Día de la Memoria
Golpe de 1976: cómo se vivió el 24 de marzo en San Francisco
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Autoridades electas fueron desplazadas por fuerzas militares y el municipio quedó bajo intervención, en una jornada que reflejó el quiebre institucional vivido en todo el país.
El 24 de marzo de 1976 marcó un quiebre institucional en la Argentina, en el marco de un operativo que respondió a una estrategia represiva coordinada a nivel regional. En ese contexto, las Fuerzas Armadas tomaron el control del país y difundieron el primer comunicado oficial tras interrumpir la programación de radio y televisión durante la madrugada. Allí se informaba que la conducción quedaba en manos de la Junta Militar y se instaba a la población a acatar las disposiciones de las nuevas autoridades.
Desde las primeras horas se establecieron el estado de sitio y la ley marcial, con fuerte presencia militar en las calles. Ese mismo día comenzaron detenciones de trabajadores, dirigentes sindicales, estudiantes y militantes políticos, muchos de ellos capturados en sus domicilios o lugares de trabajo.
En San Francisco, la situación tuvo su propia escena. Según registros de la época, a media mañana el entonces intendente Mariano Juan Planells dejó el Palacio Municipal acompañado por funcionarios de su gabinete y representantes gremiales. Lo acompañaban Víctor Almada (UOM), Gerardo Ingaramo (CGT), Sebastián Mascaro (UOM), Luis Llaryora (Bancarios), Miguel Mario Planells (secretario general de Gobierno), Miguel Ángel López (secretario del Concejo), Héctor Lescano (Molineros y Concejal), Alfredo Comba (concejal), Roberto Biazzi (presidente del Concejo) Gustavo Lescano (presidente del Tribunal de Cuentas). Todos formaban parte del Frente Justicialista de Liberación, elegido democráticamente gobierno local en 1973. El edificio se encontraba rodeado por efectivos armados y vehículos militares.
Antes de retirarse, Planells expresó su decisión de permanecer en la ciudad y reivindicó su gestión: "Yo no me voy de San Francisco, me voy a mi casa. Todo se lo di a mi ciudad, a mi pueblo. ¡Viva la Patria! ¡Viva el general Perón!", gritó. Tras ese momento, las autoridades fueron desalojadas y el control del municipio pasó a manos militares. Se designó como interventor al teniente coronel Marcos Roberto Mansilla, sucedido luego por el capitán Carlos Antonio Dittrich, quien permaneció en funciones hasta 1981. Más tarde asumió Antonio Lamberghini, hasta el retorno de la democracia en diciembre de 1983, cuando Juan Ricardo Cornaglia fue elegido por el voto popular.
