Fassetta, “más argentino” que nunca
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Imagee15291030f7345d1903556c546ef0d93.jpg)
Mariano Fassetta evocó el título conseguido con Córdoba en el 84º Argentino de mayores de Misiones como asistente del entrenador Fernando Aguilar.
Consagrarse campeón no es una situación que suceda todos los días, más aún si el lauro conseguido es a nivel nacional. Incluso era la única palabra que le faltaba en su "diccionario" de entrenador. Por eso él siente un gozo interior muy grande y lo comparte con su entorno, los que lo acompañan en todo momento, sin importar si las condiciones son favorables o no.
Ha sido su logro más importante como "coach", pero esta vez cumpliendo funciones de asistente del director técnico Fernando Aguilar, con el que llevaron a Córdoba a quedarse con el 84º Argentino de Mayores de básquet masculino en Misiones.
El sanfrancisqueño y técnico del Centro Social de Brinkmann, Mariano Fassetta con la gentileza que lo caracteriza accedió a la requisitoria de LA VOZ DE SAN JUSTO en el que rememoró el inolvidable suceso, ese que lo instaló en la historia del baloncesto de la provincia -consiguió su 12° corona- y mejor todavía en el "más argentino de los campeonatos".
-Este campeonato se tradujo en una situación de gran
aprendizaje...
-Sin lugar a dudas fue un aprendizaje total, desde el primer momento, no fue solamente la semana de competencia sino que nos juntamos dos semanas antes en Córdoba a entrenar, a concentrarnos. Estuvimos parando en la Federación de Córdoba junto al cuerpo técnico y algunos jugadores. Fue una experiencia increíble lo vivido en lo que duró todo el proceso.
-¿Hubo algún aspecto
que te llenó de orgullo?
-Lo que me llena de orgullo es haber formado parte de un grupo en que lo único que importaba era ir a representar a la provincia y hacer el mejor papel posible, no había premios ni sueldos de por medio, entonces ir a competir por la camiseta y representar a la provincia era un orgullo. Y en eso del honor y orgullo estábamos todos, los chicos y el cuerpo técnico.
-Ser asistente también te otorgó una gran responsabilidad...
-Considero que la responsabilidad fue mucha, en la etapa de entrenamiento estuve una parte a cargo de los trabajos y después en la semana de competencia por ser justamente el asistente me tocó toda la parte del estudio del rival. Lo tomé con mucha responsabilidad y seriedad, nos hemos pasado noches viendo partidos de los rivales. Era mi trabajo y tenía que cumplir con eso.
-Al parecer con Aguilar forman una dupla ganadora. ¿Qué
opinas de él?
-Con respecto al "Chueco" (Fernando Aguilar), es un entrenador que había enfrentado en varias oportunidades y nunca habíamos compartido trabajo, bueno, desde el momento que me llamó para que trabajara con él me demostró profesionalismo, interés, es muy buen compañero, abierto a escuchar e intercambiar opiniones, principalmente abierto a enseñar constantemente. Es un entrenador súper positivo, ganador, le gusta trabajar duro, pero principalmente es un apasionado de lo que hace entonces eso le da un plus porque está permanentemente pensando en lo que hace.
-¿Qué fue lo mejor que mostró el plantel?
-Mirá, más que un equipo de básquet fuimos un grupo humano en el que tiramos todos para el mismo lado, no había intereses individuales sino que estaba el rendimiento del equipo por sobre todas las cosas. Quedó demostrado en los entrenamientos, en el viaje compartiendo, en la fase de grupo donde perdimos un par de juegos y no la pasamos bien, pero siempre tirando para el mismo lado.
Si bien los doce son profesionales del básquet mostraron un espíritu amateur que lo hizo todo más llevadero.
-¿Qué te generó ser campeón argentino?
