Horas difíciles
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Fueron 239 los casos de covid en San Francisco en las últimas 24 horas, una marca histórica en tan poco tiempo. Se viven horas difíciles, en verdad. Y será necesario entonces apelar a todo lo que ya se aprendió de la pandemia en materia de cuidados preventivos. Ponerlos en práctica, sin esperar que llegue la orden de algún funcionario público. Incrementarlos si ya están siendo ejercidos. Y velar por el cuidad propio y de los demás en todo momento.
El hecho de producirse 239 contagiados en San Francisco en las últimas 24 horas no es un suceso menor. Más allá de la simbólica cantidad que refiere haber llegado al centenar de casos en un día, la situación sanitaria de la ciudad y la región, pintada de rojo intenso por el crecimiento de los contagios de Covid 19, da pie a la sensación de que se están viviendo horas difíciles que obligan a la reflexión, a extremar los cuidados y a ejercer la responsabilidad ciudadana en prácticamente todos los ámbitos.
Es verdad que no ha habido un buen manejo de las cuestiones relacionadas con la pandemia a lo largo de un largo año que nos ha dejado las vivencias más tristes de los últimos tiempos. Tampoco existe la impresión de que el camino que se transita es el correcto: medidas contradictorias con las tomadas en tiempos mucho menos preocupantes y vacunas prometidas pero que no llegan son, evidentemente, factores que inducen al pesimismo y resultantes de algunas acciones cuestionables no solo desde lo sanitario.
Al mismo tiempo, el relajamiento de las medidas de higiene y prevención, así como la ocurrencia de violaciones a las normas establecidas para contener la pandemia son elementos para nada desdeñables a la hora de trazar un cuadro de situación. La responsabilidad ciudadana es una pieza importante en la lucha que la comunidad debe dar. Aunque es claro que el ejemplo siempre viene de más arriba y no ha sido ostentado en todas las ocasiones por quienes deberían darlo.
Pero lo cierto es que la preocupación avanzó y es motivo de comentario permanente en cada hogar de San Francisco y la región. La cantidad de casos creció exponencialmente en relación con la cantidad de población, en especial en algunas localidades. Y las camas ocupadas en los centros asistenciales que reciben a los pacientes afectados por el virus están a punto de saturar los sistemas de salud y los esquemas previstos. Al mismo tiempo, personas jóvenes hoy están padeciendo síntomas graves, con lo que se presume que las nuevas cepas de Manaos y de Gran Bretaña están entre nosotros. La ocupación de camas en terapia intensiva por personas que son adultos mayores ha crecido y se transforma también en un elemento que debe tenerse en consideración a la hora de cualquier análisis.
En verdad, se viven horas difíciles. Y será necesario entonces apelar a todo lo que ya se aprendió de la pandemia en materia de cuidados preventivos. Ponerlos en práctica, sin esperar que llegue la orden de algún funcionario público. Incrementarlos si ya están siendo ejercidos. Y velar por el cuidad propio y de los demás en todo momento. En especial en materia de reuniones sociales que son, los datos así lo certifican, el principal motivo de contagios.
