La experiencia de afrontar un embarazo de riesgo
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Ellas transitaron un embarazo de riesgo, con controles más rigurosos y muchos miedos. Maribel de los Ángeles Trucco, de 32 años, que vive en Devoto; Laura León de 33 y Carina Ybañez de 30, de San Francisco, brindaron su testimonio sobre cómo es transitar un embarazo de riesgo y aseguraron que formaron un gran equipo junto a los médicos para llegar a un final feliz.
Por Isabel Fernández
El embarazo cambia totalmente la vida y demanda un gran gasto de energía y nutrientes. Para muchas mujeres suele ser la mejor etapa, sin embargo otras deben enfrentar esta aventura con muchos riesgos y miedos, debido a enfermedades que pueden influir en el normal desarrollo.
Se denomina embarazo de riesgo en el que la probabilidad de enfermedad o muerte del hijo y de la madre antes del parto es mayor.
Por eso las mujeres que enfrentan este camino deben realizar controles más rigurosos, con una atención de un equipo integrado por distintos especialistas.
Maribel de los Ángeles Trucco, de 32 años, que vive en Devoto; Laura León de 33 y Carina Ybañez de 30, de San Francisco, transitaron un embarazo de riesgo y tuvieron a sus bebés sin problemas. En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO relataron su experiencia y aseguraron que formaron un gran equipo junto a los médicos para llegar a un final feliz.
Es fundamental el cuidado de los médicos
Maribel Trucco sabe que sus embarazos serán de riesgo ya que sufre hipertensión. En el primer embarazo tuvo desprendimiento de placenta y sufrió preeclampsia, su bebé Bautista nació prematuro, con 1.500 kilos. Pasó 36 días en la neonatología y afortunadamente se recuperó, hoy tiene 5 años y está muy bien de salud.
Después de esa experiencia, se animó a buscar un hermanito para Bautista y luego de un embarazo muy controlado nació Francisco que cumplirá tres meses. "Me costó un poco animarme a tener otro bebé y creo que es fundamental el cuidado del equipo médico para que el embarazo llegue a buen término", aseguró.
Contó que no tenía antecedentes de hipertensión en la familia y que en el primer embarazo se había hecho los controles normales hasta que un día notó una pérdida que la llevó a consultar al médico, allí fue donde le detectaron el problema que llevó a que Bautista llegara antes de tiempo.
Emocionada, Maribel afirmó que la experiencia fue "bastante difícil". Su bebé quedó internado en la neonatología y recién pudo conocerlo al otro día. "Volví a casa con las manos vacías porque se tenía que quedar internado. Estuvo en la neo de la Clínica Enrique J. Carrá (h) 36 días y yo viajaba todos los días, me sacaba leche. Gracias a Dios no le quedó ninguna secuela", dijo.
Con el segundo embarazo todo fue distinto. A raíz de lo que había pasado decidió hacerse análisis, entre ellos el de trombofilia que afortunadamente le dio negativo, y desde el comienzo comenzaron los controles más estrictos.
"Tuve controles más seguido, me dieron medicación, tomaba todos los días una aspirineta -comentó-. Las ecografías también eran más seguidas, me hicieron una ecodoppler para estudiar como llegaba la sangre al bebé, porque con la hipertensión no llega bien", comentó.
"En el embarazo de Francisco estuvo todo tomado con más cuidado y salió todo bien, nació a término y las experiencias fueron totalmente distintas, aunque fui a cesárea a él pude tenerlo enseguida, pude amamantarlo bien", resumió.
Finalmente, agradeció el apoyo "de los doctores Marcelo Oviedo, José Patrignani, médicos y enfermeros de la neonatología de la Clínica Carrá, a la pediatra Inés Konig de Devoto y a mi familia que me contuvo y me apoyó siempre".
El riesgo de la diabetes
Laura León tiene tres hijos, Milagros de 16, Victoria de 9 y Gregorio de 1 mes. Con los dos primeros embarazos no tuvo ningún problema pero sí fue diferente el último ya que debió enfrentarlo con diabetes tipo II que le diagnosticaron hace 9 años.
