Estados Unidos: la historia se repite
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Los grandes diarios norteamericanos sacuden al gobierno con titulares cada vez más escabrosos y el Parlamento ahora ejerce su rol investigador, tal como lo hicieron en el Watergate y en otros escándalos como el denominado Irán - Contras por ejemplo.
En un lúcido editorial reciente, el diario El País de Madrid tituló "Trump se nixoniza". Hizo referencia así al escándalo desatado en los Estados Unidos luego de que el presidente de ese país despidiera sin más al titular del FBI, James Comey, quien al parecer había llegado demasiado lejos en su investigación de los vínculos que tendrían personajes muy cercanos al excéntrico mandatario con el "establishment" ruso.
El ex jefe del FBI fue el máximo responsable de la investigación. Y su despido no hace más que acrecentar las sospechas sobre la relación, para algunos cada vez más evidente, entre el ascenso de Trump a la Casa Blanca y la participación rusa en este proceso. Los observadores internacionales han comenzado, entonces, a vincular el caso actual con el que obligó a renunciar al ex presidente Richard Nixon, conocido mundialmente como Watergate.
En aquel episodio, numerosas irregularidades en la elección presidencial fueron motivo de investigación, cuyo detonante fue el descubrimiento del espionaje en la sede del Partido Demócrata. Nixon despidió también al encargado de investigar estos hechos. Pero no pudo tapar el sol con las manos y se vio obligado a renunciar.
En estos agitados días que transcurren en la capital norteamericana, se supo que el ex titular del FBI lideraba la investigación que pretendía determinar si la campaña electoral de Trump contó con la complicidad de oscuras agencias de inteligencia del gobierno de Rusia que se dedicaron a robar información a los demócratas y, en tiempos de la posverdad, a difundir noticias falsas en las redes sociales.
Al parecer, Comey había avanzado hasta un punto en el que la incomodidad llegó a la Casa Blanca por las revelaciones que se vienen ventilando en la prensa. Y fiel a su temperamento, en una medida intempestiva, el presidente destituyó al funcionario. Abrió la Caja de Pandora. Porque ahora es el Senado estadounidense el que investiga la posible coordinación entre el equipo de campaña de Trump y Rusia.
Los grandes diarios norteamericanos sacuden al gobierno con titulares cada vez más escabrosos y el Parlamento ahora ejerce su rol investigador, tal como lo hicieron en el Watergate y en otros escándalos como el denominado Irán - Contras por ejemplo. De las crónicas que revelan episodios muy confusos se desprenden opiniones como la formulada por The Washington Post esta semana: "Como consecuencia de la interferencia descarada del presidente Trump con la independencia del FBI y el Departamento de Justicia, el país se enfrenta a una crisis de confianza en la administración de justicia no se había visto en más de cuatro décadas, y preguntas inquietantes que exigen respuestas inmediatas".
Pasaron cuatro décadas como afirma el prestigioso medio de la capital de la potencia del norte. Aquel Watergate se llevó puesta la figura de Richard Nixon. ¿Estamos a las puertas de un caso similar? ¿Se repetirá la historia?
