La celebración de Navidad estuvo marcada por la ausencia de accidentes por pirotecnia
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Si bien la pandemia por coronavirus le dio un marco atípico al tradicional festejo, el dato alentador se observó en la ausencia de ruidos ensordecedores y explosiones. San Francisco vivió la primera Nochebuena desde la puesta en vigencia de la ordenanza que prohíbe la venta y uso de elementos de pirotecnia y en consecuencia, una fiesta sin accidentes por quemaduras. En tanto, se asistieron a algunos casos de exceso de alcohol y alimentos y accidentados.
El festejo de la Navidad 2020 trajo aparejado múltiples cambios y con ello se logró disminuir al máximo posible la intervención de los servicios de emergencias, tanto médicos como de bomberos voluntarios.
La puesta en efectiva vigencia de la ordenanza que prohíbe la comercialización y uso de elementos de pirotecnia en San Francisco y Frontera se notó. Esta situación provocó también que no se hayan registradoaccidentes por quemaduras, brindando de esta manera un alivio en el personal de salud de la Guardia del Hospital "J. B. Iturraspe".
El director del Hospital, Valentín Vicente, calificó de "atípica" y "muy tranquila" la guardia realizada por médicos y personal sanitario entre la Nochebuena y las primeras horas de este 25 de diciembre en el centro de salud provincial.

"Prácticamente no hemos tenido ningún incidente. Sólo unos pocos accidentados con heridas de poca consideración a raíz de un siniestro vial que se produjo en la avenida Caseros y la autovía 19", explicó Vicente.
Además, resaltó el hecho de que en esta ocasión "no hubo heridos por pirotecnia".
En tanto, entre las visitas a la Guardia del Hospital "siempre viene alguno con un cólico hepático" producto de la ingesta de bebidas alcohólicas, aunque Vicente calificó este tipo de episodios como "normales para esta época" del año.
Pese a que esta Navidad está inmersa en la pandemia por la Covid -19, no se implementaron cambios para el armado de la Guardia. "Trabajan entre 4 y 5 médicos además de médicos en Terapia Intensiva y en cada uno de los servicios. Para esta oportunidad no se reforzó especialmente porque los casos de coronavirus no pasan por la incidencia de una noche o una guardia específica. A esto hay que sumarle el hecho de que la falta de pirotecnia y el cierre de los boliches que redujo notoriamente la movida nocturna. Eso hacía pensar que la accidentología iba a reducirse notoriamente como finalmente ocurrió".
Tranquilidad en los servicios de emergencias
Celebrar la Navidad trabajando es una costumbre también entre quienes integran los servicios de emergencias médicas.
Para ellos, al igual que otras actividades, resulta común combinar reunirse en torno a una mesa improvisada para el momento del brindis, aunque sin dejar de estar atentos a un llamado telefónico que altere de inmediato la calma de la celebración.
Sin embargo, para esta Nochebuena, ellos también coincidieron en que San Francisco se caracterizó por ser una ciudad "relativamente tranquila".
Marcelo Pérez, de Cruz Verde, dijo que "se ha podido pasar una noche tranquila".
No obstante, a medida que pasaban las horas y amanecía, "la Navidad trajo un poco de todo. Hemos tenido que intervenir en algunos casos de riñas violentas entre vecinos o bien por algunas caídas de motociclistas, aunque nada demasiado grave".
Ya en la mañana "empezaron a venir personas con síntomas de gastroenteritis" como una evidente consecuencia de algún exceso en comidas o bebidas durante el festejo.
Andrea Olloco, enfermera de Ucemed, confirmó que "hubo solo tres salidas" a partir de la medianoche, pero para atender casos de hipotensión, una convulsión y una herida cortante, pero "no se trató de cuadros graves".
"La Nochebuena y las primeras horas de la Navidad resultaron muy tranquilas lo que permitió a la gente que estaba de guardia poder celebrar con total tranquilidad", agregó.
Al igual que lo señalado desde Cruz Verde, Olloco comentó que "en estas horas (por la mañana) comienzan los llamados de parte de personas que sufren algún malestar como consecuencia de una mayor ingesta de alimentos o bebidas, pero eso es algo normal para estas fiestas".
Los bomberos pudieron brindar en casa
Al igual que el resto de los servicios, los Bomberos Voluntarios pudieron pasar una Navidad sin sobresaltos.
La primera salida se dio recién a las 3.24 donde una unidad acudió a la intersección de la avenida Caseros y la autovía 19 para intervenir en un accidente de tránsito protagonizado por un vehículo. Un automóvil volcó y afortunadamente, sus ocupantes salieron por sus propios medios sin sufrir graves heridas.
Al regreso al cuartel retornó la calma hasta que a las 13.42 volvió a tocar la alarma para convocar a dos dotaciones con un total de 10 efectivos a mando del oficial principal Ariel Ronconi por el incendio de una vivienda precaria ubicada en Pueyrredón esquina Juan de Garay.

