El no uso del casco sigue siendo el principal problema del tránsito y se analizarían mayores penas
Desde el municipio trabajan desde la concientización y la prevención pero el problema sigue siendo difícil de solucionar. La esperanza está puesta en las futuras generaciones.
Dentro de las problemáticas que presenta el tránsito de la
ciudad, la conciencia sobre el uso del casco a la hora subirse a un motovehículo
sigue siendo la principal falla a corregir.
Así lo reconocen desde la Secretaria de Gobierno de la
Municipalidad de San Francisco y fue el principal problema detectado por el
Centro de Experimentación de Seguridad Vial (Cesvi) en el diagnóstico que la
entidad realizó a pedido del municipio para abordar esos inconvenientes que
afectan el transitar diario de los sanfrancisqueños.
Actualmente en San Francisco el parque de motovehículos
llega aproximadamente a los 29 mil, sin contabilizar las motos que hay bajo la
órbita de Frontera que si bien pertenecen a otra jurisdicción, a la hora de
pensar concretamente el tránsito de la ciudad, ambas localidades son
parte de la misma realidad.
Gustavo Piscitello, secretario de Gobierno de la ciudad y a
cargo del Programa de Cultura Víal le aseguró a este medio que el no uso del
casco es el principal problema a resolver, ya habiendo solucionado el tema de la falta de patentes en las motos: "El 90% de las motos
ya esta patentada", aseguró Piscitello.
Las sanciones
Actualmente, aquella persona que no utiliza un casco a la
hora de transitar y es descubierto, además de que se le retira el motovehículo
recibe una multa cuyo monto se puede intercambiar: por un casco.
En el caso de la primer reincidencia, o segunda sanción, la
multa son 70 unidades de multa (la unidad de multa es el precio de un litro de
nafta super YPF), alrededor de $1400.
Esa persona que reincide por segunda vez, es decir es
sancionado por tercera vez por no usar el casco, para poder retirar su moto del
corralón debe abonar el monto de 120 unidades de multa, un monto cercano a los
$2400.
Comprar un casco

Hoy, los precios de casco oscilan desde los $400 a los $1500, pasando por rango intermedio, según informaron desde Córdoba Motos a este medio. Pero desde el local comercial especializado indicaron que el principal afluente de compradores de casco llega con los vales de multa expedido por la municipalidad.
Según los empleados de la firma, hay veces que se cambian 10 vales de casco por día.
En el hospital se nota la falta de casco

En un informe publicado por este medio y que toma como fuente estadísticas elaboradas por la guardia del Hospital JB Iturraspe, los accidentes de motos y el no uso de casco se han convertido en una patología más que superpuebla las plazas de urgencias del nosocomio.
En 2016, y siempre según el Hospital Iturraspe, 19 menores de edad fueron atendidos por traumatismos de cráneo luego de accidentes de tránsito que los encontraron sin el casco.
Mientras el municipio, en conjunto con el Cesvi, siguen con las charlas en colegios secundarios y otras abiertas a toda la comunidad con el objetivo de combatir la problemática desde la prevención, se analiza aumentar las sanciones para aquellas personas que no se pongan el casco cuando deciden subirse a una moto.
Pero lo cierto es que la intervención estatal desde la prevención y lo punitivo, herramientas que buscan ese cambio cultural deseado a la hora de transitar, se ven agredidas por la conciencia propia de cada uno de los motociclistas sanfrancisqueños. Es esa falta de conciencia lo que aparece como el principal problema a la hora de abordar la temática. Porque, la decisión de ponerse el casco al fin y al cabo, es personal y muchas veces no se dimensionan los riesgos.
