Grave crisis: La Justicia ordenó embargos contra Metalfor y acumula deudas por más de $51.000 millones
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El Banco Ciudad reclama unos US$98.000 más intereses y costas que ascienden a poco más de US$108.000; la medida alcanza a integrantes del directorio de una de las principales fabricantes de maquinaria agrícola
El fabricante cordobés de maquinaria agrícola Metalfor parece haber entrado en un callejón sin salida.
En medio de una delicada situación financiera, la Justicia ordenó embargar las cuentas de la empresa; también la de su presidente, Eduardo Alberto Borri, y de otros dos garantes: José Luis Ramón Dassie y María Rosa Miguel.
La medida forma parte de una demanda ejecutiva iniciada por el Banco Ciudad de Buenos Aires, para cobrar un saldo de U$S 98.895,77.
A esa cifra se agregan otros U$S 10.000 estimados provisoriamente para intereses y costas, por lo que el reclamo judicial podría superar los U$S 108.000.
El expediente se tramita ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial número 24. Los tres empresarios embargados se habían constituido como fiadores solidarios y principales pagadores de las obligaciones asumidas por la compañía.
Según informó el medio iProfesional, los oficios de embargo fueron librados el 21 de agosto. En el caso de Borri, la orden fue enviada al Banco Galicia; para Dassie, al Banco Macro; y para Miguel, al Banco Supervielle. También se emitió el oficio correspondiente contra la propia empresa.
La decisión judicial establece que el embargo debe hacerse efectivo sobre una cuenta bancaria o billetera virtual de cada uno de los demandados.
Si los fondos encontrados no resultan suficientes para cubrir el monto exigido, la entidad acreedora podrá solicitar nuevas medidas sobre otras cuentas.
Una deuda originada en un préstamo
El conflicto se originó en un préstamo de U$S 2 millones que el Banco Ciudad le otorgó a Metalfor en octubre de 2024.
El crédito debía ser devuelto en 12 cuotas mensuales, con un último vencimiento previsto para octubre de 2025.
De acuerdo con la presentación judicial, después de esos pagos quedó pendiente un saldo de U$S 98.895,77.
Ante la falta de cancelación, la entidad bancaria avanzó con la demanda y pidió medidas contra la compañía y contra quienes habían garantizado personalmente la operación.
Una crisis que se profundiza
El nuevo frente judicial aparece cuando la histórica fabricante atraviesa un fuerte deterioro operativo y financiero.
En el primer semestre de 2026, Metalfor registró una pérdida de $ 26.484 millones, después de haber obtenido una ganancia de $ 11.870 millones durante el mismo período del año anterior.
La facturación también sufrió un fuerte retroceso: pasó de $ 95.779 millones a $ 48.045 millones en un año. El resultado operativo, que había sido positivo en $ 20.196 millones, se convirtió en una pérdida de $ 9.726 millones. A eso se sumó un resultado financiero negativo de $ 18.360 millones.
La caída de la actividad quedó reflejada en la producción. Durante los primeros seis meses del año, la compañía fabricó 95 unidades, frente a las 208 del mismo período de 2025. En pulverizadoras autopropulsadas, uno de sus principales productos, pasó de producir 67 equipos a solamente 21.
Las ventas siguieron el mismo camino. La empresa comercializó 167 máquinas, contra las 258 registradas un año antes. En equipos automotrices nacionales, la cifra cayó de 115 a 53 unidades, mientras que las ventas de equipos de arrastre descendieron de 27 a nueve.
A la menor actividad se sumaron las restricciones para acceder al crédito y las dificultades con los proveedores. La propia compañía reconoció que la falta de recursos comenzó a complicar la compra de materiales, el pago de salarios y, como consecuencia, el ritmo de fabricación y entrega de maquinaria.
Al 30 de junio, la empresa acumulaba un pasivo total de $ 194.408 millones. De ese monto, $ 108.421 millones correspondían a obligaciones de corto plazo y los restantes $ 85.987 millones, a compromisos de largo plazo.
Los registros mencionados también daban cuenta de 729 cheques rechazados por más de $ 6.419 millones y de una deuda bancaria cercana a los $ 52.700 millones.
Ajuste, despidos y menos margen
Como respuesta a la crisis, Metalfor inició un Procedimiento Preventivo de Crisis para negociar con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y planteó una reducción cercana al 70% de una dotación de alrededor de 600 trabajadores. Esa propuesta implicaba la posible salida de hasta 420 empleados.
El procedimiento no concluyó con medidas aprobadas, aunque la empresa avanzó igualmente con un achicamiento de su estructura. En julio despidió a 35 trabajadores de su planta de Noetinger, inició un esquema de retiros voluntarios y mantuvo atrasos en el pago de salarios.
La compañía también anticipó una reducción de dotaciones, turnos y sectores, además de una concentración de la producción en los modelos de mayor rotación y rentabilidad. Entre las alternativas para obtener liquidez aparece, además, la venta de inventarios y de maquinaria usada.
Por el momento, no existe una presentación judicial de Metalfor para ingresar en concurso preventivo de acreedores. Sin embargo, el avance de las ejecuciones, la caída de la actividad y las dificultades para sostener la cadena de pagos reducen cada vez más su margen para resolver la crisis mediante un ajuste interno.
