La lechería argentina en “equilibrio inestable”
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Aunque el precio en tranquera de tambo tuvo una mejora, no alcanzó para la recuperación de la producción.
Por Jesús Vanzetti (*)
El año que terminó fue muy disímil para
las empresas lecheras, según como hayan sido afectadas por las condiciones climáticas
extremas que tuvimos en varias regiones del país, quedando un mercado de leche
cruda en "equilibrio inestable".
Aunque el precio en tranquera de tambo tuvo una mejora, (en valores nominales, de aproximadamente 23 %), no alcanzó para la recuperación de la producción, bastante alicaída por cierto, del año 2016 y que se mantuvo estable o creciendo sólo un 1% durante el 2017.
Si bien esto podría verse como negativo, en realidad no lo fue tanto, pues ante una demanda notoriamente escasa, permitió que el precio de la leche cruda acompañara a la inflación, ya que una producción superior indefectiblemente lo hubiese llevado a la baja.
Aumentar la eficiencia
De no mediar algún imprevisto, el mercado internacional no nos ayudaría el próximo año. La producción mundial de leche de vaca totaliza anualmente unos 700 mil millones de litros, de los cuales se comercializan en el mercado mundial un 10%, por lo que una tasa de crecimiento, como la que se esta dando, del 1% de la producción, implica una mayor oferta de productos lácteos del 10%, ante una demanda que normalmente crece entre 1,5 y 2,5 % anual.
Ante este panorama, es indudable que para mantener la rentabiliad de nuestras explotaciones durante el año que comienza deberemos trabajar tranqueras adentro, extremar el análisis de nuestro costo y pensar y repensar las nuevas inversiones.
Desafíos para 2018
demanda, transparencia y ordenamiento, competitividad ( Incluye infraestructura y financiamiento), son los ejes a trabajar próximamente para corregir los problemas de la cadena. Así lo entendió la Mesa Sectorial de Lechería en su última reunión en San Francisco comprometiéndose a abordarlos en líneas de trabajo que se desarrollarán en el 2018; temas que, por otra parte, venimos proponiendo desde hace tiempo en todos los ámbitos de debate que participamos.
Un párrafo aparte para la institucionalización de la cadena láctea, el gran trabajo pendiente, pues lamentablemente son muchas las voces que se escuchan, a veces disímiles y personales, que casi siempre privilegian los problemas coyunturales (que los hay, y son muchos) pero que impiden ver con claridad los problemas estructurales de la cadena.
Por último una mención para la Fundación para la Promoción y el Desarrollo de la Cadena Láctea (FunPel), entidad formada por productores, industriales, entidades y empresas comprometidos/as en dar orientación y contenido concreto a un desarrollo sostenido y sustentable de la cadena láctea, que este año ha trabajado con pasión y esmero para potenciar la producción y mejorar la competitividad de cada uno de los sectores involucrados.
(*) coordinador de la Mesa Nacional de Productores de Leche y de la Comisión interna de Lechería de Cartez. Vocal del Consejo de Administración de la FunPEL.
