La educación técnica semillero de la industria automotriz sanfrancisqueña
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Tras el impulso a nivel nacional y provincial de la industria automotriz, los empresarios marcaron la necesidad de mano de obra especializada. La UTN San Francisco y el Ipet N° 50 son los semilleros que nutren al mercado laboral local de ingenieros y técnicos.
Por Mauricio Argenti | LVSJ
Desde hace varios años San Francisco viene fortaleciéndose como una ciudad con marcado perfil en la producción automotriz. Esto no solo sucede porque las marcas eligen a esta localidad como el lugar donde comercializar vehículos a través de las distintas concesionarias, sino que además el sector productivo viene creciendo con la radicación y el aumento de la producción por parte de empresas ligadas a esta actividad.
Este presente no es obra de la mera casualidad, sino que también está relacionado con el resultado obtenido en la formación de técnicos o ingenieros que forman parte del plantel de personal o profesional que eligen estas empresas para llevar adelante una tarea cada vez más exigente.
En San Francisco, el Ipet N° 50 "Ing. Emilio F. Olmos" con su especialidad Automotores, vigente desde hace 50 años, permite a sus estudiantes adquirir diferentes capacidades que la sitúan actualmente como la más requerida por aquellos que empiezan a definir su perfil profesional de egresado.
En los últimos años, alrededor de 25 estudiantes egresan anualmente de esa especialidad que, como todas las otras, se empieza a cursar a partir del tercer año. Una gran parte de ellos continúan su formación educativa en carreras universitarias afines mientras que el resto tienen casi asegurado su ingreso a empresas vinculadas con el sector automotriz a partir del nivel educativo que reciben en su formación técnica.
Actualmente cada uno de los cursos de estudiantes de esa especialidad está compuesto por 30 jóvenes, lo que implica que entre tercero y séptimo año unos 150 estudiantes reciben formación profesional en Automotores dentro del Ipet N° 50.
El director del establecimiento educativo, Jorge Tomé Seif explicó orgulloso que la escuela a su cargo está dotada con "lo más alto en tecnología" dentro de la especialidad Automotores, aunque en su afán por continuar perfeccionándose ahora le apuntan a trabajar para estar a tono con la tecnología de vehículos híbridos, que va en constante crecimiento a nivel mundial.
Desde hace varios años el colegio se ha relacionado con diferentes empresas automotrices que le permitió alcanzar cursos de capacitación que mejoran el rendimiento académico de los estudiantes. Esto incluye además un sistema de pasantías, visitas a empresas del rubro y cursos de capacitación en Vecor S.A. (Inspección Técnica Vehicular), con lo cual se fomenta que los alumnos se encuentren preparados de la mejor manera para la vida laboral.
Tomé Seif resaltó que "se torna difícil para las empresas conseguir a nuestros egresados ya que hay más demanda que oferta" de mano de obra, sobre todo porque muchos egresados luego comienzan su formación universitaria en carreras afines dentro de la Facultad Regional San Francisco de la UTN.
Dentro de la especialidad Automotores, el Ipet N° 50 "Ing. Emilio F. Olmos" cuenta con una infraestructura para brindar las prácticas, compuesta por un Fiat 500, un Chevrolet Cruze, un Renault Sandero y una camioneta Nissan Frontier lo que implica que los estudiantes acceden a la última tecnología en materia automotriz. En este caso, Tomé Seif explicó que desde el establecimiento trabajan para "mantenerse siempre lo más cercano posible a lo último que hay en el mercado".
Ezequiel Garnero es el profesor del taller en la especialidad Automotores del Ipet N° 50 de donde es egresado y entre los motivos por los cuales genera tanto interés en los jóvenes "la mayoría de los chicos que vienen de la zona están relacionados con los automotores y vienen buscando formación en ese campo. En este momento, la mitad de estudiantes que tenemos en la especialidad son de la zona".
