho de inseguridad".
Además dijo que "me ha ocurrido en reiteradas oportunidades que algunas personas que vienen a renovar o sacar por primera vez el certificado de legítimo usuario manifiestan que están cansados, que les robaron varias veces y que si los ven en el patio de su casa, al menos, van a tirar algunos tiros hacia arriba para asustarlos".
Habilitación
Alesso explicó que "el certificado de legítimo usuario habilita a la persona para comprar, tener y utilizar el arma de fuego en lugares autorizados como polígonos o para la cacería, o transportarlas debidamente. Hay que tener muy en claro que una cosa es transportar un arma y otra muy diferente es portar porque eso ya es llevar el arma cargada en condición de uso inmediato, en un lugar público o de acceso público".
De esta forma agregó en su explicación que "puedo llevar el arma conmigo donde quiera, separada de la munición y descargada. Si me detienen en un control y me preguntan si llevo armas ´le digo que sí`, le muestro la credencial de legítimo usuario que me habilita a portar armas al igual que le exhibo el arma y la credencial respectiva e inclusive puedo ir caminando con el arma desarmada en el bolso".
Alesso resaltó que "solo pueden circular con el arma operativa y en condiciones de funcionamiento inmediato aquellas personas que integran fuerzas de seguridad como también civiles que tengan portación, aunque en este caso la misma debe ser oculta, es decir, que no se puede exhibir el arma y esto último también corre para los efectivos policiales cuando están de civil, cuya portación de armas también debe ser oculta".
Para obtener la credencial de portación de armas, el solicitante debe aprobar una serie de exámenes físicos, estudios psicológicos y sobre todas las cosas contar con un argumento sólido y fehaciente que justifique la solicitud de portación de un arma de fuego.
Alesso explicó que "no basta con solo sentirse inseguro o haber sido víctima de algún hecho de inseguridad para solicitar la portación de un arma de fuego".
En su rol de instructor manifestó que "predomina una gran mayoría de hombres por sobre las mujeres" entre quienes toman clases para una correcta utilización de estos métodos de protección".
Diversidad de armas en manos de delincuentes
Las armas que son secuestradas por la Policía a partir de la actuación en algún procedimiento ordenado por la Justicia o bien como consecuencia del accionar a partir de algún hecho en flagrancia son derivadas a la Unidad Judicial y desde allí se destinan a la ciudad de Córdoba.
El comisario inspector Héctor Roldán, segundo jefe de la Departamental San Justo de la Policía provincial explicó a LA VOZ DE SAN JUSTO que "las armas que se obtienen de estos procedimientos quedan secuestradas en un principio en la Unidad Judicial y a partir de allí son derivadas al depósito judicial en la ciudad de Córdoba".
Además Roldán fue consultado sobre el destino final que tienen esas armas incautadas para lo cual explicó que "generalmente son destruidas y en caso de ser relacionadas a alguna sustracción y pueden ser restituidas a sus tenedores legítimos se las devuelve. De todas formas, la mayoría se destruye".
Cabe señalar que en este tipo de procedimientos policiales las armas secuestradas por los miembros de las fuerzas de seguridad policial, según explicó Roldán, "tienen que ver con una gran diversidad de armas entre las cuales se pueden encontrar de puño y escopetas. Generalmente se trata de armas obtenidas en el mercado ilegal y en algunos casos, si se devuelven fue porque han sido sustraídas y tienen su legítimo usuario".
Luego indicó que el delincuente "utiliza mayormente revólveres calibre 22, 38 y eventualmente algún arma considerada de guerra" para cometer ilícitos y reconoció que al momento de secuestrar las armas en los citados procedimientos "nosotros no comprobamos si esas armas están operativas o son obsoletas porque eso corresponde a una pericia posterior donde se establece si las mismas están en correcto funcionamiento".
