La hora de la sentencia: hay expectativa por la última palabra de Gette
El juicio por el crimen de Daniel Casermeiro llega a su fin. Mañana se leerán los alegatos y se espera el veredicto. Hoy pasaron más testigos que aportaron datos sobre el vínculo que unía a la víctima con el presunto homicida.
Mañana martes se leerán los alegatos y luego la sentencia en el último día del juicio por el homicidio de Daniel Casermeiro (61).
Hay expectativa por la declaración que pueda llegar a hacer el único acusado, Gerardo Gette (60), quien mantuvo el silencio durante todo el desarrollo de la audiencia y desde su última ampliación indagatoria, a fines de diciembre 2019. Hoy podrá hacer uso del derecho a la última palabra antes del veredicto final del tribunal y los jurados populares. Está imputado por homicidio calificado (por usar arma de fuego y por la alevosía).
Hoy, en la tercera jornada del juicio, se escucharon más testigos, entre ellos, Nelson Rovasio, el trabajador rural que halló el cuerpo sin vida del médico ginecólogo al costado de la vieja ruta camino a Luxardo, quien recordó que oyó un solo disparo en la zona ese 19 de diciembre de 2019 pero que en ese momento pensó que eran cazadores.
También atestiguó un perito psicológico de la Policía de Córdoba, Marcelo Alejandro Brandan, que estableció perfiles de Gette, de Casermeiro y del lugar donde lo ejecutaron de un tiro en la nuca. "Vimos impulsividad, cierto grado narcisista y de egocentrismo, con capacidad de disociar entre el afecto y el sentir", describió sobre el imputado y aclaró que si bien no lo habían entrevistado directamente a él, el perfil de su personalidad se construyó en base a la investigación y a lo aportado por un excuñado.
Además, identificó en Gette "falta de empatía aunque puede simularla", que "puede entender las necesidades del otro, manipular las relaciones" y que Casermeiro fue "un objeto para una utilidad, un beneficio" con quien había establecido un vínculo cuando éste estaba en un estado de vulnerabilidad psíquica tras un accidente que protagonizó.
Sobre el lugar del asesinato, lo ubicó en "la zona de confort, un lugar conocido" por Gette. Consultado por los jueces sobre si una persona con esta personalidad podría cometer un crimen, Brandan respondió que "existe alta probabilidad de que pase al acto de manera violenta".

Declaró Nelson Rovasio, el joven que encontró el cuerpo sin vida del médico.
Nueva prueba de la defensa
La defensa introdujo una nueva prueba, un mensaje de texto para demostrar contradicciones en las declaraciones de los investigadores. El abogado Héctor Flores entregó copia certificada de un mensaje telefónico que Claudia Ricci, pareja de Gette, le había enviado el día de la desaparición de Casermeiro, a las 17.07, el cual llegó pero no fue respondido.
"Aparece un mensaje de texto donde la señora Ricci le pregunta '¿todo bien?``", dijo Flores insistiendo con que el teléfono de su cliente no estuvo apagado y aseguró que dicho mensaje figura en el expediente de la causa. Con esto, Flores refutó al comisario inspector Diego Rodríguez, que participó de la investigación del caso que llevó adelante la Fiscalía de Delitos Complejos, quien atestiguó que Gette tuvo activo su celular ese día a las 10, luego el aparato no fue detectado por ninguna antena y recién a las 19.41 le envió un audio a la víctima por una mudanza que supuestamente tenía que hacer.
Otro testigo fue Johana Vicentini quien declaró que ese día cruzó a Casermeiro por la calle central de Luxardo y que éste bajó la ventanilla y desde su BMW le preguntó dónde podía comprar bebidas. La mujer manifestó además que el médico viajaba solo.
También dio su testimonio Luis De Franceschi, con quien Gette había trabajado en el último tiempo en la comercialización de semillas. Entre otras cosas, señaló que junto al acusado en una oportunidad habían ido a ver un arma calibre 22 largo que le ofreció Juan José Careglio, primo de Gette, "para tirarle a los guanacos en el sur, para cazar", pero afirmó que al final no compró el arma. Coincide con el calibre del arma homicida que nunca apareció.
