Festival Villa María: Carlos Rivera: "No soy el típico cantante juvenil"
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Imagec801abe183674d7d95f70d34da5634ee.jpg)
El anfiteatro deliró cuando Rivera invitó a una de las fans del público a subir al escenario.
El cantante y actor mexicano Carlos Rivera, que anoche la "rompió" en el 51º Festival Internacional de Peñas de Villa María, se presentará este jueves en el teatro Broadway de Rosario y el sábado en el Luna Park, dijo que no se considera "el típico cantante juvenil" y defendió el derecho del artista a cuidar su privacidad.
Como cierre de la gira presentación de "Yo creo", Rivera emprendió una gira por la Argentina, mientras graba su nuevo álbum para el que trabajó con Andrés Castro, productor de Carlos Vives y Luciano Pereyra, Kiko Cibrián -ex mano derecha de Luis Miguel- y Erika Ender, la autora de "Despacito" de Luis Fonsi.

Rivera, que comenzó su carrera como actor de musicales en el teatro como "El Rey León", "Mamma Mia", "La Bella y La Bestia", pasó luego al canto y ya lleva tres álbumes que lo convirtieron en una de las grandes figuras de la música romántica en América Latina.
Sobre la vida de un artista popular y sus altibajos, Rivera charló con Télam:
-Uno puede ver los beneficios de ganar un Grammy y estar nominado a una oleada de Grammys. ¿Cuál es el costo, que ya no te guste tanto?
Todo lo que tenga que ver con música a mí me hace feliz. La parte que tiene que ver con la no música, cuando la prensa busca más al personaje y su vida es la que me cuesta más trabajo. Entiendo que es así, pero trato de defender mucho el poder guardar lo que me queda.
-¿Están viviendo en la prensa mexicana un momento de mucho periodismo de farándula?
Eso siempre ha existido, pero yo trato de no abrir la puerta, no hablo de mi vida, ni de mi vida amorosa ni de la vida de mi familia. Difícilmente tú verás que subo fotos con mis hermanos o mis papás a mis redes sociales, entonces ya desde ahí hay un "esta parte no se toca". Yo creo que si te pasas subiendo fotos besándote con tu chica, después no puedes quejarte si se meten a tu cocina.
-¿Tu parte actoral en qué la estás volcando? ¿Tenés algún proyecto?
Ahorita el problema es el tiempo. Creo que así como en su tiempo me dediqué al teatro e incluso a la televisión dejando un poco de lado la música, ahorita estoy en ese mundo contrario. ¿Por qué? Porque la música es un tren que no regresa. Sin embargo, personajes siempre va a haber, esos no se van, el teatro siempre va a estar ahí y la televisión siempre va a tener un personaje para hacer. La música no te espera, por eso ahorita quiero seguir haciéndolo el tiempo que mi música me necesite y el proyecto me demande. Hay muchos proyectos, me llegan muchas invitaciones, pero al final es pensar que en el teatro me tengo que meter un año y en la tele 10 meses, por lo menos.
-¿El éxito y la notoriedad te cambian como artista?
Yo le quiero cantar al amor y ahí existe lo romántico, pero es solo una parte. Creo que también por eso ha ocurrido mucho lo que ha pasado con mi música en todos lados, de ver todas las edades, familias enteras que llegan a mis conciertos. No soy el típico cantante masculino juvenil al que siguen las chicas, que también pasa obviamente. Trato de que si tengo la posibilidad de que me escuchen, que lo que me escuchen diga algo y se vayan inspiradas con algo más. Entonces, terminan yendo esas chicas con sus papás o su abuela y todos entienden lo que hago y lo que quiero decir. Lo sumo, además, a muchas anécdotas y a muchas cosas habladas y conecto las canciones con esos mensajes. Entonces, termino haciendo algo más importante que simplemente llenarme el ego de aplausos y gritos, y me salgo de cada concierto satisfecho de haber aportado algo a quien me escucha.
-¿Qué tipo de papeles te llegan: del galán típico, latin lover o de narcotraficante como estereotipa Hollywood a los latinos?
Sí, tiene que ver mucho con eso. De hecho, en la televisión una de las cosas que he tratado de romper es el estereotipo del galán de la telenovela, no me veo así. El único proyecto que yo acepté de la televisión, que es "El Hotel de los Secretos", yo era el hijo bastardo del dueño del hotel y, por ende, por el que giraba alrededor la historia. Era un personaje que al menos buscaba tener otro tipo de exigencia actoral, no era el típico posando hacia la cámara para verse bien, todo lo contrario. Eso a mí me llamó mucho más la atención. Después me han ofrecido cualquier cantidad de protagónicos de galán telenovela que he rechazado. No me llama mucho la atención. Pasa lo mismo en el teatro, creo que mucho de lo que no he podido aceptar ahora, más que por una cuestión de historia que sí tiene que ver también, es porque o hago eso o le doy continuidad a lo que está pasando con la música y no ha sido ningún personaje que me haga renunciar a lo que estoy haciendo. Incluso me han ofrecido Broadway, que es un sueño pendiente. El "Rey León" sí me hizo decir "que se pare todo, yo lo quiero hacer". Hasta hoy no ha llegado ningún otro personaje que me mueva lo suficiente como para decir "esperamos el disco un año más para hacer este proyecto". Si llegar a ocurrir lo haría sin pensarlo.
-¿En tu nuevo disco volcás experiencias personales?
Compuse una canción de protesta, yo nunca me he metido en temas de política ni en cosas así, pero así como te hablaba del amor universal, esta también puede tener diferentes significados. Uno de ellos, por los que me inspiré, es de la tiranía de las personas que creen que te pueden decir a ti o sentenciarte a que no sirves para algo o que no vas a lograr nada, y a fin de cuentas ¿tú quién eres para decirme a mí que no puedo lograr algo? En el tiempo que escribí esa canción ocurrían de los peores momentos de Venezuela, cuando la gente empezó a salir a la calle y los estaban matando, y es curioso porque mientras escribía la canción muchas cosas me salieron en ese contexto. Esa canción es de las más fuertes que he escrito, la carga casi de rabia es muy fuerte. Sin embargo, no deja de ser algo donde uno habla de la justicia y de la vida. Yo creo que históricamente no hay quien haya sobrevivido a una vida perfecta después de haber sido tan malos y terribles con su gente. En mi parte lo pensé mucho con algo que me tocó pasar cuando empecé con mi carrera, que recién empezaba y las cabezas de la carrera...
-Eso también te iba a decir, que es aplicable a la vida de un trabajador.
A mí me dijeron que no iba a pasar nada conmigo, y de repente resulta que los que hoy no son nada son ellos. Esto te lo cuento porque tiene que ver con el disco y lo que termina inspirándome a escribir canciones o tener algo para comunicar. Mi abuela fue presidenta municipal de su pueblo, la alcalde, y cuando dejó el cargo vemos pasar gente que trabaja ahora y que pasaban en los coches que son propiedad del ayuntamiento como si fueran los dueños de todo, incluso del vehículo. Me acuerdo que ella volteó, se rió conmigo y me dijo "pobres, cuando acabe su mandato lo único que les van a quedar son las llantas viejas".
