La Iglesia busca un lugar físico donde funcione un hogar de día para tratar adicciones
Se busca crear un espacio en San Francisco inspirado en el Hogar de Cristo, la iniciativa que lleva adelante el Padre Pepe.
El obispo diocesano, Sergio Buenanueva, apoyó decididamente la creación de un hogar de día para el tratamiento de personas con adicciones a las drogas, proyecto que lleva adelante la Iglesia Católica local y mediante el cual se piensa en el armado de un equipo para integrar la Pastoral de Adicciones de Cáritas Diocesana.
El objetivo, según publicó LA VOZ DE SAN JUSTO a inicios de este año, es la apertura de este espacio en 2018.
En diálogo con este diario, Buenanueva explicó que "habida cuenta de la enorme problemática de las adicciones y la necesidad que tenemos de ofrecer algún espacio, Cáritas Nacional ha firmado convenios con el Estado nacional a través del Ministerio de Acción Social y ofrece apoyatura para abrir comunidades terapéuticas del tipo de hogares de día. Estamos manteniendo ese tipo de diálogos".
El obispo recordó que una forma de hacer realidad este objetivo es a través de lo que se conoce como "Hogar de Cristo", una iniciativa que lleva adelante el Padre Pepe, que dirige la Comisión Nacional de Pastoral de Adicciones. "Esos hogares se multiplicaron en distintos lugares del país y en ese sentido queremos hacer una iniciativa similar en la diócesis para responder a esa necesidad", dijo.
A partir de allí, comentó que "estamos trabajando para conseguir un lugar físico y convocar a un equipo de profesionales para atender esta iniciativa".
En cuanto a la necesidad de conseguir fondos para hacer realidad el proyecto, el obispo explicó que "el Estado nacional ha hecho convenios con Cáritas Nacional y a través de allí se ofrece apoyo financiero para atender proyectos como este".
Luego agregó que "en la recuperación del adicto es muy importante la apelación a los valores espirituales, lo cual no quiere decir que esto esté cerrado para los católicos. El vínculo más grande que tenemos es con Fazenda de la Esperanza que tiene a su cargo los grupos de Esperanza Viva, integrado por personas que han pasado por allí y se reúnen en Casa Diocesana".
Más allá de las distintas posibilidades, Buenanueva sostuvo que "estamos analizando distintas alternativas para trabajar en la atención de personas adictas que residen en San Francisco y la región porque creemos que es fundamental brindar herramientas que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas víctimas de adicciones".
