Seguridad vial
España multa a peatones que crucen la calle mirando el celular
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/05/peatones_celular.jpg)
La Dirección General de Tráfico reforzó los controles sobre peatones distraídos con el teléfono móvil. Las sanciones van de 80 a 200 euros y buscan reducir los accidentes en zonas urbanas.
La Dirección General de Tráfico (DGT) de España endureció los controles sobre peatones que crucen la calle mirando el celular, una conducta que puede ser considerada negligente y derivar en importantes multas económicas.
Las sanciones parten de los 80 euros y pueden llegar hasta 200 euros en los casos más graves, como cruzar con el semáforo en rojo o hacerlo por lugares no habilitados. La medida forma parte de distintas campañas impulsadas para disminuir los atropellos y mejorar la seguridad vial en las ciudades españolas.
El director del Observatorio Vial Latinoamericano (Ovilam), Fabián Pons, respaldó los controles y advirtió sobre los riesgos de circular distraído con el teléfono móvil. “Creo que es algo correcto, porque el tránsito se hace con todos los componentes del entorno vial. Los peatones forman parte de ese entorno vial”, afirmó.
El especialista señaló que un peatón que cruza distraído puede provocar siniestros graves. “Un peatón desaprensivo que cruza por cualquier lado o que cruza distraído con el celular puede generar un siniestro grave”, sostuvo.
Pons remarcó además que los controles no deberían limitarse únicamente a los conductores de automóviles, sino también alcanzar a peatones, ciclistas y usuarios de monopatines eléctricos, debido a su incidencia en la siniestralidad urbana.
En ese marco, citó el caso de la ciudad de Barcelona, donde se colocaron advertencias en el piso en esquinas transitadas para alertar a quienes esperan para cruzar. Según indicó, “el 33% de los muertos en siniestros viales en Barcelona son peatones”.
El director de Ovilam también cuestionó la falta de controles en Argentina y consideró que el problema no pasa solamente por dictar normas. “El secreto no está en hacer la norma. Escribir una norma lo escribe cualquiera, el problema después es hacerla cumplir”, expresó.
Finalmente, insistió en la necesidad de generar conciencia sobre los riesgos de cruzar distraído o fuera de las sendas peatonales. “Mucha gente dice: ‘Sí, pero yo tenía razón’. Sí, tenía razón, pero está muerto. Entonces, ¿qué es lo importante? ¿Tener razón o estar vivo?”, concluyó.
