Sociedad
La cooperadora de “la Resi” Femenina: un equipo que impulsa crecimiento y sueños
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La cooperadora de la Residencia Femenina Alfonsina Storni, encabezada por Valentina Rossi, renueva su trabajo solidario para garantizar que las 17 niñas y adolescentes que viven allí accedan a contención, recreación y proyectos que impulsen su crecimiento personal. Con actividades, eventos y compromiso cotidiano, buscan abrir puertas y fortalecer el vínculo con la comunidad.
La Residencia Femenina Alfonsina Storni, ubicada en Avellaneda 626, es mucho más que un espacio de alojamiento para niñas y adolescentes de San Francisco: es un lugar donde se trabaja todos los días para garantizar contención, afecto y oportunidades. Allí, un grupo de mujeres impulsa la Cooperadora, una organización que tomó nuevo impulso a mediados de este año y que hoy encabeza Valentina Rossi, de 23 años.
“Con Paulina Ochoa Itking y María Ángeles Gonzalez, y con más gente que se fue sumando, empezamos a formar la cooperadora actual. Somos un grupo de amigas que trabajamos en pos de las chicas, y eso hace todo más ameno y llevadero”, comentó a LA VOZ DE SAN JUSTO.
El principal objetivo de la cooperadora es claro: recaudar fondos para las actividades de las chicas. Si bien en la Residencia cuentan con las necesidades básicas cubiertas, la “COPE” busca garantizar que ellas puedan acceder a experiencias recreativas que hacen a una infancia plena. “Les gusta ir a patín, a telas, a un club en verano, entonces realizamos ventas y eventos para sostener todas esas actividades. Queremos que sean niñas normales que disfrutan igual que cualquier otra”, señaló.
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Actualmente, en la Residencia viven 17 chicas, con edades que van de los 7 a los 18 años. Valentina trabaja como educadora: es una de las “tías” que las acompaña diariamente. “Estamos con ellas desde que se despiertan. Les preparamos el desayuno, las llevamos a la escuela, a sus actividades. Somos sus compañeras, quienes las criamos en el día a día”, comentó.
Ese vínculo cotidiano genera lazos profundos. “Te encariñás mucho. A veces somos la autoridad que pone límites, que no les gusta, pero también somos ese hombro donde lloran, ese abrazo que acompaña, ese beso cuando están tristes. Es como en cualquier casa: amor y límites”, descrió.
El trabajo, admite, es intenso. “Demanda energía mental y física”, pero asegura que lo positivo supera cualquier dificultad. “Es un trabajo que te llena el alma. Ellas valoran mucho el tiempo que uno les brinda. Además, San Francisco siempre ayuda: comercios, instituciones, todo el mundo se suma. Es muy lindo ver cómo acompaña la comunidad”, destacó.
Una parte importante del rol de la “COPE” es visibilizar qué es y cómo funciona la Residencia Femenina. “Mucha gente no sabía qué era la residencia. La confundían con la Casa del Niño. Nosotras trabajamos mucho en redes para explicar que es una residencia, un espacio lleno de amor, contención y cariño. Son niñas como cualquier otra, solo que con historias difíciles”, remarcó.
Cabe destacar que la cooperadora fue creada formalmente en 2019, con abogados, trabajadoras sociales y personas vinculadas a la residencia. “Siempre se buscó que quienes integren la COPE sean personas que estén con las chicas, que sepan lo que necesitan”, afirmó.
En su mensaje a la comunidad, Valentina es clara: “Gracias por todo lo que dan. Y que se animen a charlar, preguntar, acercarse. Queremos abrir la institución, visibilizar el trabajo y sumar voluntarios. Estamos más que abiertas a propuestas y entrevistas. La idea es mejorar la vida de ellas y que la gente conozca lo que hacemos”.
Desde su rol de presidenta de la cooperadora, Valentina resume lo que las mueve: acompañar, contener y abrir puertas. Porque detrás de cada actividad, cada venta o evento, hay un objetivo que no cambia: que cada niña y adolescente de la Residencia pueda vivir su infancia con alegría, posibilidades y afecto.
