La Bioconstrucción llegó a María Juana
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Image957290268b204ed1ada929910d817a2b.jpg)
Una familia construye su propia "casa de barro".Se trata de la modalidad de construcción denominada Bioconstrucción. En el pueblo, la vivienda de unos 120 m2 se levanta con lo que les da la naturaleza. AM 1050 dialogó con Marcelo Notta Cattani quien está construyendo su propio hogar.
El barro, la arena, la madera y la paja se mezclan para levantar paredes de una casa que pueden integrar insumos reciclados o reutilizables como botellas, metal, neumáticos, entre otros.




A casi 60 kilómetros de San Francisco, en la localidad santafesina de María Juana, una familia eligió la técnica de construcción natural para levantar la casa propia.
"Por una situación particular tuve que volver a realizar mi hogar. El año pasado un amigo me invita a un taller con el fin de levantar su propia casa de barrio", dijo Marcelo Notta a AM 1050.


Para llevar adelante su proyecto, acudió a Arte y Tierra, una empresa de agroecología y bioconstrucción basada en la necesidad de contribuir al buen uso de los recursos naturales sin renunciar a la estética y al confort, que desarrolla un uso profesional de técnicas ancestrales con herramientas modernas.
"El grupo viene y colabora. Se hace una convocatoria y gente voluntaria viene a construir. Tenemos gente de Israel, Chile, Venezuela, Rosario, Buenos Aires, todos construyendo", comentó.
Las casas de barro son una opción más respetuosa del medio ambiente y mucho más económica que la tradicional. Además, sus beneficios son varios. Térmicamente es bueno en todas las estaciones del año: en verano, el ambiente está más fresco, porque no deja entrar la temperatura, mientras que en invierno guardan bien el calor.
"El sentido que tiene la confección de esta casa es espiritual. Es algo que todos deberían venir a verlo por lo que se vive en la construcción", explicó Marcelo.

El proceso
Construir una casa sustentable desde cero fue todo un desafío para Marcelo, quien además se encarga de alquilar un lugar donde se aloja el personal de la empresa que tiene a su cargo la construcción, así como también les provee del alimento y todo lo necesario para la subsistencia.
"Son personas que van a vivir siete meses acá mientras hago la casa. Yo me hago cargo de la alimentación y de la estadía", agregó.

Los cultores de esta técnica de construcción se definen a sí mismos como un colectivo de soñadores que están en búsqueda de realizar prácticas que mejoren la calidad de vida de las personas, con la intención de mitigar el impacto ambiental y maximizar el uso de recursos naturales disponibles.
"Se forma un grupo hermoso para ayudar entre todos. Se aprende mucho en valores".
Se estima que el hogar de Marcelo estará construido completamente en septiembre.
"El hecho de hacerlo en comunidad es increíble. Hoy me están ayudando a mi y mañana yo a ellos", concluyó.
Marcelo, antes de comenzar la construcción de su hogar hizo pública la noticia en su cuenta de Facebook.
