La historia de Santiago, un papá valiente
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Media/202206/Image349fae4ca9b841408f938fbcd3a5fecd.jpg)
Perdió a su esposa Eliana Juárez a raíz del covid en 2020 y se quedó con sus hijas Francesca y Gianella. Hoy sigue adelante con mucha fe y fortaleza para continuar la crianza de las pequeñas y asegura que "Nunca hay que perder la fe, porque en toda oscuridad hay una luz".
Isabel Fernández|LVSJ
La de Santiago Bonano es una historia de dolor, pero también de mucha valentía. El covid le arrancó a su esposa Eliana Juárez quien falleció al no poder superar el virus en octubre de 2020 y se quedó con sus hijas, Francesca de 9 años y Gianella de 7.
Hoy a poco más de un año y medio, vive el Día del Padre con mucha fe y resiliencia, acompañado siempre de sus hijas y su nueva pareja Lorena, sigue adelante enfrentando la vida.
Según un estudio, debido a la pandemia, al menos uno de cada mil niños, niñas o adolescentes perdió a su padre, madre, abuelos o responsables de su cuidado. Santiago, al igual que miles de hombres que quedaron viudos, tuvo que enfrentar no solo el dolor de la pérdida de su esposa sino también llenarse de fortaleza para continuar la crianza de sus pequeñas.
Francesca y Gianella son "la luz de sus ojos" y, -como todos los padres-, tiene mucho coraje en la interminable lucha en busca de la felicidad de sus hijas.
Al contar su historia a LA VOZ DE SAN JUSTO, Santiago afirmó que la pérdida de Eliana por el covid fue algo "muy duro, nadie me preparó para lo que pasó, pero yo hice todo lo que pude y lo sigo haciendo para que mis hijas estén bien, para darles el mejor futuro y que sean felices, siempre pido que sigan el buen camino. A pesar de lo que vivimos, Dios fue encaminando todo para que podamos estar bien".

Antes de la pandemia, Santiago junto a su esposa Eliana y las nenas
Tiempo después de lo ocurrido Santiago conoció a su nueva pareja Lorena con quien vive actualmente en Devoto junto a sus hijas. "Necesitaba un cambio de aire después de lo que pasamos, porque en San Francisco era más difícil. Conocí a Lorena, las nenas la aceptaron y ella las quiere mucho, decidí establecerme en Devoto porque la vida es más tranquila, las nenas pueden hacer cosas que antes eran imposibles, como ir y venir en bici a la escuela".
"Nunca hay que perder la fe, porque en toda oscuridad hay una luz, hay que buscarla nada más y seguir adelante por los que quedan y no bajar nunca los brazos", remarcó Santiago quien recientemente volvió a sufrir un duro golpe ya que perdieron a su bebé Bautista, que nació prematuro.

Santiago y su
bebé Bautista
"Agradezco a Lorena porque está junto a mí y se animó a formar una familia. Los dos tenemos que ser de fierro, estamos juntos y seguimos adelante", dijo.
En el Día del Padre saludamos a Santiago y a todos los padres que, a pesar del dolor y los problemas, son la guía, el lugar seguro, el cuidado y el amor para sus hijos.
