Espera la reacción
El base sanfrancisqueño que juega en San Isidro espera que el equipo logre el cambio de mentalidad necesario para afrontar la recta final de esta segunda fase de la Liga Argentina de Básquet.
San Isidro no está pasando un buen momento en La Liga Argentina de Básquet, ya que viene pasando una mala racha con derrotas consecutivas, donde a las caídas fuera de casa le sumó haber dejado el invicto de local.
De todas maneras, el experimentado base Martin Müller indicó que es un momento para olvidar todo lo malo que se hizo y pensar que de ahora en más se vienen partidos importantes para pensar en dejar la parte baja de la tabla.
Antes del entrenamiento de ayer, el sanfrancisqueño habló con LA VOZ DE SAN JUSTO y destacó: "Estamos en un momento muy delicado del equipo, en una instancia del torneo donde tenemos que empezar un campeonato nuevo. Nos jugamos un mini torneo de 10 partidos, con 4 ó 5 equipos que estamos peleando ahí abajo. Es la realidad, hay que asumir las cosas como son. Después veremos para que estamos. A partir de hoy no tiene sentido mirar para atrás y tampoco tan adelante, ni especular con resultados, ni trabarnos con la racha negativa. Se nos viene un rival directo ahora en nuestra cancha, es el momento justo para ponerle un corte a la racha, cambiar la imagen, la cabeza, ser más optimistas y positivos. La competencia nos puso en casa y con un rival directo, más que eso no se puede pedir. El equipo tiene que estar a la altura de las circunstancias y jugar sabiendo que el margen de error se achicó mucho".
A la vez que añadió: "En los partidos de local comenzamos mal, especulamos con lo que el rival ofrecía y cuando nos pusimos en el segundo tiempo con otra mentalidad, los pudimos dar vuelta, pero no es lo ideal. De visitante cuando queremos reaccionar es tarde y de local cuando te toca un rival sólido como lo fue Unión de Santa Fe, es muy difícil revertir 20 puntos. El esfuerzo que hacés es el doble, corrés de atrás todo el tiempo, entonces teníamos la confianza de que en algún momento podíamos ganar, pero la realidad es que en los últimos dos partidos no nos alcanzó. A partir de ahora el foco de atención tiene que estar más arriba, necesitamos desde la entrada en calor ser el mejor equipo que podamos y no especular. Además, ya no podemos regalar ni dos minutos, es una situación que venimos arrastrando y no se tiene que dar más. Siento que el equipo enfocado, jugando al mejor nivel posible, la mayor cantidad de tiempo, la historia sería otra. Espero que el domingo podamos hacer nuestro mejor básquet pero en un tiempo prolongado".
El equipo ha sufrido constantes modificaciones en su plantilla, lo cual también es factor fundamental para marcar el presente que atraviesa. "Es normal que haya cambios porque el deporte profesional es así. La realidad es que cuando el equipo no está bien ya se duda del nivel de los jugadores y se pone en duda la capacidad del cuerpo técnico. Esto pasa acá, en otros países donde hay competencias largas y rachas negativas. Pero tenemos que tener la frialdad y el optimismo de que el jugador que viene nos va a sumar cosas importantes. Ahora nos afrontamos a un cambio más de extranjero, de quien se va uno le desea lo mejor para el futuro, pero tenemos que aferrarnos a que quien venga nos va a dar presencia abajo del aro, algo que perdimos con la lesión de Santiago (González). No hay dudas que Santiago era nuestro referente en la zona pintada, hoy se lo estamos pidiendo a Durley y su juego es diferente. Soy optimista de que quien venga nos va a dar cosas que el equipo necesita".
Por ultimo se refirió al entendimiento del plantel sobre la idea del entrenador. "Hablamos mucho con el cuerpo técnico, vemos videos, nos quedamos después de los entrenamientos, todo el tiempo estamos en contacto porque es un cuerpo técnico muy abierto al dialogo e intercambio de opiniones. La realidad es que las cosas han salido mal, pero somos los jugadores los que estamos adentro de la cancha y tratar de plasmar la idea que el técnico nos da. Muchas veces no estamos enfocados como deberíamos, no hacemos realmente lo que nos pide o lo intentamos y nos sale mal. Somos nosotros lo que tenemos que llevar adelante el plan de juego que nos brindan. Es momento de ponerse el overol, hacerse cargo de la situación, saber que el momento es delicado pero tenemos revancha. Tenemos tres partidos de local y está todo dado como para hacer un quiebre y llevar el equipo para arriba. El domingo es el partido más importante del torneo, no hay que mirar para atrás ni para adelante".