La guardia de
Bomberos pasó una Navidad tranquila.
Tal como ocurre en este tipo de festividades, en el cuartel central solo queda un bombero voluntario a cargo del teléfono mientras que el resto llevan a cabo una guardia pasiva en sus hogares.
En este caso, el bombero que estuvo a cargo de la central telefónica pudo pasar una Navidad tranquila ya que no tuvo que atender ningún requerimiento de intervención.
El suboficial principal Cristian Carle calificó como "muy tranquila" la guardia navideña porque "este año pudimos festejar la Navidad en casa y sin mayores inconvenientes".
Al igual que viene ocurriendo en los últimos años, aseguró que "el momento del brindis se viene dando con más tranquilidad" y recordó que en la Navidad de 2019 "recién tocó la alarma a las 0.25, es decir que tuvimos tiempo de brindar con la familia".
De todas formas, dijo que "se dieron festejos de Navidad en los cuales terminamos brindando arriba del camión o nos saludamos en medio de algún incendio".
Sin pirotecnia, menos incendios
Carle consideró que la puesta en marcha de la ordenanza que establece la prohibición del uso de pirotecnia "ayudó mucho" para que no se produzcan incendios y comparó mucho esta situación con lo ocurrido "a partir de que en 2011 se sancionó la prohibición de la comercialización y el uso de los globos aerostáticos" que representaban un serio riesgo para los pastizales y viviendas por la peligrosidad que este objeto reviste cuando toca una superficie prendido fuego.
En fiestas como las de Navidad, un bombero voluntario es el encargado de atender el teléfono cuando llega alguna llamada solicitando auxilio por algún siniestro. A partir de allí, luego de tomar todos los datos correspondientes para individualizar y calificar el siniestro en cuestión, da la alarma para que los primeros cinco o seis bomberos que se encuentren más cercanos al cuartel acudan al mismo de inmediato.
Al momento de convocar a los bomberos se informa si el siniestro corresponde a la zona que le compete al cuartel central o al Destacamento Roque Delgado.
De todas maneras, el bombero que recibe el llamado no forma parte luego de la dotación que sale para hacerse cargo del siniestro porque, al estar de guardia, tiene la función exclusiva de atender el teléfono.
De acuerdo a lo que marca el procedimiento, en el caso de que se trate de una emergencia que incluya riesgo de vida, Bomberos Voluntarios tiene un promedio de respuesta de tres minutos entre el momento en que toca la alarma y que la primera unidad sale a la calle para dar respuesta al llamado.
Si el llamado se dio por la quema de algún pastizal o una razón que no suponga riesgo para alguna persona se solicita al bombero que acuda al cuartel con más calma, tomando todas las medidas de cuidado necesarias para evitar cualquier accidente.
"Con esto no queremos ocasionar ningún accidente porque alguien se apure de más solo por ir a apagar un incendio de pastizales", explicó Carle.
Fiestas clandestinas, incendio y accidentes
En contra partida, quienes no tuvieron una noche y madrugada tan tranquila fueron los inspectores de las direcciones de Espectáculos Públicos y Policía Municipal que junto a efectivos de la Policía Federal y de la Policía de la Provincia de Córdoba desarticulan al menos 3 juntadas clandestinas con más de 100 personas y en algunos casos, fueron agredidos. Dichas aglomeraciones atentaban contra el cuidado de la salud.
Alrededor de las 4, fue clausurada una fiesta en calle Juan XXIII al 1.100, esquina Perú, en barrio Corradi, donde un grupo de aproximadamente 120 personas se encontraban reunidas con música en alto volumen, consumiendo bebidas alcohólicas y sin tapabocas. Al percatarse de la presencia de los uniformados, comenzaron a agredirlos arrojándoles botellas y hielo.
Más tarde, otra fiesta ilegal fue desbaratada en Barrio 20 de Junio, en la plaza del sector, entre las calles Asunción, Lamadrid Norte, Honduras y José Hernández, donde desalojaron a unas 150 personas. A las 6.15, los uniformados se hicieron presentes en calle Paraguay al 100, donde constataron que desde un domicilio privado se escuchaba música muy fuerte. Pese a los llamados las personas en el lugar, no atendieron al procedimiento, por lo que no se pudo determinar el número de concurrentes en el interior del inmueble. En tanto, se labraron las actuaciones administrativas pertinentes.
Minutos después de las 3, un accidente en avenida Caseros y autovía 19, protagonizado por los ocupantes de un automóvil, demandó la intervención de una dotación de Bomberos Voluntarios. Afortunadamente, todas las personas que circulaban en el vehículo pudieron salir por sus propios medios.

Accidente con suerte en Caseros y la autovía. (Gentileza: Bomberos)
Poco después del mediodía, los bomberos sofocaron un incendio en una vivienda de barrio Vélez Sarsfield, en la intersección de las calles Pueyrredón y Juan de Garay. No hubo que lamentar heridos.

Se incendió una vivienda en barrio Vélez Sarsfield. (Gentileza: Bomberos)
Minutos antes de las 20.30, un joven motociclista resultó con herida leves al chocar con un automóvil en la esquina de calles López y Planes y Gral. Paz.
