La industria argentina creció en julio: qué rubros mejoraron
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Los bienes durables y semidurables aparecen como el principal factor negativo durante este año, indicó la UIA. Es un escenario atravesado por una menor demanda interna y una mayor competencia de productos importados.
La actividad industrial argentina se mantiene 10% por debajo de los niveles de 2022 y 2023, pese a que durante julio habría registrado una mejora interanual de alrededor del 1,4%, según estimaciones del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA).
El informe de Actualidad Industrial señala que la comparación positiva de julio responde principalmente a una baja base de comparación, mientras que frente a junio la actividad habría permanecido prácticamente estable, con una variación desestacionalizada negativa del 0,6%.
Entre las mayores subas aparecieron las industrias metálicas básicas, con 11,8%; productos químicos, con 11%; madera y papel, con 8,4%; y alimentos y bebidas, con 6,2%.
Con estos resultados, durante los primeros siete meses de 2026 la industria acumula una caída del 2% frente al mismo período de 2025. La evolución de los principales indicadores adelantados, además, exhibió fuertes diferencias entre sectores.
Entre los datos de julio aparecen retrocesos en construcción, consumo industrial de energía, automotores y aluminio, mientras la metalmecánica se mantuvo prácticamente sin cambios y la producción de acero mostró una recuperación mensual.
Construcción bajo presión
Los despachos de cemento retrocedieron 4,2% frente a junio y acumularon una caída del 3% en los primeros siete meses del año. La comparación con 2022 muestra una contracción todavía mayor: 24,9%.
El Índice Construya, que releva las ventas de insumos para la construcción, disminuyó 0,8% mensual y quedó 0,6% por debajo de 2025. Frente a 2022, la caída alcanza el 30,2%, una señal de la debilidad que atraviesan especialmente las obras pequeñas y la construcción minorista.
También cayó 3,5% mensual el consumo de energía eléctrica de los grandes usuarios industriales. Aunque en el acumulado del año presenta un incremento del 5,6%, la demanda permanece 5,8% por debajo de los registros de 2022.
La producción automotriz, en tanto, disminuyó 6,8% mensual y acumula un retroceso del 18% tanto contra 2025 como frente a 2022. El sector aparece entre las ramas que más dificultades muestran para recuperar niveles anteriores de producción.
Sectores con diferencias
La metalmecánica prácticamente no mostró cambios en julio, con una mejora mensual del 0,1%, aunque acumula una baja del 5,5% contra 2025 y se ubica 17,4% por debajo de 2022.
Distinto fue el comportamiento del acero, cuya producción aumentó 3,4% frente a junio y acumula una expansión del 10,9% interanual. Sin embargo, todavía permanece 10,9% debajo de los niveles de 2022.
Entre alimentos y bebidas también aparecen comportamientos dispares. La producción de bebidas aumentó 0,9% mensual, pero acumula una caída del 2,6% frente a 2025 y del 12,8% respecto de 2022, mientras la producción láctea creció 0,9% mensual y 5,2% en el acumulado anual.
La faena vacuna retrocedió 2,8% frente a junio y acumula una baja del 6% interanual. En el frente externo, las exportaciones hacia Brasil cayeron 12% mensual, aunque durante los primeros siete meses permanecieron 3,8% por encima de 2025.
El peso de durables
El análisis de la UIA identifica a los bienes durables y semidurables como el principal factor detrás de la caída industrial acumulada durante el primer semestre. Ese segmento se contrajo 21,2% interanual y restó 1,7 puntos porcentuales al nivel general.
El comportamiento estuvo asociado a una menor demanda interna de vehículos de transporte, electrodomésticos y otros equipos de uso doméstico. También incidieron negativamente las prendas de vestir, cuero y calzado, cuya producción cayó 14,1%.
Las industrias vinculadas con la cosecha retrocedieron 6,4%, en parte por la elevada base de comparación generada por el desempeño agropecuario durante la primera parte de 2025. Los bienes de capital, por su parte, acumularon una baja del 3,5%.
La producción de insumos industriales disminuyó 0,6%, afectada por una menor demanda proveniente de otras ramas manufactureras, mientras los insumos destinados a la construcción retrocedieron 1,8%.
Consumo masivo resiste
El consumo masivo fue el único gran agregado que realizó un aporte positivo al desempeño industrial durante el primer semestre. Su producción creció 1,8% y contribuyó con 0,7 puntos porcentuales al resultado general.
La mejora estuvo impulsada principalmente por productos farmacéuticos, artículos de higiene y limpieza y algunos segmentos de alimentos y bebidas. En junio, este conjunto había registrado una expansión interanual del 8,8%.
Los datos oficiales del Indec correspondientes a junio mostraron que la industria había crecido 2% interanual y 0,9% respecto de mayo, aunque durante el primer semestre todavía acumulaba una contracción del 2,2%. Nueve de los 16 sectores relevados registraron aumentos interanuales.
La UIA señala que durante el primer semestre la actividad alternó aumentos y bajas mensuales y permaneció 11% por debajo de los niveles de 2022. Entre las ramas con mejor desempeño ubicó a molienda de oleaginosas y cereales, refinación de petróleo, motos, productos farmacéuticos y algunos segmentos de alimentos y bebidas.
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