Juegos en el agua y al aire libre: cómo evitar accidentes con los chicos
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La pileta, el mar, los ríos y los lagos son lugares irresistibles para los niños a la hora de refrescarse y divertirse en el verano, sin embargo pueden convertirse en un gran peligro. En la Argentina el ahogamiento es la segunda causa de muerte de niños de 1 a 15 años -después de los accidentes viales-. Los casos de niños menores de 5 años, ocurren generalmente en piletas de clubes o familiares.
En la última semana la muerte de
varios niños pequeños ahogados en piletas conmocionó a Córdoba.
Para prevenir es importante estar alertas y conocer todos los riesgos
que corren los chicos cuando juegan en el agua y al aire libre.
"Los padres tienen un rol fundamental en la educación y prevención de accidentes relacionadas con el agua. Es importante enseñar a nadar a los chicos tan pronto como sea posible", remarcó en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO, la médica pediatra, Ana Sapei (MP-14600; ME-4744) de la Clínica de Especialidades "Enrique J. Carrá (h)" y consultorios privados "San Ignacio".
La doctora informó que en el mundo "las estadísticas muestran que los grupos con mayor incidencia de accidentes serios en el agua son los varones menores de cinco años, los adolescentes constituyen otro grupo de riesgo, habitualmente relacionados a actividades en ríos, arroyos y mares. Incluso algunos que nadan aceptablemente".
Sapei remarcó que para evitar consecuencias graves "es importante que los niños sepan que no deben acercarse a una pileta solos. Siempre deben estar acompañados de un mayor que pueda cuidar de ellos".
"Hay que enseñarles que no deben correr o empujarse en el borde de la pileta, acciones que muchas veces producen golpes muy importantes en los más pequeños. Siempre deben zambullirse en la parte más profunda de la pileta y prestar atención donde se tiran", afirmó.
Asimismo no solo una pileta puede representar un lugar peligroso si no se toman los recaudos necesarios.
"También hay que prestar atención cuando los escenarios es el rio o el mar -dijo la doctora Sapei-, preguntarle al guardavida donde se puede nadar, nadar siempre con alguna persona al lado, y navegar siempre con chaleco salvavidas".
Remarcó: "El conocimiento y respeto por las normas de seguridad junto con el aprendizaje de la natación es la mejor forma de prevenir accidentes acuáticos. El conocimiento de las normas básicas de seguridad por parte de los padres e hijos, es primordial a la hora de evitar accidentes en el medio acuático".
"La primera pauta es aprender a nadar esto es sumamente importante para el desarrollo de cualquier niño, y asegurar que los padres sepan nadar también, es valioso, para estar preparados para proteger a los hijos en caso de riesgo acuático", reiteró la pediatra.
Otras causas de accidentes
La doctora Sapei advirtó que los niños "son propensos a sufrir accidentes de distinto tipo porque no han alcanzado a desarrollar todas sus facultades potenciales y son inmaduros en cuanto a habilidad, inteligencia, experiencia y juicio".
Agregó que cuando los niños son muy pequeños, "a estos factores se suman además la torpeza motriz y la falta de reflejos adecuados por eso los tipos de accidentes varían según la edad. El lactante está más propenso a sufrir intoxicaciones".
Continuó diciendo que el niño "a medida que crece, lo más frecuentes son las caídas, las quemaduras y las intoxicaciones. más a menudo de su casa, está más expuesto a sufrir accidente por ahogamiento, caídas y accidentes de tránsito que el niño que permanece en el hogar y puede sufrir los peligros dentro del hogar. En el niño mayor las posibilidades se ven aumentadas por el manejo de bicicletas".
La pediatra recoró que también los chicos pueden sufrir "quemaduras por agua caliente (termos), descargas eléctricas, picaduras, accidentes de tránsito, fracturas entre otras. Hay que tomar especial precaución cuando los chicos van jugar o hacer deportes al aire libre, tener cuidado con la radiación solar, pueden provocar quemaduras y envejecimiento prematuro de la piel, se debe usar protectores solares contra rayos (UVA-UVB)".
También pueden contagiarse enfermedades
Por otro lado también existen enfermedades con riesgo de contagio, en piletas, ríos, mares o lagos que pueden recibir agua residuales no tratadas. La doctora Sapei advirtió que estas aguas "generan contaminaciones con el virus de hepatitis A. La diarrea es la infección mas frecuente adquirida en piscinas los gérmenes que pueden contaminar el agua de las piscinas son sobre todo 'criptosporidium' que no lo destruye el cloro".
