“Es hora de marcharme”: el doloroso adiós de los jóvenes que emigran
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El sanfrancisqueño Lisandro Masetti decidió dejar su vida en nuestro país para buscar un futuro mejor afuera. Una despedida triste, dolorosa, repitiendo la historia de los abuelos pero al revés.
Por Stefanía Musso | LVSJ
"Perdón mi Argentina querida, pero es hora de marcharme. Prometo volver a verte y abrazarte. La historia se repite, pero esta vez, es al revés. Gracias abuelos por haber tomado por aquel entonces, la misma decisión que hoy tomo yo. Me tengo que ir, por mí, por mi familia, por mi bienestar. Te llevo en el corazón hoy y siempre. Espero me perdones", publicó Lisandro Masetti Tambornino, de 30 años, en su cuenta de TikTok.
Esta despedida a través de la famosa aplicación la hizo el mismo día que tomó un colectivo con destino a la ciudad de Buenos Aires. Desde allí, hacia Madrid y luego a la ciudad suiza de Basilea, donde lo esperaba un nuevo trabajo que comenzará este lunes buscando un nuevo futuro y la estabilidad económica que en San Francisco o en el país no encontró.
En la Terminal de Ómnibus de nuestra ciudad quedaron su esposa, su hija de dos años que viajarán a fin de año cuando él ya esté instalado, y sus padres y su hermana. Todos los suyos que lo despidieron con un abrazo, dos banderas de Suiza y Argentina, y hacia allá viajó buscando un futuro prometedor.
Con una cadenita del mapa argentino que también lleva su compañera de vida, la Argentina quedó atrás para empezar a escribir una nueva etapa.
Como Lisandro, otros chicos se suben a esta experiencia. Un reciente estudio elaborado por el Banco Mundial (BM) asegura que la Argentina es el país de América Latina con más cantidad de profesionales que emigran en búsqueda de una mejor calidad de vida.
El país se encuentra por delante de Venezuela, que lo secunda en el listado. En el top-10, le siguen México, Brasil, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Chile, Paraguay y Bolivia.
Ya en Basilea, Lisandro empezará a trabajar este mismo lunes en una empresa de construcción, muy distinto a lo que es su profesión como técnico en Turismo.
"Hace solo un par de días que estoy en Suiza y todavía no caigo que este será mi hogar y que estoy lejísimo de casa. La historia se repite pero al revés. Mis nonos fueron para la Argentina pero yo vengo para Europa".
Lisandro pudo salir de la Argentina el pasado 18 de agosto aunque su pasaje era del 30 de julio. "Me reprogramaron el viaje cuatro veces. Tenía que estar el 3 de agosto trabajando pero no podía salir. A pesar de todo, no podía dejar pasar la oportunidad".
"Estoy en un cantón alemán y la mayoría de la gente habla alemán y el inglés muy poco. Me perdí apenas llegué porque bajé seis paradas más delante de mi lugar, pero pude llegar al encuentro con mi amiga", relató el joven ya instalado en tierra europea.
Aun con mirada de turista, Lichi, como lo conocen acá en San Francisco, contó a LA VOZ DE SAN JUSTO esta nueva experiencia y lo que le produce encontrarse estos primeros días del otro lado del mundo. "Es una locura. La gente es tranquila y nada alborotada, está en la suya. Las calles están impecables, la puntualidad es increíble. Algo que me pasó es ver que tiran la basura mobiliario en excelente estado para que otro se lo lleve, y ahí salió ´mí argentino ´y equipé el departamento", siguió narrando.
"Acá no existe el salario mínimo, vital y móvil, de hecho, los suizos votaron para todos puedan tener un sueldo promedio de 4.000 francos suizos, lo que les permite vivir bien", agregó.
Los planes
Lisandro es uno de los tantos jóvenes argentinos que no puede ejercer de la profesión que estudió y el trabajo que tenía duró muy poco. "Busqué trabajo por todos lados, no sé hasta dónde envié curriculum para trabajar y cuando lo consigo, me envían el telegrama de despido. Tengo 30 años y me cansé de no poder tener algo", contó el joven.
Ante esa realidad, Suiza se convertía en una posibilidad. "Una amiga de mi esposa está viviendo en ese país desde hace tiempo y ya nos había hecho la propuesta de mudarnos a Europa. En ese momento, estaba con trabajo en San Francisco y quedó en pausa. Lamentablemente, perdí a mi abuelo y al otro día recibí un telegrama de despido. Todo eso que me ocurrió me dio el impulso para irme de la Argentina".
Los planes de Lisandro con su esposa Vanesa se vaya después que él esté acomodado y establecido. "Europa es la posibilidad de estar más tranquilos y tener un futuro", dijo convencido.
El dolor de dejar todo
El video de Lisandro en TikTok expresa muy bien lo que es dejar todo. "Vi el video en las redes sociales y lo hice propio. Me duele un montón no estar en la Argentina. Hace solo un par de días que estoy en Suiza y todavía no caigo que este será mi hogar y que estoy lejísimo de casa. La historia se repite pero al revés. Mis nonos fueron para la Argentina pero yo vengo para Europa", contó.

"Espero que mi tierra me perdone y que pueda volver pero para encontrarme con otra cosa, no la realidad de hoy", dijo el joven.
Las sensaciones son encontradas. "Siento felicidad pero a la vez, bronca e impotencia. Te preguntás: ¿por qué tengo que irme de mi país? pero lamentablemente no queda otra, porque laburás y no te alcanza la plata. Si no tenés efectivo, usás la tarjeta de crédito; si usas el plástico, te 'enterrás'. Estás atado a trabajar para pagar gastos y si cobrás un poco más, tenés que pagar por lo que ganás. Eso da bronca. Trabajas y no podés darte un gusto", añadió.
"Duele dejar la Argentina. Cuesta mucho soltar a la familia. Es difícil levantarte y no tomar un mate con tu mujer, saludar a los vecinos o salir por tu ciudad. Espero que mi tierra me perdone y que pueda volver pero para encontrarme con otra cosa, no la realidad de hoy", anhela Lisandro.
"Te preguntás: ¿por qué tengo que irme de mi país? pero lamentablemente no queda otra, porque laburás y no te alcanza la plata".
"Es difícil tomar la decisión, porque voy a estar muy lejos de todo y de todos, pero lo hacés por el futuro de tu hija, tu esposa y el tuyo. Todo sacrificio tiene su recompensa", sostuvo.
Ante una nueva forma de vida y un futuro tal vez incierto, Lisandro aconsejó a los jóvenes en su misma situación. "Gracias a las redes sociales podés contactarte con personas en todo el mundo que pueden orientarte sobre cómo es la vida en Europa y estar en contacto todo el tiempo con tu familia a la distancia. No soy ejemplo de nada pero para los que están como yo, les recomiendo tramitar la ciudadanía italiana o del país que tengan ascendientes en la Unión Europea, porque es una puerta de salida al mundo. Hay que tener fe, ganas de progresar y salir adelante".