Recordó que cuando le hicieron los primeros análisis de control en el último embarazo detectaron que tenía la glucemia muy alta. "Consulté a la médica diabetóloga Paola Masuero y tuve que cambiar la forma del tratamiento ya que antes tomaba medicación y ahora soy insulinodependiente. Durante todo el embarazo me inyecté insulina y sigo haciéndolo".
"Llevé adelante el embarazo gracias al tratamiento con insulina, me controlaba ocho veces al día, Gregorio nació a las 37 semanas, con 2,900 kg, fui a un control y tenía contracciones, entonces me hicieron la cesárea porque había peligro, me había subido la glucosa y no se controlaba, a medida que iba avanzando el embarazo requería más insulina", recordó.
Fue un embarazo de muchos controles, análisis, ecografías. "Para mí fue bastante complicado, gracias a Dios estuve acompañada por mi ginecólogo y ante cualquier problema siempre me comunicaba. Teníamos que controlar en qué había influido el aumento de la glucemia en el bebé, porque me enteré que estaba embarazada a los tres meses. En una de las ecografías le detectaron al bebé riñón poliquístico así que también pudimos controlar como evolucionaba", comentó.
Laura remarcó: "Gracias a Dios tuve la suerte de dar con equipo de médicos que me controlaron muy bien y por eso el embarazo tuvo un final feliz. Después de esto tomé conciencia realmente del riesgo que significa la diabetes para el embarazo y también para la salud en general, antes no le daba importancia pero ahora me cuido mucho".
"Es un trabajo en conjunto, con los médicos, la familia. De no haber tomado las medidas de control no hubiera llegado a término mi embarazo, por eso les agradezco al doctor Oviedo y la doctora Masuero", finalizó.
"Gracias a los médicos tengo a mi hija"
Mientras sostiene a su pequeña Alfonsina en brazos, Carina Ybañez recuerda cómo fue su embarazo con diabetes, aunque en su caso la enfermedad se presentó solo durante la gestación.
"Gracias a los médicos tengo a mi hija. Es un trabajo en equipo en el que yo como paciente tenía que hacer todo bien. Tuve miedo porque para mí era todo nuevo, mi primer embarazo, pero es fundamental el apoyo de la familia y del equipo de médicos. Hay que hacer los controles para que todo salga bien, creo que así se puede disfrutar igual", aseguró Carina.
Admitió que nunca pensó que la diabetes era algo que podía complicar tanto un embarazo. "No tenía idea de lo que era -dijo-, pensé que solo no podía comer algo dulce pero no es solo eso, tampoco tenía antecedentes en la familia".
Contó que en los primeros análisis de rutina ya tenía la glucosa alta, después le hicieron análisis más profundos y el nivel era muy alto. Ante esa situación el médico la derivó a la diabetóloga y a una nutricionista y fue un trabajo en conjunto. "Me tuve que poner insulina todos los días, cambiar totalmente la dieta y controles profundos, me controlaba cada quince días, así fue que el embarazo llegó a término y Alfonsina nació sin problemas. Fue un tiempo bastante difícil porque me tenía que pinchar todos los días por la insulina y seguir una dieta estricta, a veces estaba cansada. Agradezco al doctor Oviedo, la doctora Masuero y a todos los que me ayudaron", dijo.

Remarcan que los controles antes y durante el embarazo son fundamentales
Controles y un abordaje multidisciplinario
Tanto las enfermedades crónicas, infecciosas, congénitas, reumáticas, cardíacas, psiquiátricas y neurológicas pueden afectar el embarazo y su normal desarrollo, que se convierte en una gestación de riesgo.
Pero con los controles adecuados y la atención de un equipo interdisciplinario el embarazo puede llegar a buen puerto, sin complicaciones para la mamá o el bebé.
El doctor Marcelo Oviedo explicó que el equipo está integrado por distintos especialistas que estudian a una pareja y sus antecedentes personales y familiares, con el fin evaluar y tratar de disminuir los riesgos.
El doctor Oviedo remarcó que actualmente "no existe ninguna enfermedad crónica que no se aborde interdisciplinariamente. El trabajo en conjunto del equipo es fundamental, tanto con los distintos especialistas como también con los pediatras que realizan el seguimiento del bebé. Además el equipo que trabaja en la clínica también lo hace en el Hospital "J. B. Iturraspe".