Si se tiene en cuenta que, por año, unos 25 estudiantes egresan de la especialidad Automotores, un 30 por ciento ya tiene empleo de manera directa al finalizar sus estudios secundarios mientras que el resto inicia un proceso de formación terciaria o universitaria vinculada con la especialidad o bien busca abrirse un horizonte por su cuenta a través de un taller propio o algún emprendimiento personal.

El aporte de la UTN
En el nivel universitario, San Francisco cuenta con la oferta académica de la UTN, a través de la carrera de Ingeniería Electromecánica que año tras año aporta nuevos profesionales al ámbito laboral.
Si se tiene en cuenta que actualmente unos 1.166 estudiantes cusan las diferentes carreras de grado que ofrece esta facultad, 223 de ellos forman parte del grupo de estudiantes de Ingeniería Electromecánica, lo que representa casi el 20 por ciento del total de alumnos de la facultad.
El ingeniero Ernesto Galiano es el director de la carrera de Ingeniería Electromecánica de la UTN San Francisco. El mismo se mostró "muy satisfecho" con el crecimiento que viene teniendo esta carrera que en el último año llegó a duplicar la cantidad de estudiantes que cursan en cuarto y quinto año con relación a la matrícula 2020.
"Estamos muy contentos por el esfuerzo realizado por esta gestión de la facultad que viene difundiendo la misma desde hace varios años en forma exhaustiva en los colegios. Esto permitió incrementar la matrícula en forma considerable", explicó.
Además, explicó que el desarrollo de la carrera "está muy relacionada" a la actividad automotriz debido a que en el transcurso del año lectivo "se ven procesos vinculados a esta industria" a través de un ciclo lectivo que pese a ser virtual por efecto de la pandemia "la formación universitaria no se ha detenido en absoluto" lo que permitió que "tengamos muchos egresados que son muy requeridos por la industria automotriz a raíz de la formación generalista que reciben".
Más adelante, Galiano consideró a la casa de altos estudios como "una continuidad" del proceso formativo de orientación técnica que comienza en el Ipet N° 50 "Ing. Emilio F. Olmos" para lo cual "estamos trabajando en conjunto con ellos ya que aquí llegan año tras año muchos estudiantes que egresaron de allí para continuar su formación académica en el ámbito universitario".
Al igual que ocurre en el resto de las escuelas técnicas, dentro de la UTN los estudiantes de los últimos años, el entrevistado dijo que "se apela a las prácticas supervisadas" que tienen lugar en empresas de San Francisco y la región.
"Todos los estudiantes tienen que cubrir 200 horas de trabajo en una empresa, donde un docente de la facultad acompaña esta experiencia. Esto se convierte en una gran ayuda para ellos y muchas veces ocurre que una vez concluida la práctica, luego el estudiante pasa a formar parte del plantel de trabajadores de esa empresa", explicó.
Presencia femenina y desafíos a futuro
Si bien
históricamente, Automotores ha sido una especialidad dominada exclusivamente
por hombres, en el último tiempo, de manera tímida pero constante, las mujeres
van ganando terreno.
En este caso, el Ipet N° 50 cuenta con una estudiante cursando quinto año de la especialidad mientras que tres estudiantes más de tercer año se suman al grupo de mujeres que se le anima a la mecánica.
El profesor explicó que "estamos muy satisfechos por la manera en que se está expandiendo la especialidad, donde el cupo femenino va ganando terreno en una situación que nunca antes se había dado".
De cara al futuro dijo que hace muchos años que trabajan para incorporar tecnología de motorización eléctrica para la formación de los estudiantes. "Ese es un desafío en el que queremos incursionar porque se estima que es el futuro de la industria. Para ello en 2011 comenzamos con la transformación de un Fiat Uno y luego continuamos con las competencias del Desafío Eco donde participan vehículos enteramente eléctricos y es uno de los atractivos de la especialidad. Allí los estudiantes pueden aplicar de manera práctica todo lo que estudiaron".
