La meta del gobierno es “que el Banco Nación vuelva a ser protagonista del sistema financiero”
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La entidad bancaria cumple hoy 125 años en San Francisco. Arribó apenas cuatro años después de la creación de la institución madre, para resolver los embates de una devastadora crisis económica, como hoy. Cristhian Alemán, gerente zonal, afirma que en la primera etapa de la cuarentena, las empresas pedían créditos para pagar sueldos; desde mediados de mayo, para incrementar horas extras o para insumos, y ahora, para invertir en más producción.
La sucursal San Francisco del Banco de la Nación Argentina cumple hoy 2 de diciembre 125 años de funcionamiento aquí. Cuando apenas transcurrían 9 años de la fundación de un incipiente poblado, la entidad bancaria madre de nuestro país hacía pie en lo que hoy es nuestra ciudad.
Con un sentido federal, el banco arribó con un claro apoyo a la producción y el desarrollo de distintos sectores, apostando a la agroindustria como motor de crecimiento de la Argentina, acompañado por la llegada del ferrocarril a estas tierras que potenció el progreso de la región.
En los últimos tiempos el edificio que alberga la sucursal San Francisco y de la gerencia zonal fue objeto de una completa restauración y puesta en valor de cara a la celebración de su 125° aniversario que incluyó refacción y pintura integral, reemplazo de iluminación y cartelería.

La sucursal de San Francisco celebra hoy 125 años con un gran desafío.
Acto y atención normal
Esta tarde, a partir de las 19, la Plaza Cívica será el lugar elegido para la realización del acto que cumplirá con el protocolo sanitario impuesto por la pandemia de coronavirus. En tanto que la actividad bancaria en la jornada de hoy será totalmente normal.
En el acto protocolar estarán presentes, entre otros, el vicepresidente de la entidad bancaria, Matías Tombolini; el subgerente general, Gastón Álvarez; el gerente regional de la provincia de Córdoba, Alejandro Gariglio; el gerente zonal, Cristhian Alemán y el gerente de la sucursal San Francisco, Ramiro Martínez, entre otros.
Actualmente la sucursal San Francisco cuenta con 35 empleados aunque en el mismo edificio y anexo funciona también el Centro Pyme para la atención de pequeñas y medianas empresas a cargo de un gerente particular y 5 trabajadores. En la parte superior funciona la gerencia zonal que tiene en su órbita unos 24.000 kilómetros cuadrados de superficie donde se distribuyen 15 unidades comerciales en una zona que hacia el norte está delimitada por la laguna Mar Chiquita, al oeste llegando casi hasta Córdoba capital y al sur en la margen norte de la autopista Córdoba -Rosario.
El pasado 16 de junio llegó a nuestra ciudad el nuevo gerente zonal del Banco de la Nación Argentina, Cristhian Alemán, para hacerse cargo de esta vasta región en un contexto de pandemia para lo cual hubo que adecuarse a esta situación mientras se adaptaba a la nueva función.
En entrevista con LA VOZ DE SAN JUSTO, Alemán informó que en la primera etapa de la cuarentena, "las empresas pedían ayuda crediticia para pagar sueldos. Luego, desde mediados de mayo, requerían para incrementar las horas extras o comprar insumos. Ahora, los empresarios estén apostando a la inversión como ampliación productiva o nuevos lanzamientos".
-¿Qué balance hace desde su llegada sobre la gestión y la actividad bancaria en este contexto tan particular?
A lo largo del año, el banco ha dado un vuelco bastante sustancial en cuanto apoyo a las pequeñas y medianas empresas, fortalecida en la idea de tener tasas de interés inferiores a la inflación, tratando de realizar convenios con empresas y organismos que permitan subsidiar parte de la tasa y apostando a tener una buena liquidez para solventar estos objetivos. Creo que la pandemia ha retrasado los planes de reactivación económica que teníamos desde el Banco, sin embargo, la región no se vio tan afectada como en otros lugares del país.
-¿Cómo fue el comportamiento económico -financiero en este tiempo?
En el mes de agosto estábamos hablando de inversiones en sectores determinados pese a saber muy bien que hay rubros que han sido fuertemente castigados como el comercio, el turismo, la hotelería, a los cuales se les está otorgando líneas de crédito bonificadas ciento por ciento en el primer año y en el segundo año se bonifica el 6 %, pagando una tasa de interés del 18 %. El rubro agroindustrial se vio favorecido por algunos aspectos y pudimos colaborar con tasas muy bajas para alentar la inversión que permita apostar a la capacidad productiva.