Aconsejó que es fundamental que la mujer busque estabilizar cualquier patología que presene y que no use drogas, ni fume, ni tome alcohol cuando quiere quedar embarazada ya que las consecuencias son para la madre y el niño.
Oviedo explicó que al encarar el embarazo, "primero hay que completar el carné de vacunación y colocar durante el mismo las vacunas necesarias como la antitetánica, antigripal o entirubéola. También se deben realizar análisis para descartar anemiam medir la glucemia, el hipotiroidismo, el perfil renal y hepatograma, además se aconseja realizar una evaluación cardiológica y nutricional. También la ingesta de acido fólico para ayudar al cierre del tubo neural".
Añadió que la rubéola sífilis, toxoplasmocis, HIV, hepatitis B ó C o pueden alterar la formación de algunos órganos y su función posterior.
Por otro lado recordó que las enfermedades congénitas tienen su origen en el seno de cada familia "Familias con antecedentes de ciertas patologías se las van a heredar a sus a través de una línea de sangre a hijos cuando son dominantes y las otras necesitan de de las dos líneas familiares par expresar patología y solo un porcentaje mínimo de su descendencia será enfermo. Otras están ligadas al cromosoma sexual. La trasmiten mujeres y la padecen los hombres ( hemofilia). Por lo tanto la consulta preconcepcional es vital importancia la interconsulta al genetista", dijo.
El especialista afirmó que en caso de enfermedades crónicas "el embrión tiene la carga genética para manifestar la enfermedad pero si el medio es favorable puede que no siga esa tendencia".
"Un hijo de padres obesos tiene mayor riesgo de padecer obesidad pero en un ambiente cuidado y responsable los cambios de alimentación y conductas sedentarias lo convertirá en un niño saludable. Así como un niño saludable en un hogar con malos hábitos alimentarios y sedentarismo se convertirá en un obeso y aumentara sus riesgos de hipertensión y diabetes", explicó.

Dr. Marcelo Oviedo
Las enfermedades más frecuentes
Según advirtieron los especialistas,
el 15% de las embarazadas padece alguna afección que puede complicar
la gestación y por eso destacaron que el control antes de la
concepción y prenatal "resulta fundamental" para evitar
complicaciones.
El médico especialista en tocoginecología, Marcelo Oviedo (MP-24972/2; ME-9430) -que atiende en el Sanatorio y Clínica San Justo, el Hospital "J. B. Iturraspe" y el Centro Materno de Frontera- explicó cómo se encara el embarazo según las enfermedades más frecuentes que pueden influir en esta etapa:
Diabetes
En el caso de diabetes, lo primero es lograr que los niveles de glucemia sean menores a 120 y que la hemoglobina glicosilada menor de 6,5. Una diabetes descompensada puede causar malformaciones congénitas, aborto, restricción del crecimiento simétrico y asimétrico. Macrosomía fetal, partos prematuros, partos distócicos o sea con dificultades tanto maternas como del bebé.
Generalmente la hiperglucemia, genera hiperinsulinismo fetal y macrosomía y dificultades en el parto.
La diabetes de larga data puede generar insuficiencia placentaria. Los bebés suelen ser pequeños para la edad gestacional o presentar retardo en la madurez pulmonar. Se puede asociar con hipertensión inducida por el embarazo y en los casos graves eclampsias y fallo multiorgánico que se puede acompañar de muerte fetal y a veces materna. Otro riego de la diabetes descompensada es la muerte fetal intrautero cerca del parto.
Hipertensión y preclampsia
La enfermedad hipertensiva puede ser previa al embarazo o producirse luego de la semana 20.
En el caso de que exista hipertensión previa se ajusta la medicació y se realiza una valoración cardiovascular.
Se deben realizar controles estrictos de presión arterial, aumento de peso y control ecográfico minucioso para detectar alteraciones en el crecimiento fetal.
En el caso que la mujer no sea hipertensa previa, ésta se puede presentar durante el embarazo y descontrolarse en preclampsia o sobre agregarse a la hipertensión previa.
