“La enseñanza se hace más personalizada”
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Afirmó el profesor Pablo Grosso acerca de cómo se desarrollan los entrenamientos en San Isidro bajo el protocolo sanitario por la pandemia de coronavirus. Tras 25 años trabajando en la institución "santa", enfatizó: "Lo que más rescato de mi trayectoria es la continuidad en un club".
Haciendo hincapié en la parte humana, los valores y la seriedad a la hora de enseñar, Pablo Grosso dedicó gran parte de su vida a hacer docencia, en este caso en la práctica del tenis. El profesor oriundo de nuestra ciudad hace 25 años que trabaja en San Isidro y al respecto señaló: "Lo que más rescato de mi trayectoria es la continuidad en un club". Mientras que acerca de los entrenamientos bajo protocolo por el Covid-19 puntualizó que "la enseñanza se hace más personalizada".
Además, en la charla con LA VOZ DE SAN JUSTO el "profe" de 57 años resaltó: "Es importante que haya un buen clima de trabajo con los empleados del club y con la dirigencia".
Cabe mencionar que Grosso se desempeñó como preparador físico en la época donde se destacaron valores locales como Eugenia Chialvo, Jorgelina Cravero, Virginia Tomatis y Martín Vercesi, entre otros. Mientras que con Alejandro "Tatino" Garrone estuvo varios años manejando las canchas de San Isidro, teniendo la escuela de tenis y federando al club. Además, juntos realizaron nacionales de menores, torneos de primera profesional y organizando por primera vez en San Francisco dos torneos Future profesionales que otorgaron puntos para el ranking mundial de la ATP.
Cómo son las prácticas
"Antes de la pandemia, tenía clases solamente grupales y desde hace unos años estoy trabajando con la escuela de adultos, con bastante gente. Cuando arrancó todo esto del coronavirus obviamente que se cerró todo, pero después cuando la Asociación Argentina de Tenis (AAT) creó un protocolo, fue aprobado y pudo volver el tenis allá por junio, en un principio era solamente de a dos jugadores y luego permitieron entrenar de a cuatro", explicó.
"Ahora ya vamos por el tercer mes. La vuelta fue medida rara ya que como entrenador me tuve que acostumbrar a otro tipo de sistema en cuanto al trabajo ya que el club cierra a la seis de la tarde, entonces me tuve que acomodar a eso, con los turnos y todo el protocolo correspondiente", señaló. Acto seguido detalló: "Siempre tenemos muy en cuenta el tema de la salud, trabajamos con menos cantidad de pelotas en el canasto, y entre turno y turno hay que higienizar las pelotas, hay distanciamiento social, hay alcohol en gel y no se pueden utilizar los vestuarios del club".
Luego aclaró: "Al tenis no se juega con barbijo, al club hay que ingresar con el barbijo puesto, pero después en la actividad física no se puede utilizar por un tema de respiración, sino terminás respirando dióxido de carbono y eso no es bueno".

"Con todo esto tal vez estoy un poco más de horas en el club, pero te ordena mucho mejor en cuanto a la enseñanza y el aprendizaje ya que solamente se pueden poner hasta cuatro jugadores por cancha. Entonces, a la clase la planifico distinto, de una forma totalmente diferente, es una clase mucho más personalizada y a mí así me gusta más", estimó el sanfrancisqueño.
"Al estructurar la clase, la enseñanza se hace más personalizada y los avances son mucho más rápidos", subrayó.
"A este sistema de trabajo no solamente me adapté yo, sino también mis alumnos, tengo un lote de entre 25 y 30 alumnos que van rotando. Es gente adulta que entrena bien y se tuvo que acostumbrar a las nuevas disposiciones. Salvo un grupito que es un poco más de competición, que le gusta hacer trabajos físicos en cancha, los demás que vienen a jugar lo hacen como una terapia, como algo recreativo".
En tanto, detalló que "hoy por hoy dispongo de una sola cancha para trabajar, entonces le pedí club algunos horarios y una cancha más ya que la demanda es grande, gracias a Dios Además San Isidro está haciendo una cancha nueva. Al respecto añadió: "Yo tengo mi grupo de trabajo y volvió Claudio Gariotti con su escuela y con sus 'profes'".
Casi tres décadas enseñando
"Yo me recibí en 1990 como Profesor de Educación Física. En el '91 hice una pretemporada con pádel y en aquel tiempo estaba la academia de los hermanos Gariotti, del Camen Lawn Tenis que funcionaba cerca del basural viejo. Recuerdo que entre el '91 y el 92' me incorporé a esa academia, donde comencé como preparador físico en la parte formativa y competitiva. Ahí estuve hasta 1995, año en el cual nos vinimos a San Isidro", detalló Grosso.
"En 2001 a Sergio Gariotti le sale una oportunidad en Mendoza y se va, y a Claudio Gariotti, que es el que vino ahora a San Isidro, se fue a trabajar al Jockey Club de Córdoba, pero me siguió convocando como preparador físico. Más adelante, se incorporó a San Isidro 'Tatino' (Alejandro Garrone) y Martín Vercesi, que estuvo muy poquito", recordó.

