Golpean a una mujer y le roban en su casa
Los malvivientes, ambos jóvenes, la golpearon en el rostro y en el cuerpo a la vez que le exigían la entrega de dinero.
Dos delincuentes se ensañaron con una anciana a la que golpearon y robaron en un nuevo y preocupante episodio de inseguridad perpetrado en la tarde del sábado último en la vivienda que la mujer ocupa en barrio Roca de nuestra ciudad.
Todo comenzó cuando a las 14, Rosa María Verrúa, quien reside en Bv. Buenos Aires 888, salió luego de ducharse para atender un llamado a la puerta de su casa. La anciana observó a través de una ventana que ya no había nadie y pensando que se trataba de su nieta que venía a visitarla, abrió la puerta para salir a su encuentro. En esas circunstancias dos delincuentes la empujaron hacia adentro y comenzó para ella un verdadero calvario.
Los malvivientes, ambos jóvenes y a decir de la anciana "no mayores de 20 años", la golpearon en el rostro y en el cuerpo a la vez que le exigían la entrega de dinero.
Para amedrentarla, los peligrosos sujetos también le aplicaron puntapiés y pese a que la valerosa mujer decidió enfrentarlos y hasta alcanzó a patear en los genitales a uno de ellos, fue maniatada con el cable de un caloventor y recluida en el baño de la casa.
En el robo, que no duró más de siete minutos, los delincuentes se apoderaron de dos relojes pulsera, una alianza, una cadenita, tres pares de zapatillas, un bolso y una exigua suma de dinero, y fue tal la impunidad con la que cometieron el delito que hasta se dieron con el gusto desparramar los criollitos que ellos mismos trajeron en una bolsa, tras lo cual escaparon.
Minutos después la anciana pudo zafar de sus ataduras y pidió auxilio a una vecina que llamó a la policía. Rápidamente convergieron al lugar varios móviles con alrededor de 12 policías, incluidos integrantes de la división Investigaciones, que recabaron los rasgos fisonómicos y la vestimenta de los ladrones, aunque la posterior búsqueda resultó infructuosa.
La mujer fue auxiliada por médicos del servicio de emergencias Ucemed que constataron que sus heridas no revestían gravedad y por sus familiares directos. Éstos, preocupados por la situación, se quejaron ante las fuerzas policiales por la ausencia de efectivos de la Policía Barrial, que a decir de ellos, ya no realizan tareas para prevenir el delito en el barrio Roca.
Por último, trascendió que la anciana aguardaba estar un poco mejor para formalizar la denuncia ante la Unidad Judicial.
