Gaviglio se tira a la pileta
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Hablar con él sobre natación resulta más que interesante, su verborragia descriptiva, analítica, comprometida, sumado a su vasta experiencia en el tema en cuestión, lo traducen en una opinión autorizada que le dicen. No es para menos, en la sacrificada disciplina se ganó un indudable prestigio, más precisamente en el Sport Automóvil Club donde ya lleva más de dos décadas de exitoso trabajo como responsable técnico del equipo competitivo.
Aníbal Gaviglio, el riguroso "coach", ese de estampa enérgica, un auténtico formador de deportistas, en dialogó con LA VOZ DE SAN JUSTO puso bajo la lupa a la disciplina local para la que anheló poder contar con "dirigentes apasionados, padres incondicionales y entrenadores con mucha "furia" porque los chicos siempre están".
-¿Cuánto hace que te desempeñas como entrenador de natación?
Yo tuve mis inicios en la Asociación Fábrica Militar por el año 1980. Me habían ofrecido un trabajo de guardavidas y vi la oportunidad de armar un equipo con los adolescentes que iban a pasar la temporada en ese club. Todo fue ad-honorem. Me desvivía por llegar a tener un equipo y salir a competir, y si tenía que hacerlo gratis, como lo hice, no lo pensaba.
Era la época en que los chicos tenían mucho fervor en representar a un club, y nuestra idea era darle participación a todos y principalmente las sesiones de entrenamiento estaban orientadas a corregir estilos, nada más. No teníamos mucho tiempo y espacio para desarrollar un programa consistente. La gran idea era formar y fortalecer un grupo que nos representara, esa era la cuestión. Mucho de ellos todavía los cruzo y recordamos esa época maravillosa.
Luego, una vez que me recibí, tuve la posibilidad de irme a trabajar al Sur. Río Turbio en Santa Cruz, fue mi lugar de trabajo durante seis años. Allí hice mucha experiencia en la enseñanza de la natación en la primera pileta climatizada que tuvo la Patagonia. Al regresar, alguien todavía se acordaba de mi. Fue Don Elcides Perazzi el que me acercó al Sport. Y no me fui más. En la pileta climatizada del Sport hace 26 años que me desempeño como responsable técnico del equipo competitivo.
-¿Qué significa para vos esta disciplina?
La natación fue un pretexto. Yo siempre quise entrenar a alguien o a algún equipo a través de una actividad deportiva. Elegí la natación porque fue el deporte conjuntamente con el atletismo, que salí más fundamentado del Instituto de Educación Física donde estudié. Y después con casi 30 años, de mis 33 de docencia, siempre estuve relacionado con esta actividad de la que me fue, y me es muy difícil despegarme.
-Te dio muchas alegrías...
Tuve muchas satisfacciones, acompañadas de grandes alegrías, a través de las distintas generaciones de nadadores que pasaron por el Sport. Más de 250 nadadores pasaron en los 26 años que estoy en el club. Tengo en mis recuerdos dos momentos imborrables, uno fue cuando con tan solo 6 nadadores logramos el subcampeonato nacional por equipo de menores y cadetes en el año 1997 y el otro fue cuando Andrés González quedó sexto en la final del Mundial Juvenil en Río de Janeiro en el 2006 en los 200 m. mariposa.
Y obviamente, la clasificación para los Juegos Olímpicos de Andrés. Pero después he disfrutado más de la cuenta con casi los 100 títulos nacionales individuales y de relevos que conseguimos en toda nuestra carrera. La verdad es que tenemos muchas anécdotas para contar.
(La nota completa en la edición impresa de este domingo de LA VOZ DE SAN JUSTO)