"Acá en San Isidro hace 25 años que trabajo y vengo todos los días al club con las mismas ganas. Después de recibirme como 'profe', de a poquito me fui incorporando al tenis, hice cursos y me fue gustando cada vez más el deporte. Lo que más rescato de mi trayectoria es la continuidad en un club, que significa que uno medianamente ha hecho bien las cosas. Es importante que haya un buen clima de trabajo, con los empleados del club, los cancheros y con la dirigencia, que es la que me da el espacio para que pueda trabajar", comentó.
"Lo más gratificante de este trabajo es la amistad que uno recoge con el paso de los años, por ejemplo hay muchos casos donde chicos que han venido a San Isidro cuando eran pequeños, después se fueron a estudiar a Córdoba y ahora han vuelto al club. Además de los conocimientos que un 'profe' puede tener de tenis o de preparación física, yo hago mucho hincapié en la parte humana, que es tu carta de presentación y hace que estés tanto tiempo en un lugar", enfatizó.
Mientras que aclaró: "Una cosa es tener sentido de pertenencia con el club y otra cosa muy distinta es sentirte dueño del club. Yo llevo muchos años acá adentro, saludo a todo el mundo y eso son los valores que después uno transmite. En definitiva soy un docente, el tenis se presentó en mi camino y comencé a trabajar fuerte en este deporte".
Su rol en la dirección de deportes
"Hace ya cinco años que estoy trabajando en la dirección de deportes, estoy como 'profe' del gimnasio municipal. Cuando llegué armé un horario nuevo para deportistas, que lo manejamos con Maximiliano Montenegro. Y por la mañana trabajo, sin título, como una especie de asesor de Juan (Iturburu) para los proyectos deportivos, que este año se tuvieron que posponer por la pandemia. Todo esto es gracias a Ignacio (García Aresca) que me convocó y me dio espacio para trabajar en la municipalidad", indicó.
"Ignacio (García Aresca) le da mucha importancia al deporte y a veces, los fines de semana, lo llevo a correr, que es algo que nos gusta a los dos", contó.

"Al gimnasio municipal concurren por ejemplo deportistas de motocross, vóley, básquet, fútbol, hockey, atletismo, tenis y pádel entre otros", describió. Acto seguido acotó: "A través de Juan (Iturburu) se ha creado el grupo de deporte adaptado adonde hay muchos 'profes' y asistentes terapéuticos que trabajan. También están los que hacen boxeo en el gimnasio municipal, y en el 'poli' se armó una escuela de atletismo".
Por último, a la hora de los agradecimientos, Grosso expresó: "Le quiero agradecer a mi familia, amigos, a todas las comisiones directas del club San Isidro, profesores y alumnos que trabajaron y trabajan conmigo, que formaron parte de mi crecimiento en lo profesional. Mientras que en lo humano, le agradezco al intendente, a través del director de deportes, que me brindó el espacio para poder trabajar con deportistas en el gimnasio y en la dirección de deportes".
