Internos de la cárcel local elaboraron 500 pan dulces
En la Unidad Penitenciaria Nº 7 de San Francisco los internos que pertenecen al Taller de Panadería elaboraron 500 pan dulces que serán consumidos en el marco de los festejos navideños; asimismo se elaborarán otras 500 unidades para Año Nuevo.
Darío Brito, encargado del Taller de Panadería en el turno tarde, comentó a LA VOZ DE SAN JUSTO que "los pan dulces se elaboran para los reclusos del penal, a cada interno se le entrega uno, y también para el personal de servicio, son alrededor de 500 los pan dulces que se elaboraron, y entre miércoles o jueves de la próxima semana vamos a elaborar otros 500. Las unidades están compuestas por frutas variadas y se le hace un bañado de chocolate por encima".
Cabe destacar que diariamente se elaboran, asimismo, pan y criollos para consumo interno. "Son entre 8 y 9 los reclusos que trabajan en el taller en el turno tarde, por lo general todos los que comienzan son aprendices y se les va enseñando las distintas facetas del proceso. El horneado siempre se realiza por la mañana, a partir de las 6, aproximadamente, se comienza con esa tarea", precisó Brito.
"Para muchos de los que vienen es una manera de despejarse un poco, están los que quieren aprender y le ponen muchas ganas, mi compañero que está por la mañana dictó un curso de panadería y se les entregó un certificado a todos los que participaron", agregó el encargado.
"Los internos piden trabajar porque aprenden un oficio, de hecho hay internos que trabajaron aquí en la panadería, y que hicieron el curso oficial, que hoy están trabajando en lugares como La Palma. Es una manera de sentirnos útiles como institución"
Por otro lado, el actual director del establecimiento penitenciario, Claudio Fernández destacó que "la producción diaria es -exclusivamente- para el autoabastecimiento, se hacen 1000 pan dulces para estas fiestas, como también se suelen hacer roscas navideñas para Pascuas. Mientras que los días domingo se elaboran facturas para convidar a los visitantes de los internos. Se trabaja todo el año. El proceso de elaboración es similar al de cualquier panadería y la materia prima que se utiliza es muy buena".
"El de panadería es uno de los tres talleres de producción que se completan con el de Confección Textil, que se hace en convenio con una empresa de Devoto (se traen prendas para coser que se confeccionan en la unidad penitenciaria) y el otro Taller es el de Confección de Palos de Escoba", añadió Fernández.

Consultado por el requisito para acceder al Taller de Panadería, el director manifestó que el único existente es "el sector en el que están ubicados, por la fase en el tratamiento en el que se encuentran; a excepción del Taller de Confección Textil que está dentro del penal y no hay inconvenientes en el traslado, para ser parte del de Panadería, por los sectores que se deben atravesar, es necesario que el interno en se encuentre en una fase avanzada de afianzamiento".

Participar de estos emprendimientos puede ser una manera de romper con muchos de los prejuicios existentes para quienes fueron reclusos e intentan rehacer su vida en la sociedad.
"Los internos piden trabajar porque aprenden un oficio, de hecho hay internos que trabajaron aquí en la Panadería, y que hicieron el curso oficial, que hoy están trabajando en lugares como La Palma. Es una manera de sentirnos útiles como institución", finalizó Fernández.
