"Fui demasiado feliz en Sportivo, me encantaría volver"
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Así lo indicó Jonathan Mazzola, el volante oriundo de El Arañado que desde chico aprendió a encariñarse con la "verde". Hoy, en Honduras, espera por el regreso del fútbol. Desde Centroamérica, dialogó con LA VOZ DE SAN JUSTO, y repasó su presente, su carrera y sus sueños a futuro.
Sportivo Belgrano le genera
siempre algo especial. La cercanía con su localidad de origen, El Arañado, sus
primeros pasos en el fútbol, la posibilidad para reinventarse nuevamente y,
principalmente, la felicidad de haber encontrado allí su lugar en el mundo.
Todo ello despierta el club de nuestra ciudad en Jonathan Mazzola, el volante
central que hoy viste los colores del Club Social Vida de Honduras, y que
espera por el regreso del fútbol en aquel país.
En territorio centroamericano es justamente donde permaneció durante toda la pandemia, más allá de que tuvo posibilidades de regresar a la Argentina. Su llegada se concretó en los primeros días de enero, luego de un semestre de alto vuelo en Huracán Las Heras de Mendoza, en el Federal A.
Sobre el club de nuestra ciudad, aseguró: "Representa tanto un inicio como un transcurso en mi vida futbolística muy muy lindo. Fui demasiado feliz allí, le estoy agradecido a toda su gente, me encantaría volver, a Sportivo lo siento como mi casa. En mi corazón le he tomado un enorme cariño y uno siempre quiere volver a esos lugares donde fue feliz".
En un mano a mano telefónico con LA VOZ DE SAN JUSTO, "Joni" se refirió a cómo lo tomó la pandemia de coronavirus, su estadía en Honduras, los entrenamientos, su paso por Mendoza y el recuerdo y el cariño por la "verde".

Su llegada a Honduras
"Si me llamás, seguramente escuches algún ruido de un pájaro raro de fondo, está lleno acá en Honduras", advirtió entre risas Mazzola antes de comenzar la entrevista.
La Ceiba es el nombre de la ciudad en la que radica, y en donde se encuentra su actual club: Club Deportivo Social Vida, una institución que cuenta con dos títulos de liga en su historia y que siempre se mantuvo en la élite del fútbol hondureño.
"La posibilidad surgió por un técnico uruguayo que vio mis videos, hacía un tiempo que me venía siguiendo porque ya me había llamado cuando estaba en Sportivo. Consiguió mi número y me llamó directamente. En ese momento no se dio pero al otro mercado, ya con expectativas más altas, me volvió a llamar y decidí venirme porque la situación en Argentina no es tan favorable en lo económico, la devaluación es muy grande, entonces decidí pegar el salto ya que era una primera división también", dijo "Joni".
Acerca de cómo se encontraba previo al parate por la pandemia, contó: "En lo futbolístico, cuando salís afuera del país, siempre cuestan los primeros meses de adaptación. Me costó al principio, es un fútbol diferente, muy físico, claramente diferente al nuestro. Físicamente se trabaja mucho. Llegué, hice pretemporada, ya había arrancado a jugar, pero entre papeles y habilitaciones, jugué solo dos partidos y apareció la pandemia. Cuando ya me estaba sintiendo bien, se paró todo. Ahora ya conozco mejor la ciudad, cuando arranque nuevamente el torneo voy a estar adaptado".
Y acotó: "Tenía muy buenas expectativas ni bien llegué. Se había armado un muy buen equipo, para pelear arriba con Olimpia, Motagua, Real España y Marathón, que son los equipos más grandes de acá. Habían traído muy buenos refuerzos. Hoy no cambió nada, creo que el segundo semestre va a ser bueno a pesar de que muchos jugadores no van a seguir. Yo estoy con contrato vigente, a la expectativa, esperando a ver qué resuelve el club. También esperamos las resoluciones del gobierno local y los dirigentes del fútbol, para ver si se puede jugar. Mi meta era hacer un buen torneo, tener continuidad y por qué no jugar en un grande de este país o en los países periféricos: México, Estados Unidos, Costa Rica".
Sobre su vida en Honduras, dijo: "Es bastante diferente en cuanto a costumbres. El clima es muy cálido porque hace entre 25 y 30 grados todos los días, de un momento para el otro vienen dos nubes, llueve, y al ratito sale el sol y vuelve a hacer calor. En ese sentido es un clima muy agradable. La gente es muy divertida, muy amable. La ciudad en la que estoy es muy bonita, tiene mar, tiene playa, el lugar está bárbaro. Sí para jugar complica el calor y la humedad. La diferencia la noto en las comidas y costumbres, solo en eso. La gente es muy futbolera".

