“La cuestión es no bajar los brazos”
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Aseveró Ignacio Bai, entrenador de la Primera División de Los Charabones, equipo que está viviendo un año muy diferente con respecto a 2018, ya que le costó mucho ganar porque enfrentó a rivales muy fuertes. "Nos encontramos con otra realidad", señaló el joven "coach".
En 2018, Los Charabones fueron una máquina de ganar y cerraron el año gritando campeón del Torneo Desarrollo (Copa de Oro) de la Unión Cordobesa de Rugby y además lograron el ascenso al Torneo Regional Nivel 3, donde este año se toparon con un campeonato muy exigente que le está haciendo vivir al equipo de nuestra ciudad otra experiencia, con más derrotas que alegrías.
Ante este nuevo escenario, el entrenador principal del conjunto del San Francisco Rugby Club, Ignacio Bai, resaltó que "la cuestión es no bajar los brazos".
Después de completar la primera etapa del Torneo Regional 3, Los Charabones -que terminaron entre los últimos cuatro equipos de la tabla- tienen por delante un importante desafío, que será mantener la categoría enfrentando a los mejores del Torneo Desarrollo. Su primer adversario serán Los Hurones de Cultural Arroyito en un encuentro que se disputará el domingo 4 de agosto en el predio del San Francisco Rugby Club.
En el Torneo de Permanencia habrá ocho equipos, donde Los Charabones apuntarán a quedar entre los primeros cuatro de la tabla para conservar la categoría.
"La verdad que se nota mucha la diferencia de nivel en el campeonato con respecto al del año pasado. En este 2019 nos encontramos con equipos muy sólidos y por eso en el juego hay diferencia. Además, jugamos todos los fines de semana, prácticamente no tuvimos descanso, cuando arrancamos el campeonato disputamos ocho fechas consecutivas y eso el equipo lo sintió. Enfrentamos a rivales más físicos y más fuertes, eso nos sorprendió un poco, porque antes de comenzar no sabíamos cómo iba a ser el torneo. También sufrimos lesiones, y por jugar tan seguido, no tuvimos tiempo de recuperar a los jugadores golpeados", sostuvo "Nacho" Bai en el inicio de la charla con LA VOZ DE SAN JUSTO.
"Además, con respecto al año pasado, se renovó mucho el plantel y ya no es el mismo equipo. Se sumaron chicos nuevos y llegaron jugadores que retomaron la actividad después de un tiempo. Entonces todo esto lleva un proceso hasta volver a encontrar el mismo nivel", analizó.

"El año pasado ganamos muchos partidos y estábamos en un nivel muy alto, pero este año nos encontramos con otra realidad. Creo que el campeonato es espectacular para jugarlo, nos encontramos con grandes rivales, por eso no pudimos ganar muchos partidos, pero la cuestión es no bajar los brazos y seguir para adelante. Esto es un proceso que hay que transitar", argumentó.
"Más allá de ganar o perder, el jugar contra equipos más fuertes te hace crecer, tenés que entrenar más y preocuparte por mejorar. Te hacer ser más consciente a lo que te estás enfrentando", resaltó.
Su nuevo rol
"Como a Santiago Cejas (el anterior entrenador) se le presentaron nuevos proyectos laborales, su tiempo se le achicó mucho y entonces me tiró a comienzo de este 2019 la propuesta de hacerme cargo del equipo de Primera División", indicó Bai, de 27 años.
"Lo pensé un poco, pero la verdad que me gustó la idea y dije que sí. A pesar de que soy entrenador del equipo femenino y de infantiles, para mí esto un desafío enorme. Porque no es lo mismo estar delante de un plantel superior, con los que fueron mis compañeros y con los que el día de mañana volverán a serlo", manifestó.
"Este año viví una experiencia totalmente diferente, porque ver un partido de afuera es muy diferente a verlo desde adentro como jugador. Siempre trato de prepararme de la mejor manera, capacitándome y estudiando para estar a las altura de las circunstancias", subrayó.
Pensando en volver
Bai, capitán del equipo que brilló en 2018, tuve que alejarse de la canchas por una lesión. Al respecto, contó que "en septiembre del año pasado, estaba jugando y me rompí los ligamentos cruzados y los meniscos en una de mis rodillas, pero trabajé fuerte con el kinesiólogo Martín Verra y seguí jugando. Gracias al trabajo que hice con él pude terminar el campeonato, pero después del receso, cuando arranqué la pretemporada, me lesioné otra vez el menisco y decidí operarme".
"Hace poco se cumplieron cinco meses de la operación y me quedan aproximadamente dos meses más para volver a jugar, ese es mi objetivo y me estoy ocupando mucho para poder regresar a las canchas de la mejor manera. Espero poder jugar los últimos tres o cuatro partidos del año", dijo por último.
