La heroica decisión de ser brigadista
Gastón Cano es el único brigadista de incendios forestales de San Francisco autorizado para colaborar en catástrofes internacionales. Su mochila siempre está lista para partir cunado la naturaleza está en peligro, como ocurre hoy en Chile, que padece el incendio más destructivo haya visto el país hermano.
Gastón Cano tiene 30 años, es parte del cuerpo de bomberos voluntarios de nuestra ciudad y brigadista de incendios forestales autorizado en la provincia de Córdoba para catástrofes internacionales.
Aunque hoy se lamenta no poder asistir, por cuestiones personales, a ayudar a Chile -que atraviesa el incendio forestal más grave de su historia, que ya se cobró 11 vidas- Cano tiene preparada su mochila de trabajo para partir cuando la naturaleza está en riesgo.
Las más de mil viviendas arrasadas por el fuego en Santa Olga y decenas de focos que todavía están sin control en siete regiones del área centro-sur del país tras andino, impulsaron que varios países, entre ellos la Argentina, enviaran ayuda para aliviar el desastre, por el que hay varias personas detenidas.
Córdoba envió a Chile 50 bomberos y 14 camionetas. Con pesar, Gastón Cano, el único brigadista sanfrancisqueño autorizado para asistir a la catástrofe, no podrá hacerlo esta vez. "Es una pena no poder ir pero, mi mochila está preparada siempre. Mi familia sabe que en una semana, con el recambio, puedo irme a Chile", dijo el bombero a LA VOZ DE SAN JUSTO.
Gastón pertenece a la institución bomberil de San Francisco desde hace 15 años, pero es parte del cuerpo activo desde 2007.
Aunque no es el único, ya que la ciudad cuenta con seis brigadistas forestales, Cano es quien está autorizado para asistir a desastres internacionales ya que aprobó el primero de los tres niveles que exige la capacitación de la Federación de Bomberos Voluntarios de la Provincia de Córdoba, que cursó primero en Los Molles, en San Luis, "donde llegamos bomberos de todo el país y nos capacitamos en el terreno sobre qué es un incendio de magnitud sin fuego activo, porque era en una reserva natural. Después, pasamos a capacitarnos en nuestra provincia, en Villa General Belgrano", contó.
Su pasión por proteger la naturaleza lo llevará este año a cursar el segundo nivel, el que debe aprobar con más de 8 puntos para seguir avanzando en su formación. "El segundo nivel se relaciona con el estudio de la cartografía; se nos capacita desde el lugar de suboficial, es decir, para tener las herramientas para poder planificar un plan de acción para enviar a los brigadistas al terreno".
Sobre qué herramientas le brinda su formación como brigadista, Cano dijo que "se puede conocer en profundidad cómo atacar un foco de incendio de este tipo; se recurren a técnicas y tácticas que un bombero normalmente no conoce a fondo".
Asimismo, Cano es instructor en incendios forestales de los voluntarios más novatos del cuartel local. "Mi idea es profesionalizarme y ser instructor nacional de incendios forestales", anheló.

El país trasandino sufre el incendio más destructivo de su historia
"No hay que ser héroes, hay que esperar el momento"
Respecto a cómo actuar ante un siniestro de gran magnitud, Cano explicó que "un bombero debe tener respeto por el fuego. Lo que está en peligro es la vida de uno en ese lugar. No hay que ser héroes acá, sino que hay que esperar el momento para combatirlo".
"Hay que tener tranquilidad y serenidad en cada paso que se da", agregó. Pero esos hombres de traje naranja actúan contra la ansiedad de miles de personas que no saben cuáles son las complicaciones de un incendio. "El tipo de suelo es la principal problemática de la catástrofe de Chile. Es un suelo montañoso, con muchos valles en los cuales se ve la montaña pero no lo que está ocurriendo detrás de ella. No se puede observar bien, no hay acceso y a veces solo se puede asistir por vía aérea, aunque no siempre es posible hacerlo por el humo que hay, la poca visibilidad; no olvidemos que quienes trabajan son seres humanos".
Además, "los pinos liberan una resina que provoca que el fuego tome más rápido", precisó Cano.
La ayuda internacional es fundamental para el trabajo en el terreno. "Es esencial la labor de todos y que aviones hidrantes de Estados Unidos lleguen a la zona del desastre".
Para Cano, "en este desastre está la mano del hombre. No puede ser que en diferentes regiones y a miles de kilómetros de distancia haya focos de incendio de esta magnitud".

Chile los convoca. El país hermano recibe la ayuda de los bomberos cordobeses
Quinientos incendios
"Incendio forestal es lo primero que se aprende cuando uno se suma a Bomberos Voluntarios. La mayoría de los siniestros que tenemos en la ciudad y la región se relacionan con incendios de campos, terrenos baldíos, minibasurales - sobre estos últimos, en la ciudad, los bomberos sofocan uno cada 48 horas- que son alrededor de 500 urgencias en el año", confió Cano.
"Hoy esto nos toca de cerca con nuestra Pampa y también con Chile pero es muy común que ocurra en países europeos como España y Francia".
Por último, Cano dejó un consejo a los ciudadanos para proteger el medioambiente: "Lo primero que tenemos que hacer es cuidar la naturaleza; las plantas son nuestro pulmón natural, las que nos dan el oxígeno para poder vivir; hay que respetar nuestro ambiente, al otro y a nosotros mismos".