"Además se pueden contagiar infecciones, parasitos o bacterias como giardias, e.coli y salmonella. Si bien estas ultimas las destruye el cloro pueden estar en período ventanas que no se hallan destruidos", dijo.
Recordó que otra infección "también es el pie de atleta, infección de la piel de los pies causados por una variedad de diferentes hongos. También la dermatitis, prurito ocular (conjuntivitis) cuadros respiratorios sobre todo ocurre en piletas cubiertas y está provocado por el uso de irritantes como cloro en el agua y el aire. Con una buena ventilación de la zona esto se elimina. Reacciones alérgicas, pediculosis o pio dermitis".
"Las piletas calefaccionadas alrededor de 30° C y sin luz solar cubiertas son las que tienen mayor riesgo de contaminación. El exceso de cloro para 'asegurar' la antisepsia, trae diversos efectos colaterales no deseados: Con aguas calientes se desprenden los vapores de cloro que quedan sobre la superficie del agua. El agua superclorada es agresiva para el cabello, la piel, las mucosa ocular, nasal, faríngea y vulvar y los tímpanos, su ingestión involuntaria puede causar cólicos o diarrea de causas químicas y cuadros respiratorios", finalizó la doctora Sapei.

Enseñarles las normas de seguridad y
también a nadar es la mejor manera de evitar accidentes relacionados
con el agua
Precaución en piletas
Deben extremarse las medidas de cuidados en las piletas. Para esto, es importante tener en cuenta los siguientes consejos:
* Enseñar a nadar a los niños tan pronto como sea posible. La natación es excelente como actividad física y como deporte, para niños y adolescentes. Es un reaseguro de supervivencia ante una emergencia, se debe establecer una vigilancia constante acorde con cada situación.
* No dejar al niño solo, ni con amigos en el agua.
* Enseñarle al niño las normas de seguridad y mostrarle el respeto por ellas, con el ejemplo.
* Tener en mano los números de teléfono de emergencias.
* Mantener el agua de las piletas a nivel del borde, para permitir tomarse de él al salir.
* No dejar juguetes o elementos atractivos para los niños pequeños dentro del agua.
* Antes de entrar a una pileta nueva, acompañarlos para que reconozca la parte profunda y la que le permite hacer pie.
* Cercar la pileta y mantener la puerta cerrada.
* Repetir que si no hay un adultos cuidándolos, no debe entrar o permanecer en el agua.
* Ubicar el lugar por donde salir del natatorio, reconocer recorriendo la pileta la distancia de cada borde.

Bañarse en los ríos implica riesgos mucho mayores
Los riesgos en aguas oscuras
Cuidados en aguas oscuras con movimiento, comprenden lagos ríos arroyos y mar. Bañarse en estas aguas implica riesgos muchos mayores.
* El agua turbia impide la visualización del cuerpo en caso de inmersión.
* La profundidad en estas aguas es impredecible.
* Es difícil en una emergencia calcular la distancia real a la orilla o a una embarcación.
* La presencia de "remolinos" y "correntadas".
* Es probable sufrir cortes y lastimaduras con ramas, latas o vidrios depositados en el fondo. Hay posibilidades de picaduras y mordeduras de peces como la palometa o la raya, arañas, insectos y víboras.
* Las arenas contaminadas con parásitos y gérmenes pueden provocar infecciones en la piel. * Las irregularidades en el fondo del río o la presencia de moho sobre las piedras pueden causar resbalones y caídas al ingresar o al salir del agua.
* Practicar deportes acuáticos sin precalentar puede producir desgarros musculares.
* Efectos negativos del agua fría, sobre todo en niños pequeños.
* Los menores entraran al río siempre acompañados por un mayor responsable que los lleve de la mano. Recordarle las normas de seguridad, jamás zambullirse.
* Entrar al agua con zapatillas. La suela de goma actúa como antideslizante.
* Tener la vacuna antitetánica al día.
* Si se está a cargo de un grupo de adolescentes, elaborar y discutir grupalmente pautas de disciplina para lograr un comportamiento colectivo ideal. Estar alerta ante posibles peligros.
* Estimular la prudencia y evitar los miedos.
* En zonas serranas o montañosas, ante lluvias, vientos u otras circunstancias, el caudal del río puede aumentar hasta desbordar e inundar las zonas cercanas en muy poco tiempo. Los cambios climáticos pueden ocurrir en zonas distantes -por ejemplo lluvias copiosas en las altas cumbre- y no ser detectados en el lugar donde uno está, por eso es necesario averiguar sobre las características climáticas del lugar.
