La industria metalúrgica cordobesa pierde más de 110 empleos por mes y se profundiza la crisis
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Datos del sector muestran que en abril la industria tenía 1.354 puestos de trabajo menos que un año atrás, con un descenso de 3,5% en la comparación interanual.
El cambio de la matriz productiva argentina ha puesto en problemas a la industria metalúrgica de Córdoba. Esto ha deteriorado las expectativas de los empresarios cordobeses y el efecto se siente en el empleo.
En abril, la industria tenía 37.694 trabajadores, 1.354 puestos de trabajo menos que en el cuarto mes de 2025, lo que implica una caída interanual de 3,5% o la pérdida de 113 empleos por mes.
Comparado con diciembre de 2023, esta industria perdió un total de 4.168 puestos de trabajo, lo que implica bajas a un ritmo de casi 150 empleos por mes. Esto quiere decir que en lo que va del Gobierno actual, el empleo en este rubro se redujo 10,5%.
Los datos fueron informados este jueves en la presentación del Observatorio de la Actividad Metalúrgica de Córdoba, según el cual esta caída en materia laboral se dio en dos etapas: a inicios de 2024, luego de la devaluación en el inicio de la gestión de Javier Milei, y a partir de noviembre del año pasado, cuando se empezó a frenar la actividad productiva.
Los datos fueron ratificados en diálogo con La Voz del Interior por Alejandra Cesolari, presidenta de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba.
Menos producción en cuatro de cada 10 industrias
El informe elaborado por el Centro de Estudios para la Producción Metalúrgica, de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y Componentes de Córdoba (Cimcc), refleja que en julio de este año cuatro de cada 10 industrias (40,3%) tuvo menos producción que un año atrás; 31,9% mantuvo el mismo volumen de trabajo y sólo 26,4% pudo incrementar la actividad.
Esto implica un deterioro. En mayo de 2025, la cantidad de empresas con menos actividad era 32,2% y la que registraba crecimiento era 33,3%.
En materia de empleo, en julio 65,3% mantuvo sus planteles, 15,3% los incrementó y 19,4% los redujo. Pero 55,5% vio caer su rentabilidad, 23,6% la sostuvo y sólo 16,7% logró mejorarla.
La cadena automotriz y repuestos, los más golpeados
“Los únicos que no presentaron problemas son los proveedores del sector petróleo, gas y minería; de hecho, 75% espera vender más este año en relación a 2025”, explicó Gastón Utrera, titular del Centro de Estudios para la Producción Metalúrgica.
En cambio, 66,7% de las terminales automotrices y 53,8% de las autopartistas vieron caer sus ventas en los últimos cuatro meses.
El golpe más fuerte lo sintieron los fabricantes para el mercado de repuestos, donde 83,3% redujo sus ventas. La importación de autopartes, sobre todo provenientes de China, en el último año casi se duplicó.
La caída de las ventas entre los fabricantes de maquinaria agrícola fue de 57,1%, mientras que entre los agropartistas fue de 35,7% y entre los fabricantes de agropartes para el mercado repuestero fue de 40%.
Por su parte, en la metalúrgica para la construcción, un tercio (33,3%) vio caer sus ventas.
“Se está generando un cambio en la matriz productiva, sobre todo en la cadena automotriz. Hay terminales que tienen proyectos, pero trabajan con porcentaje muy alto de insumos importados; prometen que van a desarrollar proveedores locales, pero esto será a muy largo plazo”, explicó Ramón Ramírez, vicepresidente primero de la Cimcc.
Hay que tener en cuenta que Córdoba llegó a representar 35% de la producción automotriz en Argentina, cuando la importación estaba cerrada. Actualmente, oscila entre el 19% y 20%.
En la maquinaria agrícola, a la importación se suma el problema de una menor demanda. “En el último año, la industria aumentó 16% la producción, pero bajó 12% la facturación, 15% la exportación y 4% la capacidad productiva; también se registró 27% de baja en agropartes y 3,2% en el empleo. El próximo año, el mercado va a tener que absorber lo que se fabricó este año y no se vendió”, advirtió Gustavo del Boca, vocal de la entidad.
En este marco, el Índice de Confianza Empresaria del sector metalúrgico cayó 16,3%, no tanto por la política económica del gobierno nacional (tiene 86% entre la valoración muy buena, buena y regular) sino más por su política industrial (este grupo se reduce a 63,8%).
Un serio problema: el “costo país”
El gran problema que tiene la industria metalúrgica cordobesa es la menor competitividad. La cadena automotriz muestra costos 35% por encima de su competencia en Brasil, mientras que en la maquinaria agrícola es de 30%.
De hecho, destacaron los directivos de la Cimcc, la relación de monto invertido por las grandes plataformas automotrices entre Brasil y Argentina históricamente era de cuatro a uno. Actualmente es de 14 a 1.
Las tecnologías y procesos productivos son similares en las industrias de ambos países; la diferencia está en el “costo país”, que está formado "por un conjunto de ítems, como ser las tasas municipales sobre la energía eléctrica y el gas, como también sobre la cadena de proveedores; los impuestos sobre los Ingresos Brutos aplicados al segmento comercial (la producción automotriz está exenta, pero alcanza a muchos de sus proveedores) y al crédito; además, está el saldo de IVA que no puede recuperar y que tiene costo financiero difícil de recuperar”, indicó Utrera.
A esto sumó costos contables, laborales y logísticos, a saber: “A lo anterior, se agregan los problemas de licuación por inflación del crédito fiscal por el impuesto a los créditos y débitos bancarios; las pymes, cuando cae su facturación, sigue pagando anticipo de Ganancias por una rentabilidad que no van a tener; en lo laboral, la cantidad de delegados gremiales, un costo enorme para las pymes, y las indemnizaciones por incapacidad; a su vez, la falta de inversión en infraestructura eleva los costos logísticos”.
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