En Honduras
Cuarentena lejos de casa
"La cuarentena me agarró acá en Honduras. Llegué en enero, después tuve que hacer la cuarentena y elegí quedarme acá, no estoy varado porque tuve dos vuelos de repatriación y decidí quedarme porque tenía contrato hasta diciembre. Sabía que en Argentina también iba a estar dura la situación y por eso me incliné por permanecer acá", relató Mazzola.
Y agregó: "Me tomó de sorpresa. A nadie le había pasado algo parecido. Viví días de mucha incertidumbre, de poca paciencia. Había venido mi novia desde Argentina y alcanzó a volverse. No es fácil pasar la pandemia fuera de tu país. Además, siempre hay algún que otro problema económico porque los clubes están pagando de a poco y no se hace fácil, pero la vamos sobrellevando, con objetivos cortos"
"No frené nunca los entrenamientos. Entreno de lunes a sábado y los domingos me los tomo para descansar más que nada la cabeza y desconectarme pero los primeros meses fueron duros a pesar de que estoy con dos compañeros argentinos y entrenamos y hacemos gimnasio juntos", continuó.
Consultado acerca de cómo se vive la cuarentena en Honduras, explicó que "acá es tal cual a lo que pasa en Argentina. Las complicaciones son las mismas. Fuimos avanzando despacio y ahora retrocedimos a nivel 1. A pesar de que hace calor, esto no impide el contagio. Trato de no mirar mucha tele, por lo menos en lo local, me enfoco más en lo que pasa en Argentina. Acá está grave como en todo el mundo".

Su paso por Mendoza
Tras dejar las filas de Sportivo Belgrano a mediados de 2019, Mazzola llegó a Huracán Las Heras de Mendoza, donde permaneció por un semestre para luego pasar al Vida de Honduras.
"El semestre en Mendoza fue muy bueno en lo personal y en lo grupal. Peleamos bien arriba con Maipú hasta el final. Habíamos formado un equipo muy bueno, que jugaba muy bien, me hacía acordar al Sportivo de Ariel Giaccone, que jugábamos muy bien. La pasé muy bien, es una ciudad muy linda y además, a la cabeza del grupo, el entrenador, le gustaba jugar bien", deslizó.
Sportivo en su vida
Hablar de Sportivo Belgrano es palabra mayor para Mazzola, que indicó: "Representa tanto un inicio como un transcurso en mi vida futbolística muy muy lindo. La verdad que fui demasiado feliz allí, le estoy agradecido a toda su gente. Los dirigentes, con Rubén Finetti y Diego Córdoba a la cabeza, se han portado muy bien conmigo".
"Cuando vuelvo de San Luis (de Estudiantes, en enero de 2018), en el primer semestre mío, con ese equipo que perdimos la semifinal con Gimnasia de Mendoza. Esos seis meses fueron de mi mayor agrado en lo futbolístico, en el vestuario, en la ciudad, con la gente siendo siempre amable. Me sentía en mi casa, que de hecho estoy muy cerca. La gente del club nos atendía de una manera increíble. Realmente el club era una familia, todo estaba armónico y los resultados por suerte se nos daban. Era un gran equipo que jugaba muy bien", sostuvo.
"Me encantaría volver, a Sportivo lo siento como mi casa. Fue mi comienzo a los 10 años. En mi corazón le he tomado un enorme cariño y uno siempre quiere volver a esos lugares donde fue feliz. Siempre lo sigo y ojalá se dé el regreso, ahí soy feliz, lo siento mi lugar en el mundo", cerró.
