Jóvenes bioquímicos: entre el avance tecnológico y el vínculo con el paciente
"La profesión cambió muchísimo gracias al avance de la tecnología, hay aparatos de última generación que permiten hacer análisis más precisos", contó Rocío Mosconi.
Por Isabel Fernández | LVSJ
Arriesgan su salud en la atención del enfermo, viven el estrés de las guardias y las terapias intensivas, conteniendo también a los pacientes y sus familias. Los bioquímicos son hombres y mujeres que cumplen una tarea fundamental para llegar al diagnóstico y seguimiento de los tratamientos, ya que la mayor parte de las decisiones se toman en base a los datos que aporta el laboratorio.
Durante la pandemia trabajaron de manera comprometida y su rol fue fundamental, como lo es actualmente en cada centro asistencial. Hoy 15 de junio se conmemora en Argentina el Día del Bioquímico porque se recuerda el nacimiento del doctor Juan Antonio Sánchez, quien fue el propulsor de la instauración de una profesión bioquímica con fuertes bases científicas y profesionales.
Rocío Mosconi (MP-6425) se recibió de bioquímica y comenzó a trabajar en plena pandemia, en un tiempo desafiante marcado por el avance de la tecnología. Forma parte de las nuevas generaciones de profesionales y actualmente lleva adelante su tarea en el laboratorio de la Clínica Regional del Este e integra el Centro de Bioquímicos de San Francisco.
Desde muy chica conoció el mundo de los laboratorios entre tubos de ensayo y probetas ya que tiene dos tíos que también son bioquímicos en la ciudad de Córdoba, eso la inspiró a elegir la carrera. En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO contó su experiencia y la vocación que siente por esta profesión en la que la relación con el paciente es muy importante.

"El bioquímico trabaja en conjunto con el médico porque en el laboratorio se pueden confirmar diagnósticos".
"El bioquímico trabaja en conjunto con el médico porque en el laboratorio se pueden confirmar diagnósticos. Me encanta poder ayudar a la gente, el contacto con el paciente es muy lindo, los pacientes siempre agradecen esa ayuda al médico para llegar al diagnóstico. Tenemos un vínculo muy lindo porque nos conocemos", aseguró Rocío.
Contó lo que más le gustaba de chica era escuchar las historias de laboratorio que le contaban sus tíos. "Me contaban lo que era ejercer la profesión, era lo que más me gustaba de chica. Quería hacer lo mismo que ellos y siempre me interesé en las ciencias naturales".
Tecnología y pandemia
La joven profesional dijo que antes "era todo más artesanal en los laboratorios, ahora está todo muy automatizado. Por ejemplo antes hacer un análisis de glucosa llevaba más tiempo que ahora que se hace la extracción, se centrifuga la muestra y un aparato específico arroja el resultado detallado. Además hay tiras reactivas que marcan determinaciones".
Sus primeros pasos los realizó en pandemia, con el desafío de enfrentar la incertidumbre de un virus desconocido y amenazante. "Trabajar en la pandemia fue muy difícil porque no es lo mismo trabajar en condiciones normales, teníamos que hacerlo con los equipos de protección, con dos barbijos, lentes y visera; fue complicado también porque, la gente estaba nerviosa pedía hisopados, hubo muchos enfermos y lamentablemente también fallecidos. El rol del bioquímico fue muy importante", manifestó.
La capacitación es constante de la mano del avance de la tecnología. Rocío dijo que siempre "llega un aparato nuevo para realizar análisis y hay que capacitarse porque hay que hacer un control de calidad para obtener resultados fidedignos. Actualmente es más fácil a través de la virtualidad".
En ese marco, aseguró que en el futuro le gustaría especializarse en hematología y de esta manera poder diagnosticar enfermedades de la sangre como por ejemplo la leucemia.

"Me encanta poder ayudar a la gente".
Hace unos años había bajado la cantidad de jóvenes que estudiaban bioquímica debido a los altos costos de los insumos para instalar un laboratorio, pero ahora están volviendo a elegirla. Por eso en el Día del Bioquímico Rocío invitó a sus colegas "a seguir disfrutando de esta profesión que es hermosa aunque tiene momentos difíciles también, quienes tengan ganas de estudiarla que lo hagan".
Rocío Mosconi.
La realidad de los profesionales
El Centro de Bioquímicos reúne a 35 profesionales que trabajan en su jurisdicción que abarca San Francisco, Devoto y Colonia Marina. Después de la pandemia, disminuyó la demanda de hisopados, pero enfrentan los problemas de la crisis económica.
Dante Ottero, presidente del centro, afirmó que actualmente "mucha gente dejó de tener obra social o tienen menos cobertura en el plan, además hay análisis que se cobran a noventa o sesenta días. La situación económica es bastante difícil".

Dante Ottero, presidente del Centro de Bioquímicos.
"Ya casi no hay hisopados y se hacen los análisis de siempre llegando al mismo nivel que antes de la pandemia que es estable. La mayoría de los análisis se realizan en San Francisco y algunos como el de VIH, ADN o celiaquía se envía a centros más complejos en Córdoba, Rosario, Rafaela o Buenos Aires, pero todo se soluciona, el resultado está siempre", afirmó.
Finalmente remarcó que desde el centro se ofrece capacitación constante. "Los bioquímicos realizan capacitaciones de manera virtual. La mayoría trabaja en laboratorios de clínicas y sanatorios porque no es más como antes que se podía armar un laboratorio, los costos ahora son muy elevados porque los insumos tienen costo en dólares. Además los análisis se cobran en pesos y es muy complicado poder comprar la aparatología".

