La furia del huracán Irma narrada por un sanfrancisqueño
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Gustavo Gerbaldo llegó a Estados Unidos en 2001 y presenció varios huracanes.
El sanfrancisqueño Gustavo Gerbaldo (50) vive hace 16 años en Miami y la furia del huracán Irma no fue la primera que enfrentó durante todo este tiempo, ya que presenció otros huracanes como el Katrina y el Wilmar que también provocaron destrozos en su paso por la zona.
En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO, Gustavo relató cómo vivió el paso del huracán el pasado domingo y aseguró que no sintió miedo ya que él, como muchos habitantes del lugar se prepararon para esperarlo tomando medidas preventivas.
"Irma fue un huracán mucho más grande que Katrina. Este el tercer huracán que paso en Miami, ya viví el Katrina que fue muy fuerte y el Wilmar que también fue intenso. No sentí miedo porque todos los años tenemos en esta época tormentas tropicales o huracanes", aseguró.
El sanfrancisqueño comentó que llegó a Estados Unidos en 2001 debido a que se quedó sin trabajo y la situación en nuestro país no era alentadora: "Llegué a Miami un 10 de septiembre, un día antes del atentado a las Torres Gemelas y justo el domingo que pasó el huracán se cumplieron 16 años". "Llegué sin saber el idioma y me puse a trabajar; trabajé cuatro años en un restaurante en Aventura Mall, aprendí el oficio de la cocina y después aprendí remodelaciones de interiores de casas, lo que en la Argentina se llama construcción en seco. Así me puse a trabajar por mi cuenta y hoy tengo una pequeña compañía", contó.
Gustavo tiene su hogar en Miami Beach y debió autoevacuarse porque su zona fue declarada de emergencia, por lo que buscó refugio en un espacio que utiliza para su trabajo y que está más alejado: "Tengo un departamento en Miami Beach, en segundo piso, pero tuve que irme de ahí porque había que evacuar, era zona de emergencia -relató-. Me fui entonces a Hialeah Garden, que está en el medio de Miami donde tengo un lugar donde guardo herramientas y vehículos para mi trabajo, ahí me quedé porque me sirvió de contención", señaló.
Aseguró que en el lugar donde estuvo "no hay mucha destrucción, pero en Miami Beach el huracán generó muchos destrozos. Donde estoy no cortaron la luz, ni el agua, no se produjeron inundaciones que era lo que más temía, no tanto el viento porque la contención es muy buena"
"Este es un país que está muy preparado, varios días antes nos fuimos preparando para esperar el paso del huracán, comprando víveres y lo necesario. Además tuve mucho trabajo en la previa porque la gente colocaba la contención en las ventanas de los departamentos y viviendas para soportar el viento", añadió Gustavo, explicando sobre las contenciones que algunas "son como acordeones que están colocadas en las ventanas y que se cierran antes de la llegada del huracán o vienen metales que se van intercalando frente a la ventana para taparla".
"Todos los años en esta época hay huracanes, hay que estar preparados -dijo -. Ahora comenzará la reconstrucción, creo que para el miércoles (mañana) ya se podrán habilitar las calles y podré comenzar a trabajar. Cuando fue Katrina demoraron una semana en reconstruir", recordó.
"Me comuniqué con mis amigos y seres queridos para decirles que estoy bien. Agradezco a todos los que se preocuparon por mi salud y por Miami", finalizó el sanfrancisqueño.