-Ser campeón argentino me generó felicidad, orgullo, alegría. Hace un año atrás cuando estaba sin trabajo no me imaginaba este presente. Gracias a Dios apareció un club que me dio la oportunidad de trabajar y después esta oportunidad que me dio la Federación de Córdoba, el "Chueco" Aguilar de ser parte de su cuerpo técnico, bueno, coronar esto que ya había sido enriquecedor con un campeonato duplica la alegría. Me hubiese gustado tener en ese momento a mis seres queridos para darles un abrazo pero la distancia era muy grande y no se pudo dar.
-¿Intuían que eran
candidatos?
-La idea era estar toda la semana en el campeonato. En la previa algunos medios nos tildaban como candidatos pero nosotros considerábamos que teníamos que ir paso a paso y no creernos ese rótulo, es más, costó la fase de grupos en donde jugamos cinco partidos y perdimos dos. Sí, teníamos material pero debíamos ir a paso a paso y desarrollando el torneo.
-¿Qué sucedió en las dos derrotas que tuvieron?
-Con Tucumán no hicimos un mal juego pero los porcentajes de cancha fueron muy malos, entonces no fuimos competitivos en el juego desde ese rubro y hoy por hoy en el básquet si no metes no ganas, si bien defendimos correctamente porque ellos hicieron un score muy bajo, adelante no pudimos convertir.
El otro partido que perdimos fue contra Entre Ríos, ellos venían muy bien y no estuvimos presentes en el juego en ningún momento, eso hizo que sacaran rápidamente la diferencia y nos sentimos superados en todos los aspectos. Fuimos superados de principio a fin.
-Pero después vino lo mejor...
-Una vez que pasamos de ronda con la ayuda de Entre Ríos y esperando resultados, se vino Misiones en semifinales, tuvimos un día de descanso, preparamos ese juego y bueno, los muchachos se pusieron en la cabeza que no había que dejar pasar la oportunidad, que nos habían dado vida y había que aprovecharlo. Jugamos contra el local a cancha llena, 1500 personas en contra y creo que ahí que se empezó a ver el buen básquet que teníamos y no flaqueamos en ningún momento del juego lo que nos permitió ganar sin ningún tipo de sobresaltos.

- Y pudieron
desquitarse ante Entre Ríos...
-Después accedimos a la final con Entre Ríos, y ya teníamos la confianza al 200 por ciento, los chicos consideraron que habíamos tenido un mal juego contra ellos en la ronda clasificatoria y que estaba la posibilidad de que lo podíamos revertir.
Estoy convencido de que llegamos a la final en nuestro mejor momento y con la autoestima bien alto por haber sacado al local en semifinales, entonces eso nos dio un plus, sabiendo inlcuso que Entre Ríos venía invicto y con el ánimo por las nubes. Era solo un partido y las chances estaban iguales.
-¿Es tu logro más importante como entrenador?
-Sin lugar a dudas es lo más importante que logré como entrenador, el hecho de estar presente en una competencia como el Argentino de mayores y coronarlo con el título es sin dudas lo más importante que logré. Además debo confesar que es la primera vez que salgo campeón al frente de un equipo.
-¿Cuáles son los
planes futuros?
-A futuro los planes son seguir trabajando en Centro Social de Brinkmann, club que me dio la posibilidad de volver a trabajar después de seis meses donde estuve parado y estoy muy agradecido a ellos. La idea es siempre ir creciendo, pero tengo un compromiso con el Social así que estoy muy cómodo ahí.
-¿Algo para agregar?
- Y agradecer a toda la gente que me apoya, a mi familia, mi novia, mi hija Morita, la verdad que son de fierro, me fui de casa casi un mes y ellas siempre positivas y alentándome, a mis viejos, hermanos, cuñados que siempre están pendientes de lo que uno hace, al Centro Social de Brinkmann que me dio la posibilidad de pertenecer a esta selección y ausentarme al trabajo por esos días. También quiero agradecer al Colegio Fasta que también me permitió ausentarme unos días al trabajo para poder estar presente en el Argentino.
