Día del Investigador Científico
“Hoy investigar se convierte en una actividad vocacional”
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/mariana_bernard_utn_2.jpeg)
Mariana Bernard, ingeniera química y doctora en Ciencias Químicas, y encargada de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UTN San Francisco, advierte sobre el impacto del contexto económico y político en el sistema científico. En el Día del Investigador Científico, destaca el rol de la universidad pública y alerta por la falta de financiamiento y el riesgo de pérdida de talento.
En el Día del Investigador Científico, que se conmemora este 10 de abril, la realidad del sistema científico argentino vuelve a quedar en el centro del debate. Entre restricciones presupuestarias, incertidumbre y cuestionamientos al conocimiento basado en evidencias, quienes investigan enfrentan un escenario cada vez más complejo.
En ese contexto, Mariana Bernard, ingeniera química y doctora en Ciencias Químicas y encargada de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Facultad Regional San Francisco de la UTN, analizó el presente de la investigación científica, su impacto en la vida cotidiana y los desafíos que atraviesa tanto a nivel nacional como local.
Desde el rol de la universidad pública hasta el vínculo con el sector productivo y el riesgo de pérdida de talento, Bernard trazó un panorama que combina el valor estratégico de la ciencia con las dificultades para sostenerla en el tiempo.
¿Qué entendemos hoy por investigación científica y por qué es clave en la vida cotidiana?
La investigación científica es un proceso de pensamiento basado en el método científico, que busca la generación de conocimiento a partir de una observación crítica y sistemática de los sucesos. Involucra la implementación de ciertas estrategias que nos permiten observar y comprender sucesos reales, medirlos, analizarlos, vincularlos y eventualmente proponer soluciones a problemáticas que se desprendan de ellos. Busca transformar la realidad de la sociedad a partir de la mejora de procesos productivos, soluciones tecnológicas, o en situaciones cotidianas como la salud, la energía, la economía, el medio ambiente o la educación, entre otras temáticas. Estas estrategias propuestas por el sistema científico se basan en evidencias, no en interpretaciones; por lo cual, los hallazgos postulados por la academia son fundamentales en la construcción del conocimiento, a partir del cual se debieran tomar las decisiones políticas y sociales que definen el porvenir de nuestra sociedad.
¿Qué lugar ocupa la investigación dentro del sistema universitario público argentino y, en particular, en la UTN?
El sistema universitario público argentino, tiene una tradición muy fuerte en ciencia, docencia y extensión. Las universidades públicas concentran una parte significativa de la producción científica del país y cumplen un rol estratégico al formar profesionales altamente calificados. Nuestro sistema universitario público ha sido pionero en muchos campos del desarrollo científico, ha obtenido premios nóbeles, y mantiene posicionados a sus investigadores como referentes en espacios de relevancia internacional.
En UTN, la investigación tiene una identidad distintiva: está profundamente vinculada al desarrollo tecnológico, la innovación aplicada y las necesidades del sistema productivo. Se investiga con una mirada territorial, orientada a resolver problemas concretos de la industria y de la comunidad, reafirmando así su compromiso histórico con el desarrollo nacional.
La ciencia es, ante todo, un trabajo colectivo y acumulativo, donde distintas miradas, tiempos y enfoques se complementan. Es así, que nuestros investigadores trabajan en vínculo permanente con otros espacios académicos que aportan conocimientos fundamentales para comprender los fenómenos en profundidad. No toda investigación debe generar un resultado productivo inmediato, y pensar esto implica desconocer cómo se construye el conocimiento científico. Por el perfil tecnológico de la UTN y su cercanía con la industria, tenemos la posibilidad de identificar necesidades concretas del territorio y explorar cómo esos conocimientos provenientes de estudios básicos pueden dialogar con problemáticas reales del territorio. Este ida y vuelta entre distintos enfoques es lo que permite que el conocimiento avance y se transforme, cuando es posible, en soluciones para la sociedad.
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/mariana_bernard_utn.jpeg)
¿Qué tipo de trabajos o líneas de investigación se están desarrollando actualmente en la Facultad Regional San Francisco?
En la Facultad Regional San Francisco se desarrollan líneas de investigación que responden a las incumbencias de las carreras en las que están ancladas, por lo que reflejan las características socioproductivas de la región.
Así, tenemos proyectos de investigación vinculados a condiciones de trabajo y su impacto social, mejora de la calidad de los procesos organizacionales y de los sistemas de información, o desarrollo de soluciones en redes, comunicaciones, ciberseguridad e inteligencia artificial aplicadas a entornos educativos, industriales y productivos. Se trabaja además en la optimización de sistemas inteligentes de control sobre distintos servicios y sistemas de uso comunitario.
También se investigan procesos de educación en la ingeniería y analítica del aprendizaje, así como tecnologías para la agricultura inteligente, comercio agroindustrial, logística y optimización productiva. Existen varios proyectos vinculados a la energía, la sostenibilidad y el ambiente, con foco en energías renovables, eficiencia energética y valorización de biomasa.
