Felizia: “Los éxitos se alcanzan con mucho esfuerzo y una pila de fracasos”
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Es uno de los deportistas más prestigiosos de la ciudad. Su excelso currículum en el tiro rápido y su condición de olímpico lo instalan en un plano de máxima excelencia. Poder entrevistarlo siempre presagia abordar una rica charla, de esas que bien podrían durar horas, sin frases hechas, por el contrario, nutrida de palabras precisas, reflexivas, que sirven de aprendizaje como cuando afirma: "Así se hacen los éxitos, con mucho esfuerzo y una pila de fracasos".
Su actualidad deportiva denota cambios, sin el fervor y las prioridades de otrora. Una perspectiva diferente adoptada desde lo alto de su veteranía que invitaría a pensar en su retiro, aunque es difícil aventurarse a esa predicción.
Es que él todavía no piensa en "jubilarse", aunque prefiere manejarse de manera prudente, pasiva, una forma relajada de disfrutar la disciplina en la que alcanzó gran relevancia.
A sus 54 años, Daniel Felizia ya no se aferra a un determinado calendario deportivo y su tiempo lo comparte con otras actividades, aunque el entrenamiento en el polígono sigue estando en su rutina porque ese fuego interior todavía lo mantiene vigente, como que el año pasado logró el título sudamericano en Chile.
Pero sin dudas, las máximas competencias quedaron fuera de la línea de tiro, como para empezar a atesorar aquellas grandes conquistas e importantes galardones hoy convertidos en valiosas piezas de colección que encierran una incomparable historia cuyo epílogo el tirador ya empezó a escribir.
-¿Tenes previsto un cronograma de actividades para el 2017?
-No, para nada. Mirá, siempre pise a fondo y ahora estoy más tranquilo, voy paseando, si se presenta algo que me gusta agarro viaje, de lo contrario no. No entreno con la furia de antes donde iba por todo, estoy más relajado. Entreno menos, disfruto más, es otra actitud, antes iba a 200 buscando la meta final, y ahora voy a 80 disfrutando más el paisaje.
-¿Vas a elegir las competencias?
-Primero, para representar al país en el exterior hay que clasificar , para eso hay que tirar las evaluativas, entonces a medida que haya evaluativas, voy y luego veo y elijo, para Chile fue así. Fui a Buenos Aires, estaba primero en el ranking y me dijeron que tenía que ir al Sudamericano, en principio no quise ir pero me insistieron, bueno, fui y gané.
Entonces ahora depende de las circunstancias, del momento, del trabajo, de la familia. Antes había que ir sí o sí.
-Hoy no te pones más metas, por ejemplo los Juegos Olímpicos...
-Y no, porque ahora soy consciente de que no estoy en el rendimiento de antes, estoy en una posición mucho más modesta, no lucho por estar en esos eventos que demandan un alto rendimiento. Antes iba por todo, le daba con todo para adelante buscando la medalla en cada evento.
-Pero seguís yendo a entrenar al polígono...
-Sigo yendo a los entrenamientos, pero sin la intensidad de antes. A esta altura del año ya me preparaba porque de algún modo sabía por cómo estaba tirando que iba a viajar al exterior, iba a estar participando en el calendario internacional representando a la argentina.
Pero ahora como mis puntajes no son los de antes, el plan del año lo voy armando según se presente, antes estaba mucho más organizado y planificado porque tenía la ambición de ir a todos los eventos posibles, lograr el mejor papel y luchar por una medalla. En cambio ahora si voy, todo bien, y sino también.
-Es que ya estás satisfecho con todo lo que conseguiste..
-Totalmente, es una actitud mucho más pasiva, es como que elijo más, voy a los eventos que más me gustan. Ya pasó ese furor de querer ir por todo, me ubico en los resultados que voy obteniendo.
-Igualmente en Chile demostraste que el pulso está intacto...
-Aunque no tiré bien la clasificación, la final que tiré fue espectacular y eso está bueno porque en el momento de luchar por la medalla, logré el oro individual y en equipo.
-¿Es una manera de ir retirándote del escenario mayor?
-Voy mucho más despacio, para mí retirarme significaría guardar las armas y dejar de tirar, no entrenar más, no pertenecer más al equipo nacional, eso sería retirarme. No estoy en esa postura, en cambio sí en ir más despacio.
No estoy tirando tan bien, entonces hace que uno busque otro tipos de resultados, otro tipo de actividad. A la súper alta competencia estoy aflojándole.
-¿Estás tirando por hobby?