-¿Se movieron los créditos en esta época difícil?
No puedo arriesgar una cantidad precisa porque contamos con cartera de créditos que salen de manera automática, gestionados a través de la web como la compra de PC para docentes o para la compra de motos. De todas maneras, vemos que el dinamismo es cada vez mayor y en base a ello pronosticamos un 2021 mucho mejor a lo que está siendo 2020.
-El golpe de la pandemia se sintió en todos los niveles productivos. ¿Cómo se reflejó eso en la solicitud de auxilio al banco y qué sectores asistieron más?
Esto se tiene que dividir en dos etapas. La primera que va desde mediados de marzo, cuando se decreta la pandemia donde había una total incertidumbre. Para eso el banco sale rápidamente con un desarrollo tecnológico brindando a todas las empresas una asistencia vía web. En esa oportunidad solicitaron esa ayuda crediticia aquellos que tenían mucha mano de obra para pagar el sueldo. Cuando a mediados de mayo la situación empezó a dinamizarse un poco más, empezó a vislumbrarse que algunas de las actividades podían generar ingresos y eso no nos requería capital de trabajo para pagar sueldos sino más bien para incrementar las horas extras o comprar insumos. Eso hace que ahora los empresarios estén apostando a alguna inversión como ampliación productiva o el lanzamiento de algún nuevo producto.
-¿Cuáles son las líneas de créditos que están vigentes hoy para monotributistas, pymes o comercios?
Tenemos una dinámica muy importante, que cambia semana a semana. Para turismo y transporte tenemos una línea a 2 años de plazo con una tasa fija del 24 %, con una bonificación del 100% durante el primer año por el Fondo de Desarrollo Productivo y el segundo año bonificada en un 6% por lo cual el segundo año queda recién pagar intereses. Para los clientes en general, apostamos a inversiones de origen nacional con tasas de capital de trabajo al 28 % fijas en pesos con un plazo que va de los 18 a los 36 meses, de acuerdo a la garantía. Además, se está viendo mucho la posibilidad de consolidar a más largo plazo y tasa fija. Hoy tenemos líneas para inversiones de origen nacional de carácter general una línea a 5 años de plazo con una tasa fija del 24 %.

"En este momento
los niveles de consumo con tarjeta de crédito están altos".
-¿Notaron a lo largo de 2020 un importante incremento de consumo con tarjetas de crédito?
Totalmente. Así como las empresas requirieron créditos para capital de trabajo, hubo mucha gente que vio restringido sus ingresos lo que los obligó a estirar los plazos de pago ante la necesidad de continuar consumiendo. Para eso el Banco Central sacó dos veces la normativa que permitía refinanciar los saldos impagos a 12 meses con los primeros 3 de gracia. En este momento los niveles de consumo están altos.
-¿Cómo funcionan los créditos hipotecarios actualmente? ¿Hubo cambios en la confianza de la gente tras los UVA?
La problemática de los UVA (Unidades de Valor Adquisitivo) es una preocupación que tiene el banco, el Gobierno y toda la sociedad. Se están dando medidas de congelamiento y tendencia a declinar tratando de reducir el impacto de las cuotas y estirar los plazos. Sin embargo, no repercutió en la mora porque en este caso cada uno se estira y paga la cuota porque no quiere perder su casa.
-¿Qué lineamientos le bajó la conducción de Eduardo Hecker?
Lineamientos bien marcados con trabajar para que el Banco Nación vuelva a ser el protagonista del sistema financiero. Obviamente, líderes en tasas de préstamos y plazos fijo incrementando el volumen de depósitos y préstamos que administrábamos en el sistema financiero. El Banco Nación trabaja teniendo un rol estratégico, liderando tazas convirtiéndonos en un brazo ejecutor del Estado, tal como lo sostiene la carta orgánica de la entidad.
-Es banco muy vinculado con el sector agropecuario, ¿qué busca el pequeño y mediano productor? ¿Referencia de tasa?
El productor agropecuario es nuestro socio creador. Cuando se fundó el banco, se dejó bien en claro que se lo hacía para apoyar a las pequeñas y medianas empresas y en particular a las agroindustriales. Hoy tenemos la tasa más competitiva del mercado para todas las actividades y además, cuando el productor no necesita hacer una incorporación, le ofrecemos plazos mayores para alguna inversión o retención de vientres, que van desde los 5 hasta los 10 años de plazo. Para retención de vientres ofrecemos un plazo de gracia de 1 año y medio.
-¿Y cómo respalda el Banco Nación a la producción y los procesos de industrialización?
