Estafan a un panadero con el "cuento del tío" y le sacan $10.000
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La víctima es un trabajador de Colonia San Bartolomé y los delincuentes le dijeron que le entregarían en San Francisco la harina que compró creyendo que se trataba de un verdadero proveedor.
Un panadero de Colonia San Bartolomé fue víctima de la modalidad delictiva conocida como "cuento del tío" y le robaron 10.000 pesos.
La víctima, Jorge Tolosa, fue engañada por desconocidos que se hicieron pasar por vendedores de harina, la materia prima que él necesita para elaborar los productos de panadería.
Los delincuentes se contactaron telefónicamente con Tolosa hace dos semanas aproximadamente para ofrecerle harina. El panadero rechazó la oferta al explicarles que trabajan con otra marca de harina. En tanto, los embaucadores insistieron con los llamados hasta que convencieron a Tolosa. Quien llamaba se presentó como Julio Rossi.
Los falsos proveedores le pidieron al panadero que retirara en San Francisco la harina comprada y que en ese momento se realizaría el pago. La víctima accedió y finalmente este jueves viajó hasta nuestra ciudad.
Una vez aquí, junto a un amigo, Martín, el panadero se dirigió al jugar pautado: pasaje Cornaglia, a la altura del portón trasero del supermercado VEA. Allí se encontraba un hombre de unos 65 o 70 años el que les prometió la entrega de las bolsas de harina luego de que el panadero le abonara los 10.000 acordados.
Tolosa hizo el pago y el hombre -que cargaba unos papeles en los que tenía anotaciones de números que simulaban ser los correspondientes al pedido- les indicó que ingresaría un momento al estacionamiento del supermercado para buscar -estiman que en algún vehículo- el remito de la transacción.
Sin embargo, esta persona no regresó, llevándose consigo el dinero. A los pocos minutos, la víctima recibe un llamado del supuesto Rossi quien le decía que se dirigiera hasta la estación de servicios YPF de la ruta 19, hacia Devoto, donde el camión descargaría la harina.
A bordo de la Traffic en la que se conducían, Tolosa y su amigo fueron hasta el lugar, aguardaron unas horas pero ni noticias del cargamento. Se retiraron y regresaron al pasaje Cornaglia y tampoco hallaron a ese hombre que les había recibido la plata.
Se dieron cuenta que habían sido víctimas de un engaño. Rápidamente radicaron la denuncia policial pero hasta horas de la tarde, nada se sabía de los estafadores.