Gracias al avance de la tecnología se puede medir el riesgo de una preclampsia o una restricción del crecimiento con estudios ecodoppler a nivel de las arterias uterinas en las semanas 13, 23 y luego de la 30. Los riesgos de la preclampsia son: accidente cerebrovascular (ACV), hemorragias internas, desprendimientos placentarios, fallo multiorgánico, alteraciones del flujo placentario y muerte fetal.
Enfermedades reumáticas
En estas patologías se produce la autoagresión del tejido linfático sobre el tejido colágeno del mismo paciente. Los tratamientos médicos generalmente utilizan inmunosupresores muy nocivos para un embrión generando malformaciones.
Un embarazo puede agravar estas enfermedades reumáticas.
Trombofilia
Existen enfermedades como el síndrome antifosfolipídico -Trastorno en el que el sistema inmunológico ataca por error a las proteínas normales en la sangre-y la trombofilia que se suelen diagnosticar durante el embarazo generando abortos y huevos anembrionados en forma consecutiva o muertes fetales tardías cerca del parto.
Esto se produce por microtrombosis y trombos a nivel del cordón umbilical, también a nivel placentario generando hematomas. Dependiendo de la edad gestacional provoca hemorragias en la primera del embarazo con amenazas de aborto y en la segunda mitad, desprendimientos placentarios.
Asma La deficiencia crónica de oxígeno puede ser factor de riesgo para la restricción del crecimiento intrauterino y hemorragias en la segunda mitad del embarazo. Afortunadamente, la mayoría de la medicación para el asma no es nociva para el feto.
Obesidad
La obesidad genera diversas complicaciones. Lo ideal es tener un peso adecuado antes de enfrentar un embarazo. Un índice de masa corporal masa de 32 genera restricción del crecimiento intrauterino simétrico o asimétrico en un 50 por 100 de los casos. Cuando índice es de más de 35 el porcentaje se eleva al 80 por 100. Las enfermedades asociadas a la obesidad y embarazo son: la diabetes gestacional, hipertensión inducida, tromboembolismo por várices. Complicaciones propias de las cirugías por la obesidad en sí misma.
Cáncer
Todo tratamiento para el cáncer se realiza con quimioterapia que puede provocar alteraciones fetales y malformaciones, muchas veces generando abortos.
Se deben esperar por lo menos de 2 a 3 años luego de terminar un tratamiento para buscar un embarazo. De esta manera la mujer se libera de la toxicidad de las drogas que se utilizan en el tratamiento. En caso de diagnosticar un carcinoma durante el embarazo la prioridad es la salud de la madre en la primera mitad del embarazo y después se intenta llegar a la viabilidad del feto a las 28 semanas como mínimo. En caso de cirugías uterinas se debe esperar no menos de un año para evitar roturas uterinas en el embarazo.
Anemias Esla falta de glóbulos rojos con la consiguiente falta de aporte de oxígeno. La anemia puede producir bajo peso al nacer, retraso del crecimiento intrauterino y partos prematuros.
Consumo de drogas y alcohol Afectan el desarrollo del sistema nervioso central. Pueden producir retraso mental, trastornos del desarrollo psicomotriz. No es dosis dependiente En casos muy raros se puede producir el síndromes de alcoholismo fetal que causa alteraciones del sistema nervioso central y retardo mental severo.
Tabaco
Se interpone en el intercambio de oxígeno entre la mamá y el bebé. Los niños nacen con bajo peso, son irritables y tienen alteraciones en la deglución. También tienen una gran tendencia a ser fumadores a edad temprana. La vasoconstricción puede causar embarazos ectópicos -fuera del útero-, prematurez, alteraciones adaptativas posparto, placenta previa o hipertensión.
Cocaína
Genera lo mismo que el tabaco aumento de hipertensión inducida, crisis hipertensiva, desprendimientos placentarios, irritabilidad. Adicción y síndrome de abstinencia pos nacimiento.
Marihuana
Afecta el desarrollo intelectual, hipotonía - disminución del tono muscular, o de la tonicidad de un órgano- antes del parto, trastornos deglutorios, broncoaspiración, parto prematuro y bajo peso al nacer.