A su vez, se destacan investigaciones en materiales, bioproductos, polímeros, envases biodegradables y aplicaciones de química verde, junto con desarrollos en agroalimentos y bioactivos de alto valor agregado.
¿Cómo describirías el nivel científico-tecnológico de la ciudad y su vínculo con el sector productivo?
San Francisco es una ciudad con un entramado productivo dinámico, especialmente ligado a la industria metalmecánica, alimentaria y de servicios tecnológicos. El nivel científico-tecnológico de la ciudad ha crecido de la mano de las instituciones educativas y de investigación, entre ellas la UTN, que actúa como puente entre el conocimiento académico y el sector productivo.
Existen convenios, proyectos y acuerdos con empresas locales y regionales para el desarrollo o la mejora de procesos, incorporación de nuevos productos o capacitación, lo que sugiere una fortaleza en nuestro sistema local de investigación. Sin embargo, es necesario profundizar y construir nuevos vínculos. Los empresarios y productores de la región pueden encontrar en la UTN-FRSFco un aliado para sus desarrollos y una estrategia de consolidación de sus procesos, sin que ello signifique subordinar la investigación a las demandas del sector privado. Se trata, más bien, de poner el conocimiento científico y tecnológico al servicio de un desarrollo productivo que contribuya a mejorar la calidad de vida de toda la comunidad.
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/mariana_bernard_utn_1.jpeg)
En el contexto económico actual, ¿qué dificultades enfrenta hoy la investigación científica en Argentina?
Actualmente estamos enfrentando una crisis compleja derivada del contexto económico y político actual. No solo nos enfrentamos a restricciones presupuestarias, el acceso a la tecnología, la infraestructura de las universidades, los programas de financiamiento, los incentivos para alumnos y becarios que trabajan en los grupos de investigación, viene reduciéndose progresivamente, alcanzando una situación realmente dramática. Hoy, investigar se convierte en una actividad vocacional. Pero la crisis no es solamente económica, también es social y cultural. Hoy pareciera ser que el conocimiento científico -basado en evidencias- puede ser interpretable, y es puesto en duda con demasiada liviandad, lo que implica tener que volver a explicar, por ejemplo, la importancia de una vacuna. En este contexto, es muy difícil sostener la vocación cuando se enfrenta con la desinformación, la apatía, el descrédito del saber, o con intereses económicos que abandonan el cuidado de la cultura, del ambiente y del otro. Aun así, el sistema sigue funcionando gracias al compromiso y la vocación de quienes lo integran, que resisten y demuestran día a día que hay mucho aún por hacer y mejorar en la ciencia.
¿Ese escenario pone en riesgo proyectos, equipos o la continuidad de los investigadores?
Sí, definitivamente. Este escenario pone en riesgo los proyectos en curso, la conformación y sostén de equipos de trabajo, y especialmente la incorporación y la continuidad de los investigadores jóvenes. La posibilidad de discontinuidad laboral, la migración de talentos o la incertidumbre al finalizar un posgrado, genera desmotivación y representa un riesgo real cuando no existen condiciones mínimas de previsibilidad. Esta dificultad se observa en todas las universidades y regiones del pais. Hoy, los proyectos que aspiran a un mayor financiamiento dependen de contrapartes aportadas por del sector productivo, lo cual es valioso, pero insuficiente en un contexto donde la industria atraviesa serias dificultades. En esas condiciones, la investigación queda supeditada a pequeños financiamientos que resultan insuficientes. Además, cuando las investigaciones se orientan a resolver problemas de índole social, regional o de sectores minoritarios, que son igualmente importantes, pero que lógicamente no representan un retorno económico inmediato para el sector productivo, suelen quedar relegadas. En este abandono, quienes pierden son los sectores más vulnerables de la sociedad, justamente aquellos que la ciencia y el desarrollo deberían sostener más y mejor.
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/mariana_bernard_utn.jpg)
Pensando hacia adelante, ¿qué habría que fortalecer para potenciar la investigación en el país?
Para potenciar la investigación en el país es necesario fortalecer políticas educativas y científicas sostenidas en el tiempo e independientes de las distintas idiosincrasias partidarias. Se necesitan políticas de Estado concretas, que cuenten con financiamiento adecuado, estabilidad institucional y reconocimiento claro del rol estratégico que cumplen la ciencia y la tecnología en el desarrollo del país.
En una fecha como el Día del Investigador Científico, ¿qué creés que es importante poner en valor?
En el Día del Investigador Científico es importante poner en valor el trabajo cotidiano, muchas veces silencioso, de quienes investigan en el sistema público. Reconocer la vocación de servicio, el compromiso con lo colectivo, la defensa del conocimiento como bien social y el esfuerzo por sostener la ciencia aun en contextos difíciles. En la Facultad Regional San Francisco, los investigadores buscan una ciencia profundamente ligada al territorio, que sustente a la producción y mejore la calidad de vida. Reconocerlos hoy, es también defender la universidad pública y el derecho de nuestra sociedad a construir su propio futuro.