Uno de los lineamientos que provienen desde el directorio nacional apunta a tener un mayor protagonismo en la industria porque genera valor agregado y nos permite exportar ese valor que necesitamos para seguir creciendo. Estamos trabajando con el centro Pyme. De los 23 centros que existen en el país, uno de ellos está en San Francisco, y está a disposición de todas las pymes para que conozcan nuestras líneas dirigidas por un gerente cuya tarea exclusiva es atender la asistencia crediticia.
-¿Cómo se comportó en 2020 la compra y venta de dólares?
El sistema fue bastante volátil, sobre todo en el Banco Nación. Hubo períodos donde fue muy solicitada esta moneda y hoy hay una tranquilidad muy notoria impulsada por la estabilidad del valor del dólar. Esta es una moneda ajena y nosotros somos simples intermediarios en el sistema financiero que traemos el dinero y lo entregamos al público como un servicio más.
-¿Es significativo el uso del débito automático como medio de pago o todavía la gente se resiste?
Vemos cierta resistencia en el uso del débito automático a raíz de algunas experiencias malas. En este caso el cliente ha ido administrando datos de su cuenta a empresas que, de alguna manera, han querido fraguar alguna cuota. Esto en el Banco Nación es historia del pasado desde que se ha reconvertido y en este caso, les sugerimos a los clientes que ante cualquier duda nos consulten. De todas maneras, el débito automático es un mecanismo muy ágil, así como las compras a través de los medios electrónicos que tenemos. Las operaciones por débito automático o por todos los medios electrónicos disponibles se han triplicado durante la pandemia. Como entidad financiera tuvimos que aggiornarnos a las necesidades planteadas por la emergencia sanitaria, apoyando los servicios de cajero automático o mediante la provisión de equipos para la aceptación de débito automático en comercios y luego de esto podemos decir que hace 45 días lanzamos nuestra app BNA+ que nos permite ir cargando todos los servicios del banco en una billetera electrónica pagando a través de un QR.
-¿Cómo es la relación con la Asociación Bancaria?
Muy buena. Nosotros siempre trabajamos muy bien. Personalmente, les debo un especial agradecimiento a Francisco Muratore, Marcos Quaglino y Horacio Moreno. Ellos siempre están cuando los necesitamos con el ansia de defender los derechos de los trabajadores, pero a su vez ayudarnos sobre todo a superar los desafíos que nos presenta esta pandemia. Tenemos una relación muy buena con el gremio, trabajando en conjunto para que el banco crezca
El Banco Nación tuvo origen en la
presidencia de Carlos Pellegrini quien derogó el decreto mediante el cual se
creaba el Banco Nacional, reemplazándolo por la actual institución. Con ese nombre dio inicio a sus
actividades formalmente en 1891 con una impronta expansiva para que las sucursales
llegaran a los diferentes rincones del país. Cuatro años más tarde de ese hecho, el 2
de diciembre de 1895 abría sus puertas la actividad bancaria de este sello
nacional en San Francisco y ahí fue que comenzó a escribir su historia en esta
zona.Uno de los primeros en el interior del
país

La atención en una jornada bancaria de los años '90
(Gentileza: AGM)
Los argumentos que fueron favorables a San Francisco fueron - entre otros - la pujanza y progreso en pocos años que tuvo la localidad, el tipo de actividades que se realizaban (industria, agrícola, comercial y el paso del ferrocarril) además de su ubicación en la región.
El primer local donde operó el banco estaba en Bv. 25 de mayo en adyacencias a la actual Galería Mayo y dos años después se mudaron a Bv. 9 de julio y Pellegrini donde hoy está la Clínica Enrique J. Carrá.

Antes de 1914 El banco estaba en Mitre y Bv.
25 de Mayo.
Sin contar con edificio propio aun, después se ubicó la atención en Bv. 25 de mayo y Mitre hasta que en 1908 se decidió construir una sede, siendo el lugar elegido la esquina de Bv. 9 de julio y General Paz.
Sin embargo, no llegó a buen puerto la
decisión aun cuando habían ya adquirido el lugar por lo que debieron mantenerse
en el primer local mencionado. El dinero de la venta de ese espacio comprado
sirvió como base para que en 1914 se acordara la construcción del edificio
propio que es el actual de Av. Libertador Norte y Bv. 25 de mayo.
La estructura tenía una impronta neoclásica que después fue perdiéndose con las modificaciones estructurales acaecidas desde 1944, no obstante aun en la actualidad sigue en líneas generales el espíritu arquitectónico, más no detalles puntuales que se eliminaron para su modernización y ampliación.
