La mayor hazaña militar de la historia
Se cumplen por estos días 200 años del cruce de la cordillera de los Andes por parte del Ejército libertador conducido por el general José de San Martín, lo que sin dudas es una afrenta a la memoria de miles de compatriotas que dieron su vida por la libertad de esta tierra.
Se cumplen por estos días 200 años del cruce de la cordillera de los Andes por parte del Ejército libertador conducido por el general José de San Martín. Más allá de algunas publicaciones conmemorativas, no pueden encontrarse actos oficiales que recuerden esta gesta, lo que sin dudas es una afrenta a la memoria de miles de compatriotas que dieron su vida por la libertad de esta tierra.
De todos modos, es preciso señalar que esta hazaña militar sólo fue posible gracias al genio del Libertador y también al sacrificio de cientos de miles de granaderos que lucharon contra las condiciones más adversas y que consiguieron un triunfo en las armas del que todavía se expresan voces de asombro.
En enero de 1817 varias columnas del Ejército libertador se pusieron en marcha hacia Chile por diversos pasos cordilleranos, en un frente que abarcó casi 850 kilómetros. Estremece solo pensar de qué manera se pudo lograr una coordinación tan efectiva, en un territorio inhóspito y desierto para alcanzar victorias militares épicas, tanto en las pequeñas escaramuzas contras las avanzadas realistas como en Maipú y Chacabuco.
Los especialistas sostienen que ésta fue la mayor hazaña militar de la historia del hombre. Mucho más que las de Aníbal, el general cartaginés considerado uno de los estrategas más importantes. Y también se afirma que supera con creces a la de Napoleón. Ambos cruzaron los Alpes, una imponente cadena montañosa europea pero incomparable con la inmensidad de los Andes. Estas campañas sólo tienen en común el cruce de una cadena montañosa. Lo demás es muy diferente: Aníbal y Napoleón cruzaron los Alpes por caminos que en esa época ya eran muy transitados porque eran la traza del intercambio comercial. San Martín lo hizo a través de tortuosas huellas, con precipicios muy pronunciados y con 2 mil metros más de altura sobre el nivel del mar. La comparación establece también numerosos otros parámetros en los que siempre la gesta de los Andes sale airosa, como los kilómetros recorridos por las columnas o la extensión de los frentes de batalla y las condiciones climáticas que enfrentaron las tropas.
Sería plausible que desde los organismos estatales competentes, especialmente durante el ciclo escolar 2017, se planifiquen actividades pedagógicas y recordatorias del cruce de los Andes. Porque la evocación ha sido muy tibia, lamentablemente. Y porque casi nadie repara en la circunstancia paradójica de que gracias a que hace dos siglos San Martín encabezó la más grande proeza militar de todos los tiempos, hoy cientos de miles de argentinos tienen la posibilidad de cruzar los Andes fácilmente para inundar los comercios chilenos gracias a las actuales ventajas cambiarias.
