La amistad que hizo nacer caritas felices en barrio La Milka
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Las reuniones entre amigos pueden dar muchas ideas pero en este caso le dio vida al comedor Caritas Felices el cual surgió de la unión de voluntades y esfuerzo para llevar felicidad a los niños de barrio La Milka y de eso ya hace 10 años.
Por Mauricio Argenti | LVSJ
Las reuniones de amigos son encuentros especiales, se viven momentos que en algunos casos, no se olvidan nunca y en otros, pueden hacer florecer proyectos e iniciativas colectivas que perduran en el tiempo.
Este último, es el caso de Caritas Felices, un grupo de personas que decidieron unir voluntades y esfuerzo para llevar felicidad a los niños de barrio La Milka.
Todo comenzó hace diez años, en torno a una mesa donde un grupo de amigos disfrutaba de una cena, en medio de una conversación trivial. Allí uno de ellos preguntó: ¿cómo podríamos ayudar a los niños del barrio? Esa primera inquietud fue el cimiento de una iniciativa que en todo este tiempo contagió de alegría y felicidad el rostro de cientos de niños de La Milka.
No podía tener otro nombre: Caritas Felices fue el que eligieron para reflejar lo que observan cada vez que los chicos disfrutan de un festejo donde la homenajea era la niñez.
Para conocer detalles del funcionamiento de este grupo, LA VOZ DE SAN JUSTO dialogó con tres de sus iniciadores, Natalia Gaillard, Vanesa Ferreyra y Sergio Ribba.
"Todo comenzó en 2011, cuando un grupo de matrimonios amigos estábamos cenando en compañía del padre Pablo Vilossio. Allí fue cuando nos empezamos a preguntar qué podríamos hacer por los niños y ese mismo año comenzamos con una fiesta en el barrio La Milka", explicó Natalia quien aclaró que su amistad "es mucho más antigua que el grupo".
La primera fiesta
El primer festejo comenzó con la recolección de juguetes que se distribuyeron en un encuentro en la cancha del Club La Milka -1º de Mayo esquina Antártida Argentina-.
"El objetivo de estos encuentros es que los niños pasen una tarde especial, de juegos y actividades recreativas donde la diversión sea lo principal para ellos", explicó Vanesa.
Desde ese primer festival, cada año durante algún domingo de agosto, se vino repitiendo de manera ininterrumpida y este año también se llevará a cabo.
"La idea es que los chicos participen de una especie de kermes donde los hacemos participar de juegos que inventamos nosotros, con el único objetivo de que se diviertan".
Al participar de estos juegos los niños reciben "caritas felices" que al finalizar la actividad son canjeadas por obsequios. "De esta manera los chicos permanecen muy motivados y pasan toda la tarde jugando".
En ese mismo momento, los pequeños pueden optar por participar del taller de manualidades. "Es un espacio que tenemos para los niños, para que se entretengan armando juguetes utilizando elementos como madera, plásticos, etc".
El entretenimiento se combina con la actuación de "Chori-Pan", un simpático dúo de payasos que encarnan dos miembros de Caritas Felices.
Para la preparación de este día tan especial, los integrantes del grupo comienzan a trabajar con mucha anticipación visitando comercios, empresas y amigos que año tras año colaboran con donaciones.
"Todos los años se entregan más de 400 bolsas con golosinas y regalos", recordaron para dar dimensión de la magnitud del festejo y, por supuesto, del esfuerzo que se debe realizar para que todo salga de la mejor manera como vino ocurriendo desde la primera edición.
A través de la cuenta Facebook "Por muchas caritas felices", el grupo interactúa con la comunidad mostrando las imágenes de los festejos realizados en la última década así como también reciben comentarios de la gente que colabora con ellos.
El origen del nombre
Si bien en la primera edición del festejo el grupo trabajó sin ninguna identificación que los distinga, fue luego de observar las caritas felices de los pequeños que les confirmaban el éxito de su tarea que hallaron el disparador para encontrarle un nombre al grupo, que sintetice el motivo de su trabajo.
"El primer año nos largamos como grupo de amigos y luego de esa fiesta vimos tantas caritas felices que el nombre surgió solo", señalaron con nostalgia y satisfacción.
Al año siguiente todo el grupo ya tenía su remera con el logotipo y el nombre, lo que mostró un marcado sentido de pertenencia a esta tarea.
"Las remeras les ayuda a los niños a identificarnos en cada festejo. Ellos nos ven y nos piden lo que necesitan y en todos los casos recibimos su cariño y afecto. Es algo maravilloso", comentaron.
Festejo por el 10º aniversario
El próximo 16 de agosto, la cancha de La Milka será el lugar donde se volverán a reunir los pequeños para disfrutar de esta fiesta.
"Queremos que los chicos que concurran realmente se diviertan, que la tarde se les pase volando porque la pasaron bien", indicaron.
El hecho de festejar la décima edición de la fiesta los tiene muy motivados y para eso comenzaron a trabajar desde ahora. "Queremos hacer algo lindo y ya comenzamos a recibir ideas para sumar actividades que capten el interés de los niños".
De esta manera, aquellos que quieran colaborar con el grupo pueden hacerlo comunicándose a los teléfonos (3564) 570042 o 3564-413838.
