Gasoducto: que sea la definitiva
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Image1b39636ba037481ab74cd7fb76a21d9c.jpg)
Los habitantes de las localidades cordobesas que se verán beneficiadas esperan que esta vez sea la definitiva. Que las palabras y los anuncios se cristalicen en hechos. Y que el "gasoducto lechero" sea al fin una realidad.
El gobernador Juan Schiaretti firmó el contrato para el inicio de la obra de gasoductos troncales, sistema zona 5, por un monto superior a los 510 millones de pesos. El sistema beneficiará a 41 mil habitantes de 7 localidades del departamento San Justo. La inversión total supera los 511 millones de pesos y su plazo de ejecución es de 10 meses.
De acuerdo a lo que se informó, el inicio de los trabajos se prevé para dentro de 30 días y el plazo de ejecución es de 10 meses. La obra beneficiará a Morteros, Brinkmann, Freyre, Colonia Vignaud, Porteña, Seeber y Luxardo. El inicio de la obra será en San Francisco y llevará gas a lo largo del conducto principal hasta llegar a Morteros. En cada una de las localidades se instalará una cámara reductora de presión que permitirá la distribución domiciliaria.
Se trata de una nueva vuelta de tuerca de un tema que viene desde hace años postergándose y que ahora sí parece que será realidad. Luego de más de un lustro de idas y vueltas derivadas de problemas políticos y hasta sospechas de irregularidades, la idea de la construcción del gasoducto del norte del departamento parece ir encontrándose con la realidad. Imposible no resulta esperanzarse frente a la posibilidad de que una obra de infraestructura tan importante llegue a las citadas poblaciones para afianzar el desarrollo de cada una de ellas.
"Los gasoductos troncales son claves y estratégicos para la provincia de Córdoba ya que proponen la llegada de industrias y con ellas, más oportunidades laborales", dijo el gobernador en Morteros donde anunció el comienzo de las obras. No hay dudas de que es así. Laproducción agropecuaria e industrial de toda la región se verá beneficiada en gran medida por la reducción de costos, con lo que las expectativas de mejora de la situación social y económica de muchas poblaciones se tornan reales y efectivas.
Es de esperar que definitivamente se concrete la obra largamente anunciada desde hace años. La cautela en este caso impera, puesto que se trata de un anhelo regional postergado por numerosos impedimentos recientes. Sin embargo, la esperanza no se diluyó y los anuncios de que en pocos días más comenzarán los trabajos abren la puerta una vez más a la esperanza de una gran parte de la población del departamento San Justo.
En otras palabras, los habitantes de las localidades que se verán beneficiadas esperan que esta vez sea la definitiva. Que las palabras y los anuncios se cristalicen en hechos. Y que el "gasoducto lechero" sea al fin una realidad.