-No, como hobby sería puramente recreativo, y lo mío es aún competitivo, pero los entrenamientos son de menos horas, porque con este plan de actividad no tiene sentido estar súper entrenado. Sigo tirando, estando en el equipo nacional, pero repito, en una posición más tranquila. Siempre tiro para ganar, pero cuando la preparación es diferente, tiras con otro espíritu competitivo.
-¿Estás cambiando a otro deporte?
-Nada de que me distraiga de lo que quiero hacer en el tiro, solo que como tengo más tiempo libre sí, empecé a jugar al golf, entonces eso me ocupa el tiempo que antes lo ocupaba el tiro.
Antes entrenaba siesta tras siesta y sábados y domingo, y bueno, hoy me digo ¿qué hago?, capaz que me voy a jugar al golf.
-Seguís los pasos de mamá Amanda...
-Si, arrancamos con mi hijo Patricio y vamos tras los pasos de mamá. Imaginate, estamos haciendo los primeros palotes, me entretiene, me divierte. Aparte con mi mamá por detrás, el aprendizaje es intenso y su aporte en experiencia, reglas y conceptos es valiosísimo.
-Cuando ves los premios recibidos interiormente sentís que ya cumpliste...
-El otro día miraba la transmisión de los premios Olimpia y me hacía un cosquilleo la panza, pero una vez que miro los premios que obtuve, me digo que más podría pedir. Tuve todos los éxitos que nunca imaginé, y aunque uno crea que puede seguir ganando, también hay que asumir que no.
La cantidad de premios y éxitos que tuve me dejaron más que satisfecho, porque mi carrera deportiva sin duda alguna ya cumplió una etapa más allá de que no quiero dejar, pero los mejores momentos evidentemente han pasado.
-La edad empezó a incidir...
- Y la edad sin dudas, porque no tengo el rendimiento de hace 20 años, los reflejos, la vista, el viajar, el soportar los vuelos, hoteles, comidas, llegar y seguir...
Si tenes 30 años no te das cuenta, pero cuando uno se pone grande, el físico empieza a sentir el entorno y la prueba misma, ves a un chico de 25 años los reflejos y la vista que tiene, claro, lo podré compensar con la experiencia pero a todos los competidores les llevo 20 años y entonces algo está pasando.
Después de casi 40 años de viajar, tirar, ganar, perder, lograr un montón de premios, me digo a mismo "ya está". No dejo de tirar, pero ahora lo disfruto de otro modo.
-Estás en una posición de transmitir tu experiencia.....
-Cuando fui a Chile viajé con toda la delegación y vi un recambio generacional. Entonces traté de aportar todo lo que se y contar mis historias que los chicos las escuchaban con mucha atención porque hablaba de épocas donde ellos no habían nacido y yo ya estaba tirando tiros por Europa. Es lindo transmitir esos valores y esa constancia de que si uno le pone esfuerzo, dedicación y tenés condiciones, podes llegar muy alto.
-A todos los premios le das el mismo valor o los Olimpia tienen una mayor cotización?
-Los Olimpia tienen su encanto muy especial porque es un premio en el que hay que haber tenido un año de éxitos notables . Tengo el orgullo de haber sido nominado en la terna 12 veces y me gané seis de ellos. Son reflejo de años fantásticos para mi y fueron cierres de años perfectos y que sólo te lo ganas si sos el mejor de toda la Argentina.
Y los Córdoba Cuna de Campeones tengo unos 21, un reconocimiento anual hermoso también.
-¿Los miras con nostalgia?
-No les ando por detrás con añoranza sino con orgullo, cuando los veo digo ¡ah qué bueno que fui esos años! y me siento orgulloso. Están en mi corazón en un lugar adecuado, y son el reflejo de historias únicas e inolvidables.
Hay que imaginar que detrás de cada premio hay una cantidad importante de fracasos, porque así se hacen los éxitos, con mucho esfuerzo y una pila de fracasos. Pero es muy lindo poder sentirlos y vivirlos con la tranquilidad de que el esfuerzo valió la pena.
-Este año lo afrontas con tranquilidad...
-El año lo encaro con agenda abierta, si pinta algo lindo veremos, muy tranquilo, entrenando, tirando menos y eligiendo más.
-Entonces el retiro todavía puede esperar...
-El retiro será cuando deje de tirar que puede ocurrir algún día, pero por ahora me gusta ir a entrenar y si me dicen en Buenos Aires hay que tirar voy para allá, porque me llaman, me consultan. Ese fuego interior está intacto pero con un enfoque distinto, más relajado.